“Si evalúo lo que pasó fue un buen año, pero a futuro es todo incertidumbre”

Diego Beltrame, Director de Best SA

Best SA es una empresa de ingeniería especializada en montajes electromecánicos y proyectos de media y baja tensión; además, es distribuidor de materiales eléctricos.


Fue un año estable con buen nivel de actividad y de cobranza. Si evaluamos lo pasado en el año es bueno, pero si miramos para el futuro cercano aparecen las incertidumbres. Tenemos un proyecto interno que se ejecuta, tanto la política de trabajo y como lo financiero viene todo ordenado, pero hay demasiadas amenazas para la industria en el corto plazo.

En lo particular, veo dos grandes problemas. Uno tiene que ver con la escasez de cobre a nivel local lo que genera fuerte subas de precios y demoras en las entregas de cables. Otro tema muy grave es más general y es que estamos viviendo algo que nunca vimos: no existe referencia de precios. Nuestra generación estaba acostumbrada a convivir con la inflación, pero siempre había un anclaje claro: el dólar. Hoy, con todos los mercados intervenidos, no sabemos cuál es el dólar real. Hay multiplicidad de tipos de cambio y están todos controlados por el gobierno. Por primera vez en nuestro sector llegan listas de precios con variación de 10% en moneda extranjera. Eso, nunca se vio.

El cobre, un insumo fundamental para la fabricación de cable, aumentó un 40% en dólares y si lo llevamos a pesos estuvo por encima del 150%.

Como hitos del año podemos identificar claramente la obra del shopping en la ex fábrica de fósforos de Paraná. Lograr materializar ese proyecto, que ya está en su etapa final, con un 90% de cumplimiento, fue lo más importante para la empresa. Además, debemos destacar que en el 2022 pudimos operativizar el nuevo sistema de gestión interna, que resolvió toda la parte administrativa y el control de obras. Sistematizar toda esta información permite automatizar procesos, emitir certificados y hasta pagar sueldos de manera organizada. Lo hicimos con un sistema de código abierto (open source) desarrollado por proveedores locales.

Más allá de lo interno, el 2022 fue un año de mucho desgaste. La incertidumbre de no saber con qué te vas a encontrar te lleva a un estado de desánimo. En lo personal te genera cada vez menos ganas de invertir. Pese a estas sensaciones personales, el año que viene vamos a montar nuevas oficinas porque necesitamos más espacio para el sector de ingeniería, así que ya tenemos una nueva locación. De todas formas, siempre estamos actualizando vehículos y maquinarias para el trabajo.

Nosotros en la empresa tuvimos que duplicar nuestro plantel de recursos humanos, pero tuvimos un problema muy claro: nos costó encontrar personas comprometidas con el trabajo, que cumpla la palabra o que venga todos los días. Este proceso nos generó mucha rotación, con la lógica de contratar y dar de baja, hasta dar con el personal indicado. Si bien es un fenómeno general, lo pudimos observar en los más jóvenes. Nosotros trabajamos con una relación muy fluida con la Universidad Tecnológica Nacional y con escuelas técnicas secundarias, por lo que no tenemos problemas de falta de capacitación, porque salen muy bien formados tanto en lo electrónico como en lo electromecánico, pero si vemos poco compromiso con el mundo laboral.

Veo un 2023 claramente peor que este año, porque se agravarán las condiciones de falta de materias primas y el contexto inflacionario. Nosotros ya tenemos obras afectadas por la falta de cable. Las fábricas están dando plazos de entrega de más de un año y, para los cables de mayor dimensión, ya no se consiguen.

“Lo que pase con las lluvias determinará el 2023”