Nuestra flexibilidad nos permitió cumplir 60 años superando la montaña rusa que es Argentina
María Ana Aranguren, Gerente de Papelera Entre Ríos SA

Paraná. Papelera Entre Ríos tiene 60 años y es una fábrica de papel, cuya materia prima es el papel reciclado.

 

Habíamos comenzado el 2020 con buenos niveles de producción y ventas, hasta que llegó la pandemia y nos trastocó todas las proyecciones. 

Estamos justo cumpliendo 60 años y una de las principales características de esta compañía es que nos reinventamos rápidamente, por la gran flexibilidad que tiene. En marzo temíamos mucho por la cadena de cobranza. Primero, con la decisión de cerrar los bancos se complicó, pero después no tuvimos más problemas. Hoy tenemos una cartera de clientes sana. 

Somos una industria que hace papel para embalaje y cajas cien por ciento reciclables. En los primeros meses tuvimos serios problemas con la materia prima por el aislamiento. Eso hizo que tengamos que bajar considerablemente los niveles de producción. 

Nuestra materia prima es lo que se recicla en cada ciudad del país. Se clasifica de acuerdo a lo que es el material: por un lado, el cartón y por el otro diarios, como también papel obra que es el papel imprenta. Nos proveemos de distintos lugares y de acuerdo a las actividades que se desarrollan en cada región de Argentina. Toda esa diversidad de materia prima se aplica a distintas recetas para distintos tipos de papeles. Nuestro sistema de provisión es de todos los puntos del país.

Entonces, a esa falta de recolección de la materia prima se le sumaban las complicaciones con el transporte. Algunas provincias que cerraban o no dejaban pasar los camiones. También intendentes que tomaban medidas particulares y los proveedores no nos podían alcanzar el material… todo eso nos hizo transitar cuatro meses sumamente complejos. Se cortó la cadena de abastecimiento. 

La pandemia requirió también trabajar hacia adentro, con nuestra gente para adaptarnos a las nuevas medidas de cuidado y con un alto grado de concientización. A partir de junio se comenzó a normalizar y pudimos retomar el nivel normal de producción. Desde ese momento, las ventas se incrementaron y se nos bajan los niveles de stock de producto elaborado por la fuerte demanda. Nuestros clientes, ante los niveles inflacionarios y la volatilidad cambiaria, prefirieron cubrirse con producto elaborado y adelantaron consumo. Económicamente podemos decir que terminamos un buen año. 

Respecto a cambios, en nuestro rubro no evaluamos que puedan producirse grandes cambios en los sistemas de producción. Ya estamos con packaging y embalajes; es posible que pueda crecer más el primer rubro. Nosotros venimos en un proceso de transformación en ese sentido. Este escalón continuará, como las ventas de internet y la necesidad de paquetes industriales. 

En materia de capacitación, en general, se hace un plan. Este año se trabajó mucho en negociación y adaptamos las clases a la plataforma Zoom. Después, con diferentes proveedores de nuestra tecnología, se desarrollaron otros temas.

Estamos convencidos que 2021 va a ser un buen año. Tenemos muchas expectativas en lo productivo y en ventas. 

La principal preocupación es qué pasará con las importaciones. Toda nuestra maquinaria viene de afuera y hasta los repuestos más sencillos, los tenemos que importar. También algunas materias primas son importadas y no sabemos si las tendremos. Eso en lo operativo. Después, en materia impositiva qué medidas tomarán los gobiernos y cómo encararán el gran déficit, tanto Nación como la Provincia. También cómo los absorberán, porque el sector privado no aguanta más impuestos. 

Esta es una empresa familiar paranaense típica, que trascendió la primera generación y se está profesionalizando en la segunda. Tenemos en carpeta un plan de inversiones bianual que queremos retomar. Teníamos previstos los festejos de los 60 años que los retomaremos en la medida de lo posible el próximo año, con varias acciones en torno al reciclado. Como dije al principio, la flexibilidad de esta PYME ha sido un sello distintivo que le permitió superar la montaña rusa que es el país. Hoy somos 98 empleados en forma directa. Tenemos la planta industrial en Paraná y oficinas comerciales en Buenos Aires. La pandemia nos puso en compás de espera nuestros proyectos, pero en 2021 queremos concretarlos, con un incremento en una línea de producción y reflotar la planta que tenemos en el parque industrial de la ciudad. 

Están dejando que las empresas de biodiesel nos fundamos
Matías Bolzán, Presidente de BioNogoyá SA