Preocupa la falta de previsibilidad; hoy en día todo es corto plazo
Miguel Pérez – Constructora del Paraná

Paraná. Constructora del Paraná se especializa en proyectos de edificios privados. Entre sus principales clientes está Pilay, Arcadia y el Shopping de la Ex Fábrica de Fósforos.

 

Para Constructora del Paraná el año fue muy bueno porque se pudieron mantener las obras, casi al mismo ritmo del que veníamos. Obvio que aparecieron nuevas complicaciones, por ejemplo, el tema “municipalidad”. Hoy el municipio tiene frenado 160 expedientes sobre obras privadas de los cuales varias son nuestras. Y no fue la pandemia lo que hizo frenar los expedientes, sino la burocracia estatal. Y hablamos de expedientes de factibilidad no de producción de proyectos, lo que define si se puede construir o no… no es algo muy complejo. Este tipo de trámite no puede tener una demora mayora a 20 o 30 días. Para intentar resolver este problema nos juntamos con ADUVER y los Corredores Inmobiliarios. Tenemos que tener en cuenta que el gobierno nacional está impulsando políticas para el acceso al crédito, y si eso llegara a Paraná, no sé lo que sucedería. Paralelamente tenemos el dato que el sector formal de la construcción está viviendo un momento sumamente complejo, con 1.200 puestos de trabajo registrado que se perdieron solamente durante este año.

La pandemia nos frenó un mes y medio, pero nos permitió reacomodar algunas cuestiones. Luego, en términos económicos, con la crisis y recesión, afectó la capacidad de planificar en el tiempo. Nadie puede pensar hoy en el mediano o el largo plazo, es todo corto plazo. La complejidad actual puede cambiar si sale el tema de los créditos hipotecarios para el acceso a la vivienda.

En cuanto a capacitación tenemos que estar muy atentos al cambio de leyes. Hubo leyes nuevas, aportes y demás cuestiones. El trabajo es muy dinámico en este sentido. La actividad privada solamente pide más que la dejen funcionar. Un edificio chico, de 3000 m2 emplea de manera directa a 40 obreros, de los cuales 30 son locales. Aparecieron factores en la economía real que llevan a que cada uno se preocupe cada vez más. Por ejemplo, en Chile se destina el 20% del PBI al crédito hipotecario. Bolivia y Brasil, el 10%. Acá vamos a seguir fallando en política habitacional si le destinamos sólo el 1% del PBI a los planes de vivienda. El mayor problema de los sectores medios y altos es la inseguridad, pero no la inseguridad de delitos penales, sino los miedos que surgen a la hora de construir o invertir. La pérdida del poder adquisitivo, con una inflación muy alta, complica el tema del acceso a la vivienda.

Nosotros esperamos un buen año. No nos vamos a quedar quietos esperando cambios en la economía. Seguiremos por el camino de la calidad y del respeto al cliente, que es el que nos viene dando resultado.

Nos preocupa la falta de previsibilidad. También el tema laboral va a estar muy difícil para el sector vivienda.

El Steel Frame será el sistema constructivo más utilizado
Guillermo Matteoda, Titular de WP Construcciones