Los problemas estructurales de Entre Ríos

Por Julio Panceri
Contador. Director Centro de Estudios Sociales y Económicos del Litoral

Creo que todos estamos de acuerdo en que la provincia debe salir de este esquema de atraso económico y resquebrajamiento de su estructura social, para emprender un camino de crecimiento que nos permita vislumbrar un horizonte donde la meta sea el desarrollo de Entre Ríos (salud, educación, justicia, infraestructura, producción, etcétera).

Para materializar esta idea, es imprescindible que las políticas de gobierno se conviertan en políticas de Estado, pero esto solo se puede lograr si conseguimos superar esta baja capacidad de gestión pública que tenemos. Esto implica cambiar la dependencia estructural política (pública y privada), que hace décadas mantenemos del centralismo político nacional.

El centralismo, al cual hemos alimentado gestión tras gestión, nos ha sumido en una situación tal que hemos dejado de reclamar aquellos derechos propios que como provincia tenemos reconocidos.

El centralismo, al cual hemos alimentado gestión tras gestión, nos ha sumido en una situación tal que hemos dejado de reclamar aquellos derechos propios que como provincia tenemos reconocidos constitucionalmente y los hemos abandonado por sostener intereses particulares y sectoriales. Llevamos mucho tiempo escuchando encendidos discursos en defensa del federalismo, pero lo cierto es que seguimos concentrando recursos y poder de decisión en los estamentos políticos nacionales.

Quizás la evidencia más clara de esta realidad es la dependencia que los ingresos tributarios provinciales tienen de los fondos coparticipables y de la asistencia del Estado Nacional para encarar obras de infraestructura en la provincia.

Esta pasividad que hemos abonado en el transcurso de los años, se ha visto sacudida por el incremento de los costos energéticos. Y, como se dice, “el miedo adoctrina”. Quizás haya llegado la hora de hacer planteos, que para algunos sectores puedan ser ajenos o contrarios a sus intereses, pero que son de manera disruptiva la llave para fomentar una política de crecimiento donde el estado es un actor importante.

Las cuentas públicas hablan solas

Estos problemas estructurales que padece la provincia también están evidenciados en las cuentas públicas, así que a través de su análisis podemos darnos una idea de la magnitud del desafío que tenemos por delante.

Para tener una aproximación de lo que estamos tratando, podemos examinar la ejecución presupuestaria 2022, que ha sido publicada por el gobierno provincial debiendo afrontar un proceso distorsivo inflacionario, que por lo visto no parece tener control alguno por parte del gobierno actual.

La mencionada ejecución presupuestaria presenta un superávit financiero de $18.456,10 millones, resultado de Ingresos totales que alcanzaron los $591.431,07 millones y gastos que han sumado $572.974,97 millones. Debemos mencionar que la faceta recesiva que ha mostrado en los últimos meses la economía nacional y la entrerriana se ha visto reflejada en la recaudación tributaria de origen provincial. Esto ha dado origen a que el volumen de lo recibido en concepto de Coparticipación Nacional y las transferencias corrientes hayan sido el sustento de las cuentas provinciales.

Por el lado de los Ingresos podemos rescatar que los Ingresos Tributarios fueron de $397.065,01 millones (67,13% de los Ingresos totales), de los cuales el 24,8% corresponden a Ingresos Tributarios de Origen Provincial y 75,2% Ingresos Tributarios de Origen Nacional.

El análisis de los gastos nos permite ver que los desembolsos totales ascendieron a $572.974,97 millones, de los cuáles $541.649,73 millones corresponden a Gastos Corrientes (94,5%) y $31.325,24 millones (5,5%) son Gastos de Capital.

Dentro de los “Gastos Corrientes” advertimos que el bloque de mayor incidencia es “Consumo” $324.511,57 millones (59,9%) y el segundo en cuantía es “Prestaciones a la Seguridad Social” $122.682,98 millones (16,0%).

El rubro “Personal” (sueldos) que se encuentra dentro del bloque “consumo” insumió en 2022 la suma de $242.864,23 millones (representa el 44,8% de los gastos corrientes y el 61,2% de los ingresos tributarios totales); el rubro “Prestaciones a la Seguridad Social (Jubilaciones) con $122.682,98 millones explica el 22,6% de los Gastos Corrientes y equivale al 30,9% de los recursos tributarios totales. Podemos concluir que la suma del rubro “Personal” más “Prestaciones a la Seguridad Social” representan el 67,5% de los Gastos Corrientes y el 92,1% de los Recursos Tributarios Totales.

La suma del rubro “Personal” más “Prestaciones a la Seguridad Social” representan el 67,5% de los Gastos Corrientes y el 92,1% de los Recursos Tributarios Totales.

Sistema Previsional sin control

Quizás la mayor evidencia de un problema estructural en las cuentas públicas entrerrianas lo representa la realidad del sistema previsional entrerriano. Esto lo pone de manifiesto el Ejecutivo Provincial en su mensaje de elevación del proyecto de presupuesto 2.023 a la legislatura provincial, cuando dice: “Ya se ha manifestado anteriormente, pero sigue siendo preocupante la senda de crecimiento que manifiesta el déficit previsional en los últimos años, muy por encima de la variación que muestra la partida Personal, aun cuando los aumentos salariales otorgados al sector pasivo son similares a los del sector activo. Esta situación se ha ido consolidando en el tiempo, y ha significado que el Déficit del Sistema Previsional tenga un peso cada vez mayor en la estructura de Gastos Corrientes, representando en el Proyecto de Presupuesto un 10%, cuando al comienzo de la década pasada era de un 8%”.

Al tipo de cambio mayorista al cierre del 2022 nos encontramos con un déficit de U$S 297,74 millones.

Haciendo un análisis rápido de los números del sistema previsional encontramos que la diferencia entre las Prestaciones a la Seguridad Social ($122.682,98 millones) y las Contribuciones a la Seguridad Social ($69.943,23 millones) nos entrega una diferencia (déficit) de $52.739,75 millones, al tipo de cambio mayorista al cierre del 2022 nos encontramos con un déficit de U$S 297,74 millones. Al cierre de noviembre de 2022 (último dato publicado) la cantidad de beneficiarios del sistema era de 60.345, de los cuales 47.007 son jubilaciones ordinarias, 12.718 pensiones y 620 jubilaciones por leyes especiales.

Inversión Real Directa

Al ver el núcleo de la inversión en infraestructura estamos observando que el importe del gasto en este rubro durante el año pasado fue de $23.478,83 millones, lo que representa el 4,09% del Gasto Total. Vale mencionar que en el presupuesto 2022, estaba previsto que la Inversión Real Directa fuese de $45.759,95 millones, esto representaba el 10,2% del Gasto Total presupuestado. Aquí estamos considerando el gasto en máquinas, equipos, construcciones (realizadas con rentas generales o recursos afectados), reparaciones de bienes preexistentes y otros.

Al ver el núcleo de la inversión en infraestructura estamos observando que el importe del gasto en este rubro durante el año pasado fue de $23.478,83 millones.

Deuda

Los datos de la ejecución presupuestaria 2022, indican que el stock de deuda consolidada es de $153.882,57 millones que, sumados a los $49.394 millones de la deuda flotante, nos entregan un total adeudado de $203.376,57 millones (U$S1.147,61 millones). La deuda consolidada ($153.882,57) equivale a U$S 868,75 millones. Durante el 2022 se pagaron $11.786,97 millones en concepto de amortización de capital y $7.964,47 millones en concepto de intereses y gastos de la deuda. Dentro del importe pagado en concepto de intereses se encuentran $4.576,53 millones que corresponden a la deuda emitida en Títulos Públicos Provinciales (Bonos U$S). Hay que recordar que en 2.022 no se abonaba cuota de capital.

Planta de Personal

Al cierre del año, la planta de personal de la Administración Pública Provincial (cargos titulares, suplentes, contratados), fue de 88.549 agentes, que considerando la población total de la provincia (1.426.426 habitantes – Censo 2.022) nos permite encontrar una ratio de 62 agentes cada 1.000 habitantes. A modo de ejemplo y para dimensionar podemos decir que en la provincia de Córdoba esta ratio es de 32 (planta de personal de 126.459 agentes en una población de 3.978.984 habitantes) y Santa Fe exhibe una relación de 36 agentes estatales provinciales cada 1.000 habitantes (124.553 agentes en una población de 3.556.522 habitantes).

Si consideramos el periodo 2012/2022 (últimos 10 años) y miramos los datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, encontramos que a diciembre de 2012 la cantidad de “Asalariados Registrados Privados” en Entre Ríos era de 135.716 trabajadores y a noviembre 2022 (último dato publicado) eran 139.020 trabajadores (evolución del 2,5%).

Ahora, cuando vemos la cantidad de personal de la Administración Pública Provincial a diciembre 2012 observamos que son 82.655 trabajadores, y si lo comparamos con la cantidad de trabajadores a diciembre 2022 tenemos un incremento del 7,2% (ratio de 637 trabajadores estatales provinciales cada 1000 trabajadores asalariados registrados privados).

El estado es una herramienta de desarrollo social y no un medio para favorecer a algunos pocos.

Debemos comenzar a pensar en un programa integral de mediano y largo plazo, para poder salir de este laberinto de atraso dentro del cual la provincia se encuentra deambulando. Es importante lograr el saneamiento de las cuentas provinciales y realzar la gestión pública como una herramienta de apoyo y contención a los sectores productivos, afianzado la idea de que el estado es una herramienta de desarrollo social y no un medio para favorecer a algunos pocos.

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