Se crean impuestos que gravan la producción y no al capital especulativo
Ricardo Guimarey, Presidente de Laboratorios Lafedar

Paraná. Lafedar es un laboratorio de productos medicinales con líneas farmacéuticas y suplementos dietarios, entre otros.

 

Fue un año muy complicado, condicionado por la pandemia. En los primeros meses nos tuvimos que reconvertir para asistir a la provincia con alcohol en gel y alcohol líquido. Esperábamos un año muy auspicioso con respecto a las exportaciones y eso no sucedió. Se acrecentó la producción de productos destinados al mercado interno para la pandemia y no para exportar. Tuvimos mucho trabajo, pero con muchos cambios. 

Logramos exportar a algunos países nuevos, como Turquía; venía todo muy bien, pero la pandemia nos complicó y se dejaron de conseguir muchos de los insumos que son importados. Fue un año arduo, pero con mucho esfuerzo, tenemos la satisfacción de terminarlo con logros y trabajo.

La logística fue muy azarosa durante todo el año. No se conseguían las drogas ni los principios activos que en su mayoría se producen en China e India. Una materia prima que antes llegaba en tres días, ahora en pandemia, demoró varios meses. En muchos casos son cargas refrigeradas y complican las trabas en puertos y aeropuertos. Por ejemplo, por varios meses no se consiguió Paracetamol, que se produce en India.

No se puede predecir lo que pase en los próximos años. En nuestro rubro, todo depende del mercado mundial medicinal que aún tiene un panorama incierto. En el futuro cercano, la medicina preventiva va a crecer. La ciencia avanza hacia eso y no hacia atacar la sintomatología. Los nuevos fármacos van dirigidos a células afectadas y a prevención. Se busca evitar enfermedades y no atacar lo síntomas.

Tenemos una tercera parte del personal ligado al departamento de Investigación y Desarrollo (I+D). Con esta lógica, hemos logrado sacar al mercado un producto para reumatología, osteopatía y artritis, con mayor verificación y mejores resultados que el único producto que existe en el mundo hasta el momento. Además, estamos sacando una licencia de un producto oncológico genérico que reemplaza a un medicamento de Pfizer, que también era único en el mundo. Ya vendimos esa licencia a ocho países. Con estas innovaciones logramos que Argentina produzca y traiga las divisas que el país necesita.

El 2021 va a ser un año con dificultades y muy arduo. La inflación es alta y la macroeconomía no nos ayuda para nada. Será un año de reconstrucción y eso es complejo. La vacunación llegará recién en marzo y en pocas dosis. Con la llegada del verano la población sintió un alivio, bajó la tasa de infección, pero también los cuidados. A pesar de la extensa restricción de la cuarentena, estuvimos entre los diez países con más casos por millón. Va a ser un año de lenta reconstrucción, si bien los argentinos tenemos resiliencia, va a costar; pero tengo fe que se pueda recomponer algo de todo lo que se perdió. Más allá de esta capacidad para recuperarnos, va a costar encontrar el camino de la reconstrucción. De todas maneras, creo que el 2021 va a ser un mejor año que este.

Mis preocupaciones pasan por la capacidad de superación del sector económico. Han quedado muchas industrias cerradas y muchos puestos vacíos. Es difícil reconstruir la industria sin fomentar a la inversión. Las altas tasas bancarias y los nuevos impuestos, como el Impuesto a las Riquezas, afecta a la producción, a la cual la siguen gravando, en lugar de hacerlo con el capital especulativo. Y no es algo aislado, sino que se suma a todos los impuestos que tenemos en la Argentina. Se da la paradoja que hoy con 40.000 pesos se es pobre y con 55.000 pagas Impuesto a las Ganancias. Estas decisiones, de más cargas impositivas, terminan empujando mucha gente a la informalidad.

Reducimos la rentabilidad a los niveles históricos más bajos de la empresa
Valeria Betancourt, Socia Gerente de Alimentos BEN SRL