No veo en el gobierno ideas para impulsar la actividad económica privada
Lisandro Santiago, Director de Gravafilt SA

Paraná. Gravafilt es una minera especializada en gravas y arenas especiales para sectores como el petroquímico o la potabilización de agua, entre otros.

 

La verdad, sinceramente, es difícil realizar un balance de este año porque fue atípico e inédito desde todo punto de vista. Para todo lo que pudo haber pasado en este contexto, podemos decir que el cierre fue bueno, pero muy entre comillas. En lo que respecta al proceso de la arena industrial, tuvo una merma del 50% y en los peores meses de la pandemia fue mucho más alto este porcentaje. En lo que respecta a la arena de la construcción estuvo un poco mejor, ya que las personas, al no poder viajar, realizaron ampliaciones, reformas o construyeron una pileta en sus viviendas. Pero ya en los últimos meses del año esa burbuja se empezó a desinflar bastante. La falta de otros materiales, como ladrillos, hierro y cemento incidieron mucho en el freno de las obras pequeñas.

Nosotros estuvimos cerrados un breve lapso, luego fuimos una de las excepciones y pudimos abrir, pero con muchas adaptaciones. Trabajamos siempre con menos gente, lo que impacta directamente la producción, con procedimientos y protocolos específicos. Desde que arrancó la pandemia tuvimos solo dos casos positivos de COVID, pero esto aisló a 15 personas de las cuales por las demoras en los resultados de los testeos quedaban frenadas por varias semanas y luego resultaban negativos.

Creo que la pandemia va a generar un cambio cultural en el personal del sector privado sobre ausencias y licencias por enfermedad. Algo que ya se viene viendo, con preocupación, pero que se va acentuar.

En algunas cuestiones, como los cuidados y las precauciones hemos dado un paso adelante. Por nuestro rubro, estábamos acostumbrados a trabajar con elementos de seguridad, como barbijos o guantes. Pero hay cosas que van a cambiar para siempre, por ejemplo, nosotros implementamos el trabajo a puertas cerradas, sin atención al público. Tenemos la duda de qué va a pasar con esto en el futuro cercano.

En relación a la capacitación, personalmente lo único que estamos haciendo es un análisis en equipo sobre costos y sobre los cambios en la comercialización, nada más.

El tener que gestionar el día a día y cambiar muchas situaciones cotidianas me hace ver muy lejos el 2021. Todos anhelamos un año que sea mejor que este que termina, pero es más una cuestión de deseo que algo objetivo. Creo que el nivel de obra pública el 2021 será superior que el 2020. Lo que pase el año que viene depende mucho de las medidas que se tomen desde el gobierno y yo no veo muchas ideas pensadas en impulsar la actividad económica privada. 

El 2020 fue un año desafiante como pocos
Sergio Roth, Presidente de Rothex SA