“La responsabilidad de trabajar por un Estado Abierto es de todos”
Gobierno Abierto

Lucrecia Escandón es la Secretaría de Modernización del Estado, Ciencia y Tecnología del Gobierno de Entre Ríos y está convencida que los cambios se hacen desde adentro. Dirige desde 2015 una Secretaría que evangeliza a toda la administración pública central sobre los beneficios de abrir la información, profesionalizar la carrera pública y lograr brindar un servicio de calidad al ciudadano.

“Elegí mis carreras de formación porque confío que puedo hacer transformaciones siendo parte del problema. Solo desde el Estado se puede traccionar y producir esos cambios necesarios que todos sabemos, y que son una deuda que es hora de saldar”.

Así comienza una extensa charla con la persona que se ha tomado muy a pecho su función, y que desde 2015 al frente de la Secretaría –pero desde unos años antes con el rango de directora- ha dado pasos siempre hacia adelante en post de mejorar el servicio de la administración pública y transformarla hacia una nueva realidad, más acorde a los tiempos que corren, más volcada hacia la eficiencia del servicio, más enfocada en la transparencia de cada uno de sus actos y con el norte puesto en el concepto de Gobierno Abierto. 

María Lucrecia Escandón es licenciada en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales. Dirige un área con unas 130 personas a cargo, de las cuales la gran mayoría son profesionales, y quienes no tienen un título académico, se han profesionalizado en sus áreas de incumbencia. Además de su cargo en la Secretaría de Modernización del Estado, Ciencia y Tecnología, desde hace dos años lidera el Consejo Federal de la Función Pública, electa por todas las provincias del país y el Ejecutivo Nacional, a partir del trabajo de ordenamiento que se viene realizando en Entre Ríos en los últimos años. 

Conocíamos por arriba que existía esta área del gobierno provincial, pero no estábamos muy interiorizados de su funcionamiento, hasta dónde se está avanzando y con cuánto poder real para lograr las verdaderas transformaciones que se necesitan. 

La Secretaría de Modernización del Estado, Ciencia y Tecnología se constituyó en 2015 y de ella dependen la Dirección de Informática, la Dirección General de Recursos Humanos y la Dirección de Telecomunicaciones. Desde esa estructura se avanza al objetivo de modernización del estado, que tiene todo un trasfondo de cambio cultural en la administración pública cuyos resultados tienen un horizonte de mediano plazo. Estos cambios no son posibles de un día para otro.

“Me gusta hablar de Gobierno Abierto desde el concepto que propone Oscar Ozlak, cuando habla de Estado Abierto. Y la responsabilidad de trabajar por un Estado Abierto no es únicamente del Poder Ejecutivo, sino también del resto de los Poderes del Estado, del Judicial y del Legislativo, pero también de las Instituciones de la sociedad civil y del propio ciudadano”. 

  • ¿Es necesario primero modernizar el Estado, para luego hablar de Gobierno Abierto?

La modernización del Estado tiene que ver con el derecho del ciudadano de recibir un servicio público de calidad. Hay varios aspectos a tener en cuenta: claramente la tecnología es uno. Pero no es el fin en sí mismo, sino una herramienta para la transformación de la administración pública. El segundo aspecto son los trabajadores y su formación. En 2016 generamos un plan de capacitación que lleva instrumentando 110 programas con temas específicos, que van desde la atención de servicios hasta la planificación estratégica. Y el tercer aspecto director son los temas que tienen que ver con el Gobierno Abierto, en lo que hace al acceso a la información pública, la transparencia de los actos y la participación ciudadana. Esas serían las tres grandes áreas que trabajamos desde la Secretaría.

  • Primero nombra a la tecnología, ¿es la base para todo el resto de las cosas?

La tecnología tiene dos grandes facetas: lo que tiene que ver con la conectividad y las telecomunicaciones. Desde ahí se puede avanzar en la modernización administrativa con el desarrollo de sistemas propios, como el de Expediente Electrónico, una de las herramientas más importantes que estamos desarrollando, junto a la despapelización del Estado, el expurgo de documentos y el tratamiento en el centro de digitalización… esas son las grandes áreas de trabajo y la base para los siguientes pasos. Porque cuando se pasa de un procedimiento administrativo que hoy se lleva en forma rudimentaria en papel fuera de cualquier sistema, a un sistema informático, es necesario pensar primero en la desburocratización de ese procedimiento. Tenemos que pensar cómo le dejamos de pedir al ciudadano 50 veces los mismos documentos que generamos nosotros mismos como administración pública. Si primero no hacemos ese trabajo de ingeniería, solo pasaríamos el problema del papel a un problema tecnológico. Por eso, la tecnología es una herramienta, no un fin en sí misma.

  • Y esa herramienta debe complementar y ayudar a las personas, que son quienes deben llevar adelante cada una de las cosas que se hagan.

Ahí es donde entra el rol fundamental del trabajador del estado. Y la capacitación es determinante. Nuestra área de incumbencia es el escalafón general, la parte administrativa del Ejecutivo. Eso implica unos 25.000 trabajadores. Después quedan los organismos especializados, como Salud, Educación o Seguridad, que tienen un funcionamiento diferente. Hemos trabajado en cosas en conjunto con algunos de ellos, principalmente en lo que tiene que ver con formación del personal. Volviendo a nuestra área de incumbencia, tenemos 111 cursos de temas académicos propuestos por las universidades públicas a los cuales han accedido ya 5.000 trabajadores. Son capacitaciones cortas, específicas que abordan cuestiones prácticas y bien personalizadas, que permiten un contacto permanente con el docente. De hecho, la pandemia ha permitido acelerar este proceso a partir de la virtualidad. La presencialidad nos ponía barreras geográficas en organismos que están descentralizados en toda la provincia. Estas capacitaciones impactan positivamente en forma directa en la carrera administrativa.

  • ¿No hay resistencia a las capacitaciones y los nuevos conceptos que se introducen?

Todo cambio genera resistencia, es natural. Incluso esperábamos que fuera mayor. Pero en la medida que el trabajador comprende que la propuesta modifica para bien la tarea diaria que lleva adelante, se rompe todo prejuicio. En 2016 era una ilusión pensar en Firma Digital o Expediente Electrónico, y hoy la Contaduría General ya usa la Firma Digital y el Tribunal de Cuentas ya está capacitado en su totalidad… estamos avanzando con ATER, con el IAPV y otros organismos. En 2017 nos constituimos como Oficiales de Registro y ya hemos otorgado más de 300 Firmas Digitales… ese es el comienzo de la transformación de la administración pública. Cuando se hace parte a cada trabajador del proceso, y se le da la escucha necesaria para que pueda aportar con su experiencia, las resistencias son muy pocas. 

  • ¿En qué se está trabajando en materia de Gobierno Abierto?

Cuando abordamos un tema en particular, lo primero que es necesario hacer es trabajar en la informatización de cada cosa, porque la mayoría de los movimientos eran en papel. No existen las bases de datos informatizadas. Ese es el proceso de base necesario, y que venimos haciendo en cada lugar donde estamos trabajando. El primer escollo es la digitalización. Y después el aprendizaje y el paradigma del Gobierno Abierto de la apertura de los datos. En el mundo este proceso arrancó en 2002/2003, pero a nivel nacional recién tuvo un gran impulso a partir de 2015. A partir de ahí es un proceso de evangelización, que tanto trabajadores como decisores públicos entiendan de qué hablamos cuando decimos “apertura de información”, y comprendan por qué es importante que hagamos disponible esa información. 

  • ¿Y cómo les va con semejante desafío?

En 2016, lo primero que hicimos fue abrir los sistemas que eran de uso exclusivo de la administración pública. Comenzamos haciendo público el acceso a la información de leyes y decretos provinciales. Previamente eso era un sistema interno al que no se podía acceder desde afuera. Hoy, con el Sistema de Información Jurídica (SIJER) se ha logrado la apertura de la información normativa. Esa primera transformación hoy está escalando hacia las Resoluciones Ministeriales, las cuales estamos enlazando con el Proyecto de Firma Digital y Expediente Electrónico. 

  • Expediente Electrónico será un cambio profundo, ¿no?

Claramente marcará un antes y un después para la administración pública. Pensemos que hay reparticiones con oficinas en todo el territorio, como Registro Civil, Vialidad o el Consejo de Educación, por nombrar algunos. El Estado gasta en bolsines para trasladar expedientes a diferentes ciudades. Para resolverse tardan entre 3 a 5 meses y después deben volver a Paraná a su oficina centralizada. Y todo eso, después, debe ser archivado, con el gasto que eso conlleva. Para darte una idea, cuando implementamos el Recibo de Haberes digital en 2016, el CGE alquilaba dos inmuebles solo para guardar los recibos de sueldo en papel. Ese ejemplo es algo chico, así que imaginate el impacto a partir del Expediente Electrónico. Además, pone en valor todos esos documentos, porque con la digitalización de expedientes, se recuperan también documentos muy viejos, y esa digitalización está recuperando información pública. El Expediente Electrónico generará valor agregado y tiempos de respuestas mucho más rápidas.

  • ¿Cuánto falta para que entre en vigencia?

Con la sanción de la Ley, esperamos implementarlo en el segundo semestre. Ya tuvimos reuniones con 665 representantes de UPCN y fue recibido casi con aplausos. Cuando lo podemos explicar bien, el trabajador siente que es un proceso que lo incluye. Siempre está el temor que los cambios tecnológicos vengan a reemplazar a quienes están en esos lugares, y esto simplemente facilita y mejora la tarea de cada empleado.

  • El Gobierno Abierto pregona la apertura de la información, como uno de los grandes estandartes…

Sí. Desde un principio nosotros armamos el portal de Gobierno Abierto (www.entrerios.gov.ar/gobiernoabierto/), que hoy ya lo estamos mutando a un portal de “Datos Abiertos”. Esperamos llegar a fin de año con esto listo, porque permitirá la descarga de toda la información por cualquier ciudadano. Esto va en línea con los acuerdos que se van generando en el Consejo Federal de la Función Pública, donde todas las provincias acordamos cuáles son esos datos e informaciones que se deberían ir abriendo en forma ordenada y cumplimentada. No es menor el avance que llevamos en este aspecto. 

  • ¿No hay resistencias en algunos sectores en abrir esa información?

La resistencia es natural en una administración pública que no tiene la costumbre de hacer visible el cien por ciento de las tareas y procedimientos que lleva adelante. Pero nuestras dificultades, hasta ahora, han sido solo técnicas. En los seis años de gestión nunca tuve un llamado de algún ministro que me haya dicho “esa información no la quiero mostrar”. Las únicas dos experiencias que he tenido de no querer mostrar información fueron con los otros poderes (Legislativo y Judicial). Y ahí tenemos las barreras propias de la “independencia de los poderes” y estar imposibilitados desde el Ejecutivo de imponerle al resto avanzar en un procedimiento. Uno puede invitarlos a la Mesa de Trabajo, pero nos encontramos con esas dificultades. 

  • Ahora, ¿quién demanda esa información? ¿Quién realmente está exigiendo a la administración pública que replantee los procesos, que haga transparente los actos… en definitiva, que rinda cuentas de lo que hace y cómo lo hace?

Ese es un gran tema que siempre discutimos en el Consejo Nacional. ¿Qué hacemos con el escaso nivel de consumo de esa información? Hay dos grandes públicos que la consumen: el sector académico para investigaciones y los periodistas. Pero después hay un bajísimo nivel de consumo de plataformas de Gobierno Abierto en general. En otras provincias como Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires o Mendoza existen organizaciones de la sociedad civil que son más demandantes de esa información, incluso con algunas dedicadas exclusivamente a temas de gestión pública. Eso es muy bueno porque nos obliga a la administración pública a discutir en otro nivel y replantear las cosas que necesitan ser fortalecidas. Siempre que haya alguien enfrente que exija, pone una vara más alta que es enriquecedora. Nos pasó en un momento, con un programa del gobierno nacional anterior, que se convocaron a mesas regionales (en contexto fuera de pandemia), para ir a generar el nuevo Plan de Gobierno Abierto para Argentina. Debíamos concurrir con alguna/s entidad de la sociedad civil… y nosotros no teníamos a quién llevar.

  • Sin que la sociedad esté exigiendo a los gritos un Gobierno Abierto, y por pura buena voluntad de casos particulares… ¿cuánto se ha avanzado? ¿En qué lugar estamos y cuánto falta para llegar a una especie de “ideal” para nuestro contexto?

De lo que nos planteamos cuando arrancamos en 2015… te diría que hemos logrado un 40% de todo lo que pensamos. Hay que tener en cuenta que en enero de 2020 nosotros habíamos planificado una cantidad de avances y que tuvimos que recomponer todo a partir de la pandemia, y debimos enfocarnos exclusivamente en que la administración pública pueda seguir trabajando en forma remota. En la conectividad y todo lo que eso implica… Eso cambió todos los planes. Pudimos responder a ese desafío que se nos planteó y ahora estamos retomando algunas cosas de esa planificación suspendida. Si lo vemos a lo que nos gustaría aspirar, te diría que estamos dando los primeros pasos. Pero el principal objetivo creo que se está cumpliendo. Porque estos primeros pasos son tremendamente firmes. El objetivo es que cuando dejemos este lugar, todos los avances que logramos no puedan ser dejados de lado y esta línea que estamos trazando pueda seguir solo hacia adelante. 

  • ¿Es optimista de que esto se pueda lograr? 

Sí. Hay un cambio que se está produciendo desde lo profundo. Se está dando una profesionalización cada vez mayor, donde toda una nueva generación está comenzando a ocupar lugares de decisión cada vez más importantes. Cuadros técnicos que tienen una nueva visión sobre el rol del Estado, comprometidos con su función y dispuestos a jerarquizar esos espacios. Por eso soy optimista. Y por eso venimos a trabajar cada día.

En la charla, Lucrecia Escandón demostró conocimiento y decisión; claridad de conceptos y un total convencimiento de lo que está haciendo con un equipo de trabajo que funciona y trabaja a la par. Todos atributos que cada vez vemos menos en las principales áreas de gobierno y que son determinantes para cambiar el rumbo que traemos. 

Lamentablemente son pocas las veces que nos sorprendemos para bien en materia de gestión pública. Y este es uno de esos casos.  Ahora, para fortalecer estos lugares que parecen oasis en el desierto, la sociedad en general debe tomar un rol más protagónico. Queremos exigir profesionalización a la administración pública pero no existe una sociedad civil que esté dispuesta a acompañarla, a impulsarla y a exigirle desde el conocimiento.

Para pretender Gobiernos Abiertos debemos convertirnos en ciudadanos responsables, que exijamos con argumentos, con conocimientos fehacientes de lo que estamos pidiendo y demandando. Con verdadero compromiso.

Opinar de cualquier cosa y criticar sin conocimiento es muy fácil. Y ese camino que venimos recorriendo es el que nos ha depositado en este preciso lugar que estamos como país y como sociedad. Para obtener resultados diferentes a los que tenemos, debemos comenzar a realizar acciones distintas. Y eso nos involucra a todos.


¿Qué hay disponible?


“Hoy está disponible toda la información estadística de la provincia; también la información electoral. Se hizo un trabajo enorme desde lo histórico, con la digitalización de todos los resultados electorales. Antes, para conseguir esa información, había que golpearle la puerta al Tribunal Electoral y hoy está disponible en forma abierta para cualquier persona. 

Todo lo que es información presupuestaria. Fuimos parte del proceso que acompañó al Ministerio de Economía a la apertura de esa información que hoy le da el mayor puntaje en materia de transparencia; también está disponible lo que tiene que ver con el proceso de apertura de información en materia de licitaciones de obra pública. Hoy se ingresa y se ve la información de las Obras en Ejecución, el Estado de las Obras, quién es la empresa contratada y cuál es la inversión que se hace... y todo está georeferenciado viendo el estado de evolución, el monto y toda la información vinculada a cada obra. 

Y lo que tiene que ver con las Licitaciones Públicas, se logró subir un escalón más. Además de ver las licitaciones, ahora también se puede acceder al resultado de cada licitación. 

Es un trabajo muy específico con cada organismo para comprender cuál es la información que se genera y construye, para poder dejarla disponible”.

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