¿Qué estudian los entrerrianos?
Educación superior

Ante nuevos escenarios a nivel mundial, las carreras universitarias tradicionales siguen siendo las opciones más elegidas. De todas formas, del análisis de la oferta educativa entrerriana surgen datos interesantes: las carreras médicas son las más elegidas y las de sistemas las que más crecieron en los últimos años. Caen el número de alumnos en ciencias sociales y también se ve un leve descenso en las ingenierías.

Por Sebastián Martínez
Periodista y Licenciado en Comunicación


La educación universitaria es un área que no ocupa la centralidad del universo de temas de la agenda educativa. Pero dentro del rol de la educación como herramienta integradora y posibilitadora de la igualdad de oportunidades formativas y laborales, es la última parte de una cadena que muestra eslabones muy débiles en distintos aspectos. 

Argentina tiene una larga tradición en educación superior pública y gratuita. Desde la Reforma Universitaria de 1918, las universidades han sido un ámbito de producción de conocimiento, ciencia y pensamientos críticos que resistieron gobiernos democráticos y dictaduras. Entre Ríos cuenta con dos universidades nacionales en nuestro suelo y con una provincial: la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), creada en 2002 por Sergio A. Montiel para organizar profesorados terciarios y un par de carreras universitarias, pudo validar títulos a nivel nacional y ofrecer una oferta educativa diversificada y con sedes en ciudades de escala media, para evitar la emigración obligada de jóvenes con expectativas en formación educativa.

Un abordaje del tema es preguntarse la relación de la oferta educativa y su aporte al desarrollo que necesita la provincia en el perfil productivo de las próximas décadas. ¿Quién puede saber cuántos ingenieros necesita Entre Ríos por año? ¿Y cuántos médicos, abogados, maestros, profesores, etcétera? El único que puede contar con datos certeros sobre estos temas es el gobierno provincial. ¿Se debería articular políticas educativas junto con las universidades para establecer prioridades? Si bien la Provincia carece de un ministerio o área que intervenga sobre el sector universitario, se podría intentar crear espacios de diálogo.



La educación universitaria es un área que no ocupa la centralidad
del universo de temas de la agenda educativa


De lo tradicional a la realidad

Los analistas de tendencias a nivel mundial identifican que hay grandes cambios entre las carreras universitarias que eligen los jóvenes en distintos países. La generación Z y los Millennials tienen una mirada diferente de lo que es el mercado laboral. Entienden que la estabilidad no es algo valorable en sí mismo y no temen a la volatilidad. Comprenden que el clima laboral y la satisfacción de conectar con cuestiones que lo motiven es algo deseable. Si no es así, pueden cambiar de espacio.

En lo formativo se valoran mucho las carreras cortas ligados a sectores con alto crecimiento en los últimos años: gastronomía, producción de vinos o cervezas, redes sociales, E-sports (deportes electrónicos), ciberseguridad, educación online y ciencias ambientales son áreas muy elegidas.

Pese a estas tendencias a nivel global, en Argentina las carreras más elegidas siguen siendo las tradicionales: Psicología, Medicina e Ingeniería. 

Entre las universidades privadas el panorama es cambiante, según el perfil de cada una de ellas. Según un informe difundido por la Universidad de Buenos Aires, este año la institución tuvo una menor cantidad de inscriptos que años anteriores, con 63.000 ingresantes. Las tres carreras más elegidas fueron las mismas de los últimos años: Medicina (10.082 alumnos), Psicología (6.862) y Abogacía (4.624). La Facultad de Ciencias Sociales (con la carrera de Comunicación Social como estandarte) sigue mostrando una clara disminución en su matrícula en los últimos cinco años.

Por otra parte, según un informe realizado por el instituto de estudios CEPXXI en base a datos oficiales, las profesiones con estudios universitarios mejor paga en la Argentina son las ingenierías relacionadas con la energía (propulsión marina, minas y petrolera), luego el sector finanzas, y el de sistemas e informática (con un 42% de empleados del sector software y un 20% del sector público). Ingenierías físicas y eléctricas completan el listado de las reconocidas por empleadores.

Claramente el mercado paga bien estas carreras que se relacionan con sectores productivos ligados al mercado mundial y donde hay escasez de profesionales con título universitario.

Una característica de las ingenierías y de las carreras en sistemas es que, a partir del tercer año, cuando los alumnos tienen una formación avanzada, las ofertas laborales empiezan a aparecer con frecuencia. Aquí aparece la doble demanda hacia el estudiante: la económica por un lado y la formativa por el otro. Esto es una realidad en la que, Entre Ríos con varias carreras de este tipo, no escapa de las generales de la ley.

Según los especialistas, uno de los desafíos de la educación superior es pensar qué profesionales están preparando para la sociedad que viene. ¿Qué herramientas va a necesitar un profesional en 2030? Esa es una pregunta que se debe definir para los ingresantes 2023. 

Uno de los desafíos de la educación superior es pensar qué profesionales están preparando para la sociedad que viene.
¿Qué herramientas va a necesitar un profesional en 2030? Es una pregunta que se debe definir para los ingresantes 2023


El mapa universitario entrerriano

Para relevar qué sucede en Entre Ríos se solicitó información a todas las universidades públicas de la provincia: Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) y las regionales de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Paraná, Concordia y Concepción del Uruguay.

En un primer acercamiento vemos que las carreras más elegidas a nivel superior y universitarios son las relacionadas con la medicina y afines con un promedio anual de 3.795 inscriptos en los últimos 8 años. Entre estas carreras se destacan la licenciatura en Enfermería, Medicina y Acompañante Terapéutico entre las más elegidas.

Luego, sigue el área de las administrativas-contables, con un promedio de 2.025 matriculados en el período estudiado. Aquí se destacan las carreras de contador público, administración y gestión de recursos humanos como las más elegidas.

En tercer lugar, siguen los profesorados, que en muchos casos son carreras de grado universitario, con 1.902 inscriptos en los últimos años. Entre los más elegidos están los de psicología, inglés, educación primaria, inicial, educación física y música.

Luego, aparecen las ingenierías, con 1.456 jóvenes que eligen cada año este tipo de carreras. Las variantes de la ingeniería civil, electrónicas e industriales se destacan por sobre el resto

En quinto lugar, se ubican las Ciencias Sociales, con 1.081 inscriptos de promedio anual, donde la carrera de Psicología (UADER) representa el 70%.

En sexto lugar siguen las carreras de relaciones con sistemas informáticos con 771 matriculados en el período.  Cierra el ranking las carreras artísticas con 236 inscriptos por año desde el 2015 a la fecha.

Según varias estadísticas elaboradas por las propias instituciones educativas, en casi todas las carreras se da el fenómeno de que de la cantidad de alumnos inscriptos a principio de año sólo queda la mitad para el mes de julio. Y en el segundo año de la carrera es un 30% del total que se inscribieron. Luego hay variantes en el porcentaje de graduados y en la trayectoria durante los siguientes años, según el tipo de carrera y la extensión de la misma. Pero en términos generales se puede establecer que del número inicial de inscriptos se gradúa entre un 5 y un 15%.

En cuanto a la división por género, según las propias estadísticas de la UADER, que son representativas, porque esta institución concentra el 61% del total de los estudiantes universitarios de la provincia, el 71% del alumnado son mujeres y el 29% restante, hombres. 




En casi todas las carreras se da el fenómeno de que de la cantidad de alumnos inscriptos a principio de año sólo queda la mitad para el mes de julio. Y en el segundo año de la carrera es un 30% del total que se inscribieron

Cambios y variantes

En uno de los datos más llamativos de los últimos años se pudo ver claramente el crecimiento en la demanda de la carrera de Enfermería, que pasó de 350 inscriptos antes de la pandemia a un promedio de más de 1500 en los últimos tres años. Este fenómeno, y la nueva carrera de Medicina en la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNER en Concepción del Uruguay, explican gran parte por qué este grupo están entre las opciones más elegidas. La licenciatura en Instrumentación Quirúrgica también es otra opción que creció mucho en los últimos años. A esto debemos sumarle la demanda sostenida en la tecnicatura en Acompañante Terapéutico y las licenciaturas en Nutrición y Kinesiología.

Si se comparan los ingresantes del 2022 con los del 2015, el rubro de carreras relacionadas a la salud creció un 93%, cuando el promedio estuvo en un crecimiento del 55%. Tomando estos datos, las carreras que más crecieron fueron las de sistemas o informáticas: 280%. Las administrativas y contables también mostraron un incremento por encima del promedio: 88%.




Por debajo de esa media de crecimiento, se ubican las carreras de Ciencias Sociales (41%) y las Ingenierías (32%). Las áreas que mostraron una caída, si se compara 2015 con 2022, fueron los profesorados y las artísticas, ambas con un 15% menos de ingresantes.

Debemos aclarar que los números de este informe no se refiere al total de estudiantes universitarios entrerrianos, porque no abarca ni el universo de las instituciones privadas ni lo que sucede con los cientos de jóvenes que cursan carreras en la Universidad Nacional del Litoral de Santa Fe y residen en Paraná. En este último grupo se ubican aquellos que eligen carreras como abogacía o arquitectura, que no están en la oferta educativa local, o medicina que, si bien es una nueva opción para la costa del Uruguay, del otro lado de la provincia, son más cercanas las opciones de Santa Fe o Rosario.

En términos generales se puede establecer que, del número inicial
de inscriptos a cualquier carrera, solo se gradúa entre un 5 y un 15%. 

¿Las organizaciones sociales están incluidas?
Economía del Conocimiento