Se llenan la boca hablando y todas las medidas que toman son para destruir el empleo privado
Sergio De Luca, Presidente de Famet SA

Larroque. Famet es una empresa metalmecánica dedicada a brindar soluciones a medida y especializadas. 

 

Fue un año raro, que arrancamos a pleno, la pandemia nos frenó en marzo por un par de meses, y en la última parte del año logramos recuperar el ritmo del año pasado, que había sido muy bueno. 

La pandemia nos afectó por los aislamientos y suspensiones de personal; tuvimos contagios y debimos aprender a trabajar de otra manera. Analizamos y reestructuramos la forma de trabajar y establecimos las condiciones seguras para cada puesto de trabajo. El personal no se contagió dentro de la empresa. 

Respecto a los cambios, nosotros ya estábamos acostumbrados al trabajo a distancia, por lo que eso no fue problema. Sí, principalmente en el segundo semestre, hay un problema serio de provisión de materiales que en algunos casos nos impedía trabajar y nos hizo reducir las horas de trabajo. No es la primera vez que pasa. Es parte de la especulación de algunos proveedores. Creen que, si esperan a vender después, sacarán algún beneficio extra. Como no es la primera vez que nos pasa, limpiamos a varios proveedores y los cambiamos por otros. Fue una decisión correcta y necesaria, que nos permitió volver a ser confiables para nuestros clientes. 

Ha sido un año complicado para las capacitaciones. Por nuestra actividad, siempre nos sirvió más la presencialidad que la virtualidad. Al no poder viajar los capacitadores, no pudieron venir. Esperamos retomarlo el año próximo. Queremos preparar a la gente con la nueva tecnología y el agregado de más ingeniería en cada uno de los procesos. En lo personal, estábamos trabajando mucho en recursos humanos y comunicación. Fue un año de pocas reuniones y poca actividad en las cámaras, que son también lugares de adquisición de conocimientos. 

2021 va a ser mejor sin duda. Tampoco precisa mucho para superar al 2020. De igual manera, tengo dudas respecto a la capacidad de los dirigentes para que encuentren soluciones a la cuestión productiva. Este año mostraron lo vergonzoso que es no tener idea de lo que es la producción, de lo que es la responsabilidad de tener gente a cargo, de lo que es generar empleo… Se llenan la boca hablando de que van a dar soluciones, y todas las medidas, absolutamente todas las medidas que han tomado, han sido para destruir empleo, especialmente destruir la educación, que es lo más grave que pasó este año. Uno ya no tiene duda de que la principal intención es que el Estado sea el único empleador que haya en el país… ahora, con qué recursos, no sé… porque a nosotros no nos dan ningún elemento para generar más impuestos de los que estamos pagando.

La preocupación principal es conseguir mano de obra calificada o, aunque sea, medianamente preparada. Gente que cumpla un horario, que sea responsable y que no falte. ¿Creo que no es mucho lo que pretendemos? Pero ese es el mayor cuello de botella que tenemos para crecer. Encima los sueldos del gremio no son buenos y nuestro principal competidor como empleador sigue siendo el Estado.

El COVID permitió un salto de cinco años en la industria, y eso no tiene vuelta atrás
Sebastián Borrás. Presidente de Pathfinding SA