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Molinos San José – Paraná
Molinos San José. Industria dedicada a la producción de harina de trigo y fideos secos bajo la marca Estrella del Paraná.
2025: 8 puntos / 2026: 9 puntos

El año fue, dentro de todo, bastante bien aunque lejos de la excelencia a la que estábamos acostumbrados. Se sintió claramente la baja del consumo, sobre todo en panificados más elaborados como facturas y especialidades, donde el impacto fue mayor que en el pan común. La venta de harina cayó un poco y también se notó el avance de la economía informal, que genera diferencias de precios finales muy marcadas y termina afectando cuando el precio pasa a ser el factor decisivo, aun a costa de la calidad. De todos modos, seguimos trabajando bien con una actividad relativamente estable en fideos y con algunos movimientos a la baja en determinados meses. Incorporamos nuevos productos, como las harinas especiales preparadas para bizcochuelos, que fueron una novedad del año y se sumaron a una línea que en general sigue en alza.
La adaptación fue la de siempre. Los argentinos estamos acostumbrados a los cambios y eso nos vuelve dúctiles. En este contexto, la seguridad jurídica trajo cierta tranquilidad para trabajar, más allá de las reformas que se anuncian y que seguramente van a impactar en las empresas. En lo económico, mantuvimos criterios firmes en aspectos financieros: no aceptamos extender plazos de cobro en bienes de demanda inmediata, porque creemos que dar más plazo para vender más termina teniendo consecuencias negativas. Nos adaptamos en lo que consideramos conveniente y evitamos lo que no lo era, y esa decisión nos permitió atravesar el año sin grandes sobresaltos.
Hubo avances concretos. Mantuvimos inversiones pequeñas, actualizamos maquinarias tanto del molino como de la fábrica, renovamos stock de repuestos y sostuvimos todo el personal, incluso incorporando algo más. Se reorganizaron áreas internas y se fortalecieron equipos profesionales jóvenes, tanto en planta como en sectores técnicos. No encaramos grandes inversiones porque las tasas eran inviables, pero quedamos a la espera de una estabilización mayor de la economía, de las tasas y del esquema cambiario para avanzar.
El resultado de las elecciones generó expectativas. Venimos de muchos años de una misma ideología, sin despegue y con desequilibrios profundos comparados con el resto del mundo, algunos muy difíciles de revertir como en educación. Aun así, veo un encauzamiento de cuestiones clave: seguridad jurídica, previsibilidad y el inicio del debate sobre reformas necesarias. Veo la gente mucho más tranquila que antes. Hay cosas que no se pueden tener eternamente, una justicia a medias, una economía tan cambiante, no poder disponer de tu dinero… y vivir con esa inseguridad jurídica es una locura. Tengo expectativas. Igual no creo que nos convirtamos en un país del primer mundo en uno o dos años, pero se están encauzando muchas cosas.
La reforma laboral es importante, porque hay pymes muy afectadas por conflictos que pueden llevarlas al cierre, con todo lo que eso implica en pérdida de empleo. Un juicio laboral de una sola persona puede afectar a un montón de gente. El cierre de una pyme tiene un impacto muy grande, no solo en el personal que se pierde sino en toda la sociedad. La reforma tributaria es indispensable para poder competir en igualdad de condiciones con el mundo. No se trata de pedir protección, sino reglas parejas: no se puede competir con países que tienen estructuras laborales y cargas impositivas muy distintas sin antes ordenar lo interno.
Creo firmemente que con un marco más razonable las empresas podríamos tomar más personal. En nuestro caso, todo se hace con empleados propios y aun así podríamos generar más puestos de trabajo. La formalidad es clave, tanto para el empleo como para que el sistema tributario sea más equitativo y sostenible. Las pymes reinvierten sus ganancias y ese círculo virtuoso es el que permite que el país crezca y se sostenga. Es una característica propia del ADN del pyme argentino. Lo más importante es que después el Estado salga a la calle y se trabaje en la formalidad. Directamente esto permite bajar los impuestos. No es lo mismo un zoológico con 50 animales que con 100 adentro. Seguir cazando en el zoológico pero con todos los animales adentro. Así podemos disminuir los impuestos. No lo pedimos de una sola vez. Que sea progresivo como se está haciendo con las retenciones.
Estamos listos para invertir. Las inversiones están analizadas y conversadas con proveedores, a la espera de que se normalicen las tasas y condiciones. Una de las principales es un almacén inteligente y robotizado para productos terminados, porque la producción de pastas creció y el espacio de almacenamiento quedó limitado. La ampliación del fraccionamiento de harinas y la incorporación de nuevos bizcochuelos también requieren más capacidad logística.
Para 2026 somos optimistas y esperamos un aire distinto, una Argentina más integrada al mundo y señales que permiten pensar en un desarrollo mejor, con impacto positivo también en la microeconomía.



