“La política debe dar guiños a la producción y la industria, la salida es por ahí”

Paraná / Gravafilt SA

Lisandro Santiago: Director de Gravafilt SA. Empresa minera especializada en gravas y arenas especiales para el sector petroquímico o la potabilización de aguas, entre otros.

Tuvimos un año que, poniéndolo en el contexto desde el inicio de la pandemia, fue bastante positivo. Tuvimos trabajo, una recuperación importante y logramos sobrellevar todo este tiempo difícil sin la necesidad de endeudarnos, lo cual no es un tema menor. La complejidad que se vivió nos obligó a buscar nuevas perspectivas del negocio y salir a buscar nuevos mercados y clientes. 

Los problemas fue la incertidumbre, tanto por la amenaza todavía latente de la pandemia, como desde el punto de vista de la macroeconomía. En este año que termina, la mitad de nuestro tiempo se lo llevó la coyuntura, pero esa situación nos hizo replantear encarar las dificultades desde otra óptica y nos dimos cuenta que necesitamos mirar más para adelante del día a día.

Hoy la planta está trabajando al 90% de su capacidad. Este año apenas crecimos en la cantidad de gente empleada y el año que viene deberíamos mejorar esa capacidad productiva, pero de la mano de inversiones en equipos y maquinaria, no tanto en personal. 

Creo que en 2022 sigue ganando la incertidumbre como denominador común. Igual, el optimismo con el que encaramos todo nos hace tener buenas expectativas. Pero creo que de ninguna manera será un año fácil. Los datos de la macro apuntan a confirmar que será muy complejo donde la rentabilidad puede verse seriamente afectada, principalmente por la inflación. Ojalá podamos repetir, aunque sea, un año como este. 

La principal preocupación es la inflación, antes que nada. Tampoco deja de ser un inconveniente lo que puede pasar con la pandemia, porque todavía no está descartada. Principalmente por lo que pueda llegar a incidir en la forma de trabajar. Y después, la otra gran preocupación es la política económica y lo que se decida a nivel macro.

La decisión para la salida de la crisis argentina se viene trasladando continuamente y ya cansa hablar siempre de lo mismo. De una vez por todas está la necesidad de un consenso de todos los sectores políticos, la pata gremial y los sectores económicos. La verdadera salida está más por el lado del sector privado y no tanto por las promesas políticas. Si no vemos que la productividad, el desarrollo y la riqueza vienen del sector privado, no vamos a avanzar nunca. La política debe mirar mejor y dar guiños a la producción y la industria, y no seguir mirándolo y mostrándolo como un enemigo público. 

“Como sociedad no le exigimos a los políticos la madurez para resolver los problemas”