Que los enfermos crónicos abandonaran sus tratamientos por la pandemia, generó miles de muertes. Y eso no se cuenta
Antonio Bouzada, Presidente de Eriochem SA

Presidente Avellaneda. Eriochem es un laboratorio de medicamentos genéricos oncológicos de alta calidad con tecnología de valor agregado o supergenéricos para el mundo.

 

Por haber sido un año atípico, entre pandemia, cuarentena y otras yerbas, el año terminó siendo “aceptable”. Tuvimos problemas de toda índole: económicos, de importaciones, de pandemia. Los pudimos ir sorteando a todos. Si uno es empresario y tiene más de 20 años de actividad en este país, uno es un sobreviviente. Y un sobreviviente aprende a sobrevivir. Eso hicimos este año.

Por la pandemia cambiamos un montón de cuestiones. Licenciamos entre un 15 y 20% del personal por ser de riesgo. De ellos, un 5% puede trabajar vía remota y el resto no lo puede hacer porque su trabajo es en el laboratorio. Es un costo que tenemos que absorber. Además, cambiamos todas nuestras comunicaciones y las pasamos a Zoom. Si bien es una alternativa mejor que la nada, dista mucho de ser la ideal. Si a esto le sumas los casos positivos o sospechosos, llegamos a tener entre 50 a 60 personas en sus casas, de un total de 290 empleados.

Nuestro negocio en sí no sé si va a cambiar demasiado. El mayor cambio se dará en las comunicaciones. Ya se demostró que muchas reuniones se pueden hacer por vía remota con un costo significativamente menor. Yo creo que van a aparecer nuevos software y aplicaciones para mejorarlas aún más. El negocio farmacéutico es enorme. Nadie puede saber cómo se va a mover en los próximos años. Nosotros estamos en un nicho de oncológicos y de alta especificidad, como trasplantes de médula, etcétera. Este nicho no va a cambiar demasiado en los próximos años. 

El tema capacitaciones ya se viene haciendo online en los últimos cinco años. En nuestro rubro eso no es nuevo, no lo trajo la pandemia. Lógicamente ahora se irá a acentuar. Fueron muy pocas los aprendizajes presenciales. En líneas generales la compañía lo hace en Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y ahora buscamos incorporar el concepto de Cultura de Calidad, que es un gran desafío.

Para el 2021 esperamos que todo vuelva a normalizarse en el sector salud. Los enfermos crónicos no asistieron a los hospitales durante casi todo el año por miedo a contagiarse. A algunas clínicas no iban ni los médicos, porque los pacientes no concurrían a las consultas. En Brasil por ejemplo (que eso se midió), los tratamientos de enfermedades crónicas cayeron hasta un 50%. Esta es la cara poco amable y de la que no se habla de la cuarentena, porque generó miles de muertes. Nadie pensó en esto. Tampoco se pensó seriamente en la economía y así terminamos. 

La principal preocupación es el futuro de la economía de nuestro país. Estamos en una situación sumamente compleja. Esto genera dificultades de importar, lo que se traduce directamente en problemas para producir. Si no se puede producir, no se puede facturar ni cumplir con nuestros clientes en el exterior, ni los pagos de servicios, ni sostener la mano de obra ni generar los dólares que el país necesita. 

También hay una gran incertidumbre en lo laboral y en lo gremial. Acá hay muchas cuestiones que no están resueltas todavía. Creo que el año que viene puede ser peor que este.

El 2021 es una incógnita, con pocas certezas
Patricia Popelka, Presidenta de ENSA