Sin incentivos para le generación de nuevos puestos de trabajo
Empleo privado

En base a datos oficiales, la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) elaboró un informe comparativo de la Región Centro sobre el empleo privado. Del análisis se puede observar una gran disparidad, con un menor desarrollo del sector en Entre Ríos respecto de Córdoba y Santa Fe, lo cual supone un enorme desafío impulsar políticas para revertir esta tendencia.

La Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) elaboró un informe comparativo respecto de la generación de empleo privado en la Región Centro, en el que se advierte por el menor desarrollo de Entre Ríos respecto de Santa Fe y Córdoba. En ese sentido, la entidad manifiesta su preocupación respecto a la necesidad de generación de políticas de promoción que incentiven la creación de trabajo registrado.

Las dificultades para generar inversiones productivas es uno de los principales problemas en la actualidad. En Entre Ríos los indicadores de empleo, si tomamos tan solo la última década, dan cuenta de un claro estancamiento del empleo privado. Abordar esta problemática estructural es clave para impulsar el crecimiento de la producción, del valor agregado y la generación de trabajo privado en forma constante.

Sobre este aspecto se identifica una asimetría hacia dentro de la Región Centro. Las provincias de Santa Fe y Córdoba presentan un mayor grado de desarrollo relativo, con mayores niveles de industrialización y profundización de sus cadenas de valor, mayor inserción internacional de sus producciones y mayor participación de los eslabones industriales.

 

Datos oficiales y empleo público

Los datos oficiales exponen las principales variables comparativas. En primer lugar, las proyecciones poblacionales del INDEC para el año 2020 resaltan que en Entre Ríos habitan 1,3 millones de personas, mientras en Córdoba 3,7 millones y Santa Fe 3,5 millones.

En el sector privado trabajan 127.000 personas en Entre Ríos, mientras en Córdoba hay 479.000 y Santa Fe 482.000, según el Ministerio de Trabajo de Nación. Estos datos reflejan que, cada mil habitantes, en Entre Ríos hay 92,2 asalariados registrados privados, cuando en Córdoba hay 127,4 y Santa Fe 136,5.

Por otro lado, el empleo del sector público de cada provincia muestra una situación contraria. En Entre Ríos, la planta de personal del Gobierno provincial, más los municipales, más los pasivos provinciales, es de 171.000 personas, mientras en Córdoba hay 276.000 y Santa Fe 269.000, según los Portales de Transparencia de cada gobierno, enmarcados en la Ley de Responsabilidad Fiscal.

Si uno compara estos valores con la población de cada provincia encuentra que Entre Ríos tiene 124 (asalariados + jubilados) cada 1000 habitantes, mientras en Córdoba hay 73,5 y Santa Fe 76,3.

Asimismo, si se compara los niveles de empleo público con la cantidad de asalariados del sector privado registrado vemos que existe una distancia significativa entre las provincias, reflejando la necesidad de un mayor desarrollo del sector privado entrerriano. 

En nuestra provincia, el empleo público provincial y municipal significa 35% más que el nivel de asalariados registrados del sector privado, mientras que en Córdoba y Santa Fe esta relación es inversa, siendo el empleo público 42% y 44% respectivamente menor que el del sector privado.


Se necesitan políticas, no voluntarismos

Si bien Entre Ríos tiene características distintas a las comparadas, las grandes asimetrías mostradas no solo deben explicarse por estas.

Es clave para un mejor desarrollo provincial que se fortalezca el sector privado, en especial el industrial, con la posibilidad de incrementar las inversiones y dar valor agregado, con la consiguiente generación de empleo.

La complejidad de la tarea no se resuelve con voluntarismo. Es necesario la generación de políticas de estado y un fuerte compromiso del sector público y privado en llevarlas adelante. 

Si no repensamos el rol del Estado como facilitador y articulador, sobre la base de un plan para que Entre Ríos sea atractiva con un desarrollo real del sector privado, nuestra realidad no cambiará y seguiremos muy lejos de las provincias hermanas de la región centro.




Más gasto en jubilaciones que recaudación

También el Consejo Empresario de Entre Ríos publicó en estos días un informe demostrando que el gasto en seguridad social ya es mayor que los recursos tributarios provinciales. 

Según el informe del CEER, en 2020 el gasto total en jubilaciones y pensiones de la provincia representó el 22% del total de los recursos públicos –máximo nivel histórico-, luego de haber alcanzado un 18% entre 2009 y 2015. De esta manera, se observa una tendencia creciente en la participación de dicho concepto en el gasto total de la provincia. 

Si bien contablemente el gasto en seguridad social se financia con aportes de los empleados públicos, al ser los aportes parte del salario que paga el propio Estado se entiende que el gasto previsional de los empleados públicos es gasto público. Por lo tanto, debe financiarse con los impuestos de la comunidad. De aquí que es pertinente observar la relación entre los recursos tributarios de origen provincial y el gasto previsional provincial.


Dicha relación indica que, en 2020, por cada $100 pesos que se recaudaron por el cobro de impuestos de origen provincial a la actividad privada, se destinaron $107 al pago de haberes previsionales, o sea jubilaciones y pensiones del sistema provincial. Este indicador presenta una tendencia creciente desde el 2014 que se acelera en los últimos dos ejercicios. 

La relación Haberes Pasivos sobre Recursos de Origen Provincial (ROP) indica que, el total de los recursos obtenidos por los tributos provinciales históricamente ha llegado a cubrir el 95% de los pagos de haberes, siendo este el promedio de los últimos 10 ejercicios. 

Sin embargo, en los últimos dos ejercicios, la relación superó el promedio, a pesar de que la participación de la recaudación de ATER en el total de los recursos provinciales ha crecido, pasando de 14% en el 2010 al 18% en el 2020 sobre el total de recursos provinciales. 

Cabe destacar que, en el último año, el total de gastos en haberes como la recaudación tributaria provincial disminuyeron en términos reales, entre un -9,4% y -14,5% respectivamente.

Considerando que Entre Ríos es una de las provincias que mayor alícuota de impuesto a los Ingresos Brutos aplica, y que es una con la presión impositiva más elevada, el ordenamiento del gasto previsional del Estado entrerriano es una tarea urgente y central para el sector productivo provincial.

Dicho nivel de presión impositiva es uno de los principales factores de deterioro de la competitividad provincial. Las empresas exportadoras de la provincia manifiestan que el principal escollo que encuentran para exportar es la presión impositiva. 

Asimismo, hay que considerar que el sistema previsional provincial tiene reglas jubilatorias más beneficiosas que el régimen general al que acceden los ciudadanos que pagan los impuestos provinciales. 

Los empleados estatales de la provincia se jubilan con menor edad y obtienen un haber inicial de 82% del salario que luego se ajusta por evolución del salario público. El ciudadano que paga los impuestos se jubila por las reglas generales que establecen mayor edad, menor haber inicial y el ajuste con regla general de movilidad.

Nos siguen tomando el pelo
Sueldos y empleo público