“Se necesita un plan económico integral que genere previsibilidad”

Paraná / Dimaco

Germán Jorge: Presidente de DIMACO SA. Distribuidor mayorista de materiales para la construcción para varias provincias del centro y norte del país.

El 2021 fue un año de recuperación. Por más que 2020 tuvo actividad en los mostradores de los corralones, eso respondió a una demanda familiar, de aquellos que no se fueron de vacaciones y se dedicaron a arreglar sus casas. Eso generó un año en el que vimos una caída en obra pública y en grandes proyectos de edificios, lo que llevó los indicadores del nivel de venta a la baja. Pero este año electoral, hubo más actividad y se recuperó el nivel de ventas; y si bien hubo escasez de algunos materiales y problemas con el dólar, tenemos que estar conformes con haber alcanzado los niveles de actividad pre pandémicos.

Puntualmente nos preocupa mucho el impacto social y la caída de los ingresos de la clase media. Los cambios en las reglas de juego y la incertidumbre económica llevan a faltantes de mercaderías. La inflación alta complica mucho el poder de compra del salario y eso es algo que no debemos desatender. Empezamos el año con venta a particulares y lo terminamos con clientes relacionados a obra pública y a inversores o fideicomisos que adelantan consumo para no perder ante la inflación, pero el cliente particular perdió poder de compra y eso a futuro puede ser complicado en términos sociales.

La coyuntura nos consume el día a día, y es muy complejo realizar proyecciones a mediano y largo plazo. Yo siempre digo que el empresario argentino tiene mucho más de muñeca que de planificación. Estamos acostumbrados a cambios en la estrategia de negocios. En nuestro rubro, sucede que las multinacionales toman ciertas decisiones que cambian los escenarios y nos tenemos que adaptar a eso.

Este año tomamos a algunas personas, pero no con el ritmo con el que lo hicimos en otras épocas. No tenemos planificado agrandar la estructura, puntualmente porque hay faltantes de mercaderías en hierros y aceros que están ligados al dólar. Por eso no podemos tomar gente nueva.

Nuestra expectativa para el 2022 es mantener un año como éste. Va a depender de que la Argentina pueda alinear las variables económicas y darnos un poco de estabilidad. Pero dudo que eso ocurra porque será un año sin elecciones y eso siempre genera menos actividad, sobre todo en provincias que dependen mucho de los gobiernos centrales, como Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba.

En este sentido, el acuerdo con el FMI es imperioso. Argentina no puede darse el lujo de caer nuevamente en default. Eso frenaría todas las inversiones. Hoy existe un nivel de inversión interna en base a que no hay alternativas u opciones para canalizar eso hacia el dólar. Tenemos que lograr que el ahorro interno se vuelque a la inversión para lograr un camino de crecimiento, y por esto, el acuerdo con el Fondo no sólo es necesario sino determinante.

De todas formas, con esto solo no alcanza. Así como sabemos que con solo corregir el dólar no soluciona la inflación, arreglar con el FMI -como medida aislada- no solucionará todos los problemas de la economía argentina. Lo que se necesita es un plan económico integral que otorgue previsibilidad.

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