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Plazas y parques, pequeños oasis urbanos

Urbanismo

Desde las plazas históricas hasta los actuales centros urbanos, las plazas han desempeñado un papel importante en ciudades de todo el mundo durante siglos. Como espacios públicos, ofrecen un lugar de congregación e interacción social en el corazón de cada metrópolis. Las plazas son también lugares clave para mítines políticos, celebraciones culturales, monumentos conmemorativos y actividades de ocio cotidianas como ir de compras o cenar. El proyecto de Paraná para potenciar sus espacios verdes.

Toda ciudad organiza su sistema de espacio público en relación a las plazas y paseos como lugares jerárquicos. Desde tiempos antiguos, la plaza ha sido reconocida como un espacio fundamental en la vida de las ciudades. Como lugar de encuentro para la gente de diferentes orígenes, la plaza es un símbolo de la unión y la coexistencia pacífica. Durante siglos, las plazas han sido lugares icónicos en cualquier ciudad. Desde la época de los griegos hasta la actualidad, las plazas han servido como espacios públicos donde la gente puede reunirse, socializar, protestar o celebrar.

“Las plazas son el ámbito histórico donde se realizan actividades de esparcimiento y recreación. Por esto en Paraná se decidió poner en valor las cinco plazas históricas del centro de la ciudad. Si bien en algunas de ellas hubo algunas intervenciones previas, no eran de calidad, no estuvieron diseñadas. El sistema de espacios públicos es el mayor patrimonio que tiene la ciudad para brindar confort, uso y sociabilizar a la población”, asegura el arquitecto Guillermo Federik, secretario de Planeamiento y Desarrollo Territorial de Paraná.

Cada plaza tiene distintas prestaciones según su ubicación, la zona circundante y a las proximidades de otros espacios. Las plazas centrales deben favorecer los ámbitos de circulación, donde se practican actividades como el aerobismo. Para esto se debe trabajar en buenas veredas, con accesibilidad integral y rampas.

Además, también cumplen una función ambiental, por lo que debe preservarse toda la zona parquizada, con áreas verdes, parterres, especies arbustivas y de ejemplares de gran porte que generen entornos naturales de calidad. Todo esto, sin descuidar la función lúdica, con sus juegos infantiles. “En la mayoría de los casos se traduce en juegos infantiles, aunque hay plazas cívicas que nunca los tuvieron, como la plaza 1º de Mayo. Pero también se deben pensar de manera más integral, para favorecer toda actividad social, de reuniones y hasta de contemplación. Los equipamientos deben garantizar esta cuestión, que el lugar funcione como punto de encuentro”, agrega Federik.

Si observamos en detalle los trabajos realizados en las plazas de Paraná, en las zonas de circulación se buscan sumar senderos podotáctiles, para personas con problemas de visión. En los juegos, se implantó un sistema de pisos de caucho. Que es una superficie permeable, lavable y semiblanda, que cumple con todas las normas IRAM y facilita el mantenimiento, algo problemático con la arena.

También se debe destacar el valor emblemático y simbólico que tienen las plazas en el centro, el punto focal de toda plaza historicista colonial española. Muchas veces ahí se ubican monumentos u obras de gran valor histórico y patrimonial que se deben conservar.

“La actual gestión también inició un proceso de puesta en valor de los grandes parques: ya se comenzó con el Parque Gazzano y en breve se licitarán los espacios históricos de la zona central del Parque Urquiza y la Costanera histórica. También hay un proyecto que incluye el Thompson, la Toma Vieja y la continuación del Parque Lineal Sur, en su etapa 2. Todo esto, sumado a los trabajos realizados en más de 30 plazas barriales, está pensado como un sistema integral para que cada ciudadano tenga un espacio público de calidad a menos de 500 metros de su domicilio”, finaliza el secretario de Planeamiento de Paraná.

Paula Engelberger

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