Un proyecto marcado por la incertidumbre
Presupuesto 2022

El presupuesto es una herramienta de planificación y control de gestión, que tiene incidencia directa sobre la sociedad ya que define la prioridad de gastos y la distribución de los ingresos del estado, que al fin y al cabo esos ingresos son los recursos que la comunidad cede al estado para que cumpla con sus funciones de acuerdo a una estrategia concebida políticamente.

Por Julio Panceri. Contador

Pero, para que esta herramienta sea útil y no una declamación de voluntades tendiente a sortear problemas de coyuntura y avatares electoralistas, necesitamos de un contexto de estabilidad o normalidad económica y política. Es aquí donde las expectativas en un país con la realidad que vive el nuestro, hace que los presupuestos pierdan su utilidad.

El proyecto de presupuesto 2022 del estado provincial, está concebido sobre bases de las cuales existen pocas probabilidades que ocurran (sigue por ley los lineamientos del presupuesto nacional), así que considerar para el 2022 una tasa de crecimiento del PBI del 4%, inflación anual del 33% y un tipo de cambio a diciembre del 2022 de $ 131,10 no se condice con las verdaderas expectativas y realidades que estamos viviendo. 

En un complejo sistema de incertidumbre política que afecta directamente lo económico y que hace preguntarnos ¿quién está a cargo?, observamos con temor que los datos que publicó el Banco Central de la República Argentina en su último Relevamiento de Expectativas de Mercado están muy lejos de las bases de nuestro proyecto de presupuesto. El informe del Banco Central estima una inflación para 2022 del 46%, tipo de cambio a diciembre 2022 de $ 155,86 y crecimiento de PBI del 2,3%; estimaciones de consultoras privadas ven al índice de inflación del 2022 por encima del 50%. 

Con las expectativas que se tiene sobre nuestra economía (acarreando todavía los inconvenientes generados por la pandemia) y con los problemas políticos e institucionales que observamos, en medio de un escenario electoral donde el mismo frente gobernante cuestiona la autoridad y capacidad de sus propios funcionarios (funcionarios que no funcionan), debemos coincidir que el proyecto de presupuesto provincial ha pasado a ser una guía o manifiesto de buenas intenciones navegando en un mar de incertidumbres, tratando de dar una visión de “normalidad” de las cuentas públicas y sin brindar soluciones a los problemas estructurales que la provincia viene arrastrando año tras año (ejemplo conglomerados poblacionales con los mayores índices de pobreza del país).

Pero si las expectativas de inflación que observamos están muy por encima de lo presupuestado (mismo caso que en 2021), cabe preguntarnos si no marchamos a un esquema de ajuste como en 2021 donde los ingresos tributarios viajan al ritmo de la inflación, con sueldos y jubilaciones evolucionando por debajo de la misma (licuación de gastos). El tema a dilucidar es si el contexto social está dispuesto a soportar otra vez la misma situación (en la urnas ya advirtió que no y los gremios estatales provinciales siguen reclamando que los sueldos reflejen la variación inflacionaria. Gran parte de los sueldos del estado entrerriano y jubilaciones están por debajo de la línea de pobreza) y esto complicará las estimaciones de gastos que la administración provincial ha hecho para el próximo ejercicio.

El esquema general del proyecto presenta recursos por $ 443.426.354.000 (corrientes $ 409.035.350.000 y de capital por $ 34.391.004.000) y gastos $ 447.302.079.000 (corrientes $ 380.335.311.000 y de capital por $ 66.966.768.000), esto nos lleva a un déficit financiero de $ 3.875.725.000 (ingresos menos gastos), con un superávit económico (ingresos corrientes menos gastos corrientes) de $ 28.700.039.000 (Gráfico 1).



Haciendo un análisis rápido sobre los ingresos, tenemos que el principal rubro de recursos lo conforman los “Ingresos tributarios” que suman en el proyecto $ 305.390.874.000, donde los recursos tributarios de “origen provincial” están estimados en $ 75.206.754.000 (24,7%) y los de “origen nacional” previstos en $ 230.184.120.000 (75,3%). 

De estas estimaciones de ingresos tributarios se desprenden dos temas a considerar: El primero es la alta dependencia que tienen las cuentas públicas entrerrianas de los fondos coparticipables enviados por el estado nacional. En segundo lugar, la alta presión fiscal. Si tenemos en cuenta un producto bruto geográfico 2022 de U$S 9.083 millones (estimado por el ejecutivo provincial en el proyecto) con el tipo de cambio proyectado, tenemos una presión fiscal “impuestos de origen provincial” del 6,4% (mayor a la media de las demás provincias).

En lo que respecta al rubro “Gastos”, el mismo está proyectado en $ 447.302.079.000 conformado por “Gastos corrientes” $ 380.335.311.000 (85,03% del total de gastos) y “Gastos de Capital” por $ 66.966.768.000 (14,97% del total de gastos). 

En los componentes del “Gasto corriente” vemos que el rubro de mayor importancia es el de “Gastos de Consumo” ($ 216.692.782.000) dentro del cual el ítem de mayor relevancia es “Personal” con un presupuesto de $ 173.993.801.000. El otro rubro de importancia en los gastos corrientes lo ocupa “Prestaciones de la Seguridad Social” con $ 77.141.233.000. El ítem de gastos en “Personal” representa el 56,97% de los ingresos tributarios totales y las “Prestaciones de la Seguridad Social” el 25,26% de los ingresos tributarios totales (Personal y Prestaciones a la Seguridad Social equivalen al 82,23% de los ingresos tributarios totales). El rubro “personal” equivale a 2,3 veces los ingresos tributarios de origen provincial. 

Por el lado de los “Gastos de Capital”, que son los destinados mayoritariamente a obras y refacciones, el presupuesto ha incrementado su participación con respecto al presupuesto anterior, en el actual proyecto representa el 14,97% de los gastos totales. La “Inversión Real Directa” está presupuestada en $ 45.759.958.000 (10,23% de los gastos totales).



Déficit previsional

Los datos del proyecto dan sobradas evidencias que el problema continúa y lo grave es que no existe voluntad política para remediarlo, aplicándose el famoso “siga, siga”. En el mensaje de elevación del presupuesto a la legislatura, el texto que describe la situación del déficit previsional manifiesta:

“Ya se ha manifestado en documentos anteriores, pero sigue siendo preocupante la senda de aumento que manifiesta el déficit previsional en los últimos años, muy por encima de la variación que muestra la partida personal, aun cuando los aumentos salariales al sector pasivo son similares a las del sector activo. Esta situación se ha ido consolidando en el tiempo y ha significado que el “déficit del sistema previsional” tenga un peso cada vez mayor en la estructura de gastos corrientes, representando en el proyecto de presupuesto un 12% cuando a comienzos de la década pasada era del 8%”.

Textos similares a este se encuentran en los mensajes de elevación de los proyectos 2021, 2020 y 2019, donde solo cambian los porcentajes de incidencia (11% en 2020 y 10% en 2019). 


También el mismo mensaje de elevación explica que entre 2014 y 2022 (con base en 2014) la variación del costo en materia de personal se ubicó en el 1.200% en tanto que la variación del déficit previsional registra un incremento cercano al 1.800% y con una tendencia creciente de la brecha entre ambos conceptos. 

Al mirar los números explicitados en el proyecto, encontramos que las “Contribuciones a la Seguridad Social” (ingresos) son de $ 42.501.979.000 y las “Prestaciones de la Seguridad Social” (gastos) están calculadas en $ 77.141.233.000, la diferencia entre ambas nos otorga un déficit de $ 34.639.254.000 (equivalente al 46% de los ingresos tributarios de origen provincial).


Deuda del ejercicio

La estimación de la deuda del ejercicio corresponde a vencimientos que operan en 2022 y han sido contraídas en años anteriores. Para el año 2022 los vencimientos proyectados son de $ 20.830.839.000 importe que está compuesto por intereses $ 7.549.610.000 y capital por $ 13.281.229.000. Con respecto al endeudamiento internacional (Títulos E.R 2017), en el 2022 solo hay pago de intereses por $ 3.392.213.000. El stock de deuda acumulada al 31 de agosto de 2021 es de $ 90.306,96 millones que si le sumamos la deuda flotante de $ 18.230,00 millones llegamos a un total de $ 108.536,96 millones. 

Hay que aclarar que el alivio que genera para esta administración la renegociación de la deuda (que el mismo poder ejecutivo provincial manifestó a través del informe sobre sustentabilidad de la deuda que le era imposible pagar. Deuda compuesta mayoritariamente por la acumulación de déficits) le generará un verdadero “corset financiero” a la próxima gestión.

Este resumen, pretendió dar una idea de los lineamientos generales del proyecto de presupuesto 2022 presentado por el ejecutivo provincial a la legislatura.

Ahora es tiempo de los legisladores: debatirlo y decidir su destino. Pero como les dije anteriormente, es una herramienta que ha perdido su eficiencia ya que el alto grado de incertidumbre política y económica en el cuál vivimos los despoja de previsibilidad. Tampoco es una herramienta virtuosa, que puede dar una proyección de como los problemas estructurales que venimos arrastrando los entrerrianos se podrían solucionar o al menos marcar un camino de recuperación. 

Seguimos con los mismos problemas que ya teníamos anteriormente a la pandemia (la pandemia solo los desnudo): déficit, endeudamiento, pobreza, desigualdad, inflación, vulnerabilidad. 

Es hora de que los entrerrianos comencemos a diseñar un futuro distinto que nos marque un camino sustentable de crecimiento. De otra manera seguiremos siendo una provincia con gran potencialidad de recursos y con una sociedad empobrecida.ece a escribir aquí...

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