Tuvimos que adaptarnos al futuro en pocas semanas
Lucas Hillairet, Gerente de Dhinox

Paraná. Dhinox es una industria que fabrica mesadas, piletas, botiquines y campanas de acero inoxidable, chapa galvanizada y chapa laminada en frío con recubrimiento de esmalte en polvo termo-contraíble.

 

Si lo vemos en torno a las ventas, el año fue muy bueno. Ahora, la cantidad de cosas que sucedieron, más el nivel de incertidumbre y complicaciones que nunca hubiéramos imaginado que pasaran, lo lleva a que sea un año de 8 puntos. Veníamos con una situación compleja y con la pandemia se agravó todo. Como todos, no sabíamos qué iba a pasar y no podíamos trabajar. Después, cuando nos habilitaron nuevamente, comenzó a crecer la demanda y levantaron las ventas a niveles que no pensábamos. Pero las complicaciones continuaron con la falta de materia prima. El acero inoxidable que usamos viene de Brasil, que también tuvo un pico de consumo y comenzó a empeorarse el abastecimiento. Vimos nuevos proveedores en Sudáfrica y otros países, lo que implica nuevos tiempos y procesos de logística con otros costos. No solo con los proveedores internacionales, también hubo inconvenientes con los proveedores nacionales. Fue todo un embrollo que se superó con el muy buen nivel de ventas que se dio.

La pandemia nos cambió la estructura de producción. Implementar los protocolos y seguir trabajando con los mismos controles de calidad fue el objetivo. Después, el gran cambio que se produjo fue la comercialización. Se terminó la presencialidad y se pasó todo a una plataforma virtual. Tuvimos que adaptarnos al futuro en pocas semanas. No hay más el contacto personal con el cliente, quien también eligió esa forma de comunicación y compra.

Creo que quedarán dos principales cambios. Por un lado, hasta tanto se termine la situación de pandemia, los niveles de higiene y seguridad para producir con los protocolos correspondientes; y por otro lado, la cuestión de las comunicaciones. Hoy se definen reuniones por las plataformas virtuales y todos estamos contentos. Ya no hay necesidad de hacer grandes distancias por reuniones de una hora. 

El 2021 es todo incertidumbre. No sabemos qué puede llegar a pasar. Tanto por la situación de pandemia como desde lo económico. Hoy estamos viviendo un “veranito” de ventas pero no hay datos precisos de cómo seguirá. El precio que tenga el dólar y la posibilidad de una devaluación nos impacta directamente en la materia prima. En este contexto es muy difícil hacer proyecciones. Lamentablemente, estamos acostumbrados a esto en Argentina.

Y la principal preocupación es esa, precisamente, o cómo sostendremos el abastecimiento de acero inoxidable y a qué precio. O lo que pueda pasar con el dólar es determinante para nuestra industria. Con el resto nos adaptaremos, como siempre.

Nuestra flexibilidad nos permitió cumplir 60 años superando la montaña rusa que es Argentina
María Ana Aranguren, Gerente de Papelera Entre Ríos SA