“No se puede construir infraestructura en función de la amistad de los funcionarios”
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La gravedad de la crisis que estamos atravesando llevó al G6 a conformar el Consejo de Políticas de Infraestructura, con la decisión trascendental de poner a la infraestructura como eje determinante para encontrar acuerdos en común y un objetivo claro: reactivar e impulsar la economía del país. 

“Generar diálogos, información, consensos y hacer una propuesta. Es hora de intentar ir por el camino de hacer las cosas bien”.

Tal vez en esa frase se resuma toda esta nota. Tal vez en esa frase se resuma la solución del país. 

Son solo 21 palabras que ocupan muy pocas líneas. Pero cada una de ellas encierra décadas de acciones totalmente antónimas de lo que expresan.

“Generar diálogos” significa dos o más personas reunidas en un lugar determinado hablando y escuchándose. Escuchar no es oír. Escuchar es interpretar lo que dice el otro con ganas de aprender y entender su punto de vista.

“Generar información” es tener datos ciertos y relevantes que se transforman en información. Solo con la buena información se pueden tomar decisiones certeras. 

“Generar consensos” se puede lograr a partir de estar sentadas dos o más personas, que puedan dialogar (escucharse) y después de intercambiar datos que se convierten en información, llegar a acuerdos claros y específicos. 

“Y hacer una propuesta” significa que todos esos actores acordaron mediante un diálogo donde se aportó mucha información, cuál es el consenso al que llegaron e impulsar una acción efectiva y beneficiosa para todos. 

“Es hora de intentar ir por el camino de hacer las cosas bien”, significa que, en todo el camino recorrido durante el último siglo, fueron muy pocas las veces que todo lo anterior pudo lograrse. Y hoy padecemos las consecuencias. 

Son tan solo 21 palabras que pueden cambiar el curso de la historia del país. ¿Estamos a tiempo? Sí. A pesar de que Argentina ha demostrado constantemente que siempre se puede caer más abajo, también demuestra constantemente una asombrosa capacidad de reconstrucción. 


El primer paso está dado

“Tenemos al campo (Sociedad Rural Argentina), están presente el comercio (Cámara Argentina de Comercio) y la industria (Unión Industrial Argentina); después, cómo vamos a financiar la inversión necesaria (Asociación de Bancos) y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Además, quienes van a hacer ese trabajo de manera directa (UOCRA), y quienes lo harán en forma indirecta (CGT); por último, los responsables de construir, que son las empresas de la Cámara Argentina de la Construcción. Ese núcleo, que incluye a todos los actores fundamentales para dar el primer paso para una recuperación de la economía a través de la infraestructura, es el fundador del Consejo de Políticas de Infraestructura”. Las palabras corresponden al paranaense que, desde hace dos años, se encuentra al frente de la Cámara Argentina de la Construcción, Iván Szczech. 

En una entrevista exclusiva para nuestra revista explica la decisión necesaria de salir de la queja constante y ubicarse directamente en el estudio de propuestas claras, concretas y consensuadas para encontrar la mayor cantidad de soluciones a los problemas que tenemos en el país. 

¿Por qué surge el Consejo de Políticas de Infraestructura?

La Cámara de la Construcción es partícipe activo en el Consejo Económico Social que promovió el Gobierno Nacional. Desde ahí salió el consenso de que la infraestructura es determinante y beneficia en forma directa a todos, y su planificación es fundamental para ordenarnos. Es como cuando una familia construye su casa. Primero son fundamentales los dormitorios, la cocina y el baño. Después podrá venir el quincho y la pileta. En el país es lo mismo. Se necesita infraestructura por todos lados, pero debemos detectar cuáles son las prioritarias y para eso debemos preguntarles a los usuarios. Por eso nos sentamos el campo y la industria, que son los principales usuarios; los trabajadores directos de la construcción y el resto de trabajadores indirectos nucleados en la CGT; junto a quienes pueden financiar esa infraestructura y nosotros, que somos quienes la debemos construir. Ese es el núcleo fundador del Consejo de Políticas de Infraestructura. No se puede seguir haciendo la infraestructura del país en función del amiguismo del intendente con el gobernador o el presidente. Hay pocos recursos y debemos dar prioridades sobre aquellas obras que van a generar mayor empleo, impacten más en la producción para incrementar exportaciones y nos doten de más productividad. Es similar al “Proyectar” que se ha creado en ER. Por eso la importancia que haya participación de todos los sectores, sumando la academia y el resto de la sociedad. 

En Entre Ríos tuvimos el Consejo de Infraestructura, pero nunca un gobierno tomó un solo proyecto que se le propuso...

Hay tendencias que son irreversibles. Hace 6 meses no hubiéramos pensado que podíamos ir en contra de los planes y convertirlos en trabajo. Eso se instala en la política a través de los medios de comunicación y se hacen a nivel nacional. La verdad es que en las provincias se replica lo que pasa a nivel nacional. Nosotros estamos convencidos y le estamos poniendo recursos. Desde la CAMARCO las áreas de pensamiento estratégico están trabajando para el CPI. Todas las áreas técnicas de las instituciones están trabajando y estructuramos una metodología de trabajo y eso es fundamental: la metodología. Generar recomendaciones a los funcionarios y darles masividad en los medios de comunicación, con datos concretos y precisos como la creación de puestos de trabajo directo e indirecto y el impacto de crecimiento en la economía y la competitividad que genera. 

De esta manera, ¿lo que plantean es salir por el lado de las soluciones más que de los problemas?

Hay que comenzar a plantear soluciones. La queja es algo que debemos sacarlo del día porque si no solo genera cosas negativas. Sobran los problemas, pero debemos verlos como oportunidades. La política sabe que ya son problemas estructurales y no tiene que ver con la ideología. La pobreza, la inflación, la falta de oportunidades o la informalidad ya son temas estructurales. Las instituciones siempre declamamos eso, pero terminamos sin ejercerlo. Hay que empezar desde abajo, como los cimientos de un edificio. Hay que arrancar con la generación de consensos, con todos adentro y con sustento. Y eso se logra con diálogo. En las cosas que estemos de acuerdo hacerlo rápido y donde tengamos disensos empezar a trabajarlos, pero alrededor de una mesa, a la luz del día con todo el mundo mirando y no entre cuatro paredes buscando soluciones mágicas.

Vuelvo a la pregunta base y determinante de todo esto, ¿El Estado Nacional apoya esto, las Provincias...? ¿Están dispuestos a tomar las sugerencias y prioridades que se les hagan?

El Consejo Económico y Social avala la creación del CPI y el propio Gobierno, con Gustavo Beliz a la cabeza, están de acuerdo con esto. Los gobiernos deben sentir y entender que no estamos tomando un rol que les corresponde a ellos. Nuestro rol es decir que todo esto que le proponemos como obras prioritarias, tienen el consenso de la mayoría de los sectores involucrados, y nosotros lo vamos a apoyar. Igual, cada Gobierno puede hacer lo que quiera porque para eso los eligieron. Pero deben aprender que esto funciona en todos los países desarrollados. El Reino Unido, Canadá, Chile... En Argentina somos muy especiales... pero es hora de intentar ir por el camino de hacer las cosas bien. Por eso los consensos; hagamos un banco de proyectos y que el decisor tenga la posibilidad de tenerlo en cuenta o no…  y si no lo hace reclamaremos qué es lo que pensamos que se debe hacer.

Bueno, perfecto. El Gobierno aprende y toma ese banco de proyectos y comienza con el primero de todos... ¿de dónde sale la plata para financiarlo en el actual contexto que tenemos?

Algunos dicen que hasta que la macro no se solucione no podemos avanzar en todo esto. Es relativamente cierto. Pero tampoco podemos esperar a que la macro se solucione para intentar ver cuáles son las herramientas para solucionar los problemas. Con lo cual tenemos la responsabilidad de proponer. Al igual que con los proyectos de leyes necesarios y que hemos enviado al Congreso. Hay que tratar de avanzar haciendo cosas. En inversión privada hay un plan de minería que se puede llevar adelante. Por supuesto que deben ser sustentables y pensando siempre en el medio ambiente. Se vienen temas como los Objetivos de Desarrollo Sustentable 2030, donde ya pasaron 4 años y poco se ha hecho. ¿Qué vamos a esperar? ¿que llegue la fecha para empezar a medir cómo estamos con la brecha de agua, cloacas, salud o educación? Y hay un tema por agregar que ya está hoy muy firme en la agenda del mundo y no nos hemos dado cuenta: el cambio climático. Es un tema que vino para quedarse de una manera muy dura, con multas y costos extras para quienes no se adapten. Argentina tiene que trabajar para generar infraestructura para aliviar los efectos del cambio climático que estamos teniendo y después tomar medidas. por ejemplo, en electro movilidad... eso es parte de la agenda del CPI y los gobiernos tendrán más demanda de cuestiones por cumplir y la sociedad tiene cada vez más información. Lo que hay que hacer es generar diálogos, información, consensos y ponernos a hacer propuestas concretas... que es lo que necesitamos.

El problema es la coyuntura que nos tapa el bosque... hoy cualquier empresario está pensando el 90 o 100% de su tiempo en lograr atravesar este contexto.

Sí, pero una cosa es la empresa y otra las instituciones; al igual que los movimientos gremiales y algunos organismos estatales que tienen la función de pensar más adelante. Estos espacios son los responsables para generar verdaderas políticas de Estado para los diferentes temas. Por eso desde el CPI el primer objetivo que tenemos es una ley que garantice una inversión mínima en cada presupuesto nacional relativa al PBI, porque si no Argentina no crece. Sabemos que, para crecer de manera normal sin efecto rebote al 3.5% anual, debe haber una inversión pública no menor al 5 o 6% del PBI, y hoy estamos apenas en un 2 o 3%. Igualmente es el doble de los últimos años y se siente; pero imaginate si fuera el doble de lo que tenemos hoy... cómo cambiaría el país. La industria de la construcción ya lleva 13 meses de creación de empleo y ya estamos con 20.000 puestos más que los niveles de pre pandemia, totalizando unos 360.000 al mes de septiembre, y estamos a 80.000 puestos de nuestro mejor momento. Adicionalmente hay que darle el contexto y escenario para la inversión privada. Hemos generado propuestas como créditos hipotecarios variables en salario con un fondo compensador y que desde octubre del año pasado está en el Congreso. En la última Convención de la Cámara el presidente Fernández se comprometió a que se tratará y saldrá lo más rápido posible, por lo importante que es. Eso es inversión privada. Tenés un acceso a la vivienda a través de los créditos hipotecarios. Argentina tiene menos del 1% de su PBI otorgados en créditos hipotecarios, cuando Chile está en el 23% o países como Bolivia, Perú, Uruguay o Paraguay están en torno al 10% de su PBI... tenemos un crecimiento enorme por el lado de la inversión privada y que se asocia directamente al combate de la pobreza con la creación de trabajo genuino.

Ustedes arrancaron con el Consejo de Políticas de Infraestructura... ¿y el resto, por dónde avanza?

Nos tenemos que concentrar en lo que cada uno sabe hacer y proponerlo. Hay empresarios que están viendo el cambio. La gente puede que no lo perciba, pero vemos estratégicamente que hoy se prioriza la producción y no la especulación financiera. Son importantes las señales políticas. Estamos trabajando con casi todos los Ministerios y tenemos una respuesta pro positiva. Desde propuestas para la transparencia de la obra pública pasando por propuesta de leyes para pasar los planes a empleo, con el Ministerio de la Producción o Economía o el Congreso, con el Ministerio de Trabajo, el de Desarrollo Social y el de Infraestructura. Son logros ante las dificultades, que nos dejan un camino abierto para seguir presentando propuestas y ser solucionadas.

Perdón, y ¿cómo se atraviesa esta coyuntura económica? 

El problema es la falta de dólares que nos sobrepasa. Tiene que ver con generar mayor capacidad exportable. Y tiene que ver con la infraestructura que se cuenta para generar mayor competitividad. Y tiene que ver con otro tipo de políticas económicas como la eficiencia en el gasto público (ojo que digo inversión). Y no solamente del gobierno nacional sino también de las provincias. Tiene que ver con una simplificación tributaria. Y tiene que ver con la generación de empresas que generen ese empleo privado. Argentina es la que menor cantidad de empresas tiene cada 1.000 personas. Es la de menor densidad de la región con 14/1000; mientras que Brasil o México están entre las 35 y 55 cada 1.000. Y para generar ese empleo privado necesitamos empresas. Entonces, necesitamos mayor eficiencia en el uso de los recursos públicos y cada uno deberá hacer propuestas en ese sentido y la política ir en el mismo camino. De lo contrario nunca saldremos de los problemas de siempre. Nos endeudamos sin que esa deuda fuera a parar a nada tangible que nos haya mejorado la vida ni cambiado positivamente algo necesario.

Evidentemente siguen conservando el optimismo para el futuro próximo.

Los constructores somos optimistas por naturaleza. No dejamos de ver la realidad y somos pragmáticos en la toma de decisiones. Pero siempre somos optimistas, porque cada cosa que estás mirando fue hecha por un constructor. Sabemos que para el crecimiento el mundo y la argentina necesitan constructores. Como institución, la Cámara Argentina de la Construcción está de pie y orgullosos de ser constructores.


Redeterminación de precios, sinónimo de transparencia

“Hay solución. De hecho, está directamente ligado a la transparencia de los contratos de obra pública. Donde hay un trámite y donde es necesario pedirle a un funcionario que ese trámite se mueva rápido, lamentablemente deja de haber la transparencia necesaria. Lo que hemos propuesto, y ya tiene un proyecto de decreto con el compromiso de sacarlo antes de fin de año, tiene que tener: automaticidad, indivisibilidad entre los certificados básicos y los certificados redeterminados, y la normativa de cómo se aplica de punta a punta, para que solamente el inspector que ejecuta ese certificado siga esa normativa. 

Esto ya se hizo en Entre Ríos con la Resolución 314 en su momento y evitó que las obras sufrieran demoras a causas de cuestiones inflacionarias o redeterminaciones de precios. Lamentablemente, en 2016 se cambió y es lo que causó todos los problemas que estamos viendo. Lo mismo pasa a nivel nacional y estamos en camino a solucionarlo. Repito, es un tema de directa relación con la transparencia. La burocracia y la gestión de esa burocracia generan situaciones reñidas con la transparencia”.


“Endeudarse para invertir y no para gasto corriente”

El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Iván Szczech, hizo referencia a la necesidad de invertir un mayor porcentaje del PBI en infraestructura, y en que cualquier deuda que se tome debe ser para incrementar y mejorar la obra pública. 

En Entre Ríos, cuando se tomó el crédito en dólares en el año 2016 esa era la idea que se sostenía en el discurso, como lo reflejó en el mes de abril de 2016 la revista de la Delegación Entre Ríos de la Cámara Argentina de la Construcción, con quien fuera el entonces ministro de Planeamiento e Infraestructura de la Provincia, Luis Benedetto. 

Sin embargo, la historia ya es conocida. La deuda en dólares se tomó y solo se utilizó para gasto corriente y paliar el déficit fiscal. El tremendo pasivo que originó lo tendrá que afrontar enteramente la próxima gestión provincial cuando asuma en 2023, después de la renegociación que se cerró el año pasado pateando la pesada pelota para adelante.

Un proyecto marcado por la incertidumbre
Presupuesto 2022