La obra particular motorizó la construcción en 2020
Industria de industrias

Con una fuerte alza de precios en el segundo semestre del año pasado, la construcción movilizó la economía a partir de obras  particulares. Sin obra pública, las empresas constructoras cerraron un año por debajo del 2019, que ya había sido muy bajo.

La industria de la construcción confirmó una vez más que es “industria de industrias”. A partir de la pandemia y todas las situaciones que trajo aparejada, las familias que pudieron salieron a reformar, ampliar o mejorar sus casas, generando un incremento en la demanda de productos para la construcción que arrancó en mayo del año pasado y todavía no se ha detenido.

Aumento de precios sobre el segundo semestre y falta de materiales en la mayoría de los rubros fueron las consecuencias inmediatas y palpables de lo que estaba sucediendo. 

A nivel nacional, el consumo de cemento cerró 2020 con tasas de expansión interanual que no se observaban desde el año 2005. Solo en diciembre creció un 33,3% respecto al año anterior. Pero la situación se divide claramente entre lo que fue consumo en bolsa (obras particulares) y consumo a granel (consumo industrial). El primero, cerró con un incremento interanual del 7,7%, mientras que el segundo tuvo una caída del 37,9% dejando en 40 puntos de diferencia entre uno y otro. 

La fuerte demanda que se evidenció en el segundo semestre hizo levantar los precios deprimidos que traía el sector. En Entre Ríos y de acuerdo a los datos que publica mensualmente el Colegio de Arquitectos de Entre Ríos, el precio de la construcción cerró el mes de diciembre a un valor de $ 73.934, cuando un año antes se ubicaba en $47.337, lo que equivale a un incremento interanual del 56,2%.


La suba fuerte se da en el segundo semestre. En los primeros seis meses del año el precio del metro cuadrado acumuló incrementos totales del 13,8%, mientras que desde julio y hasta diciembre las subas acumularon 32,7%. Ese precio incluye tanto los costos de materiales como de mano de obra. De acuerdo al informe del IERIC (Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción), “la aceleración del segundo semestre de 2020 estuvo directamente ligada al comportamiento del capítulo Materiales, que pasó de acumular una suba del 15% en el primer semestre a registrar alza del 41,8% en los segundos seis meses del año”.

Medidos en dólares y al tipo de cambio oficial, diciembre fue el quinto mes consecutivo de suba de precios en esa moneda. De esta manera, el año culminó con un aumento del 12,2% interanual, en oposición a la baja del 2,1% que se había registrado a finales de 2019.


Obra privada, empleo no registrado

Si bien el volumen de ocupación sectorial se expandió en los últimos cuatro meses del año, todavía el nivel de empleo está un 21,2% por debajo del año 2019. Además, y atendiendo a la cuestión estacional que se evidencia todos los años, se estima que la recuperación de la mano de obra ocupada podría desacelerarse en el primer trimestre de 2021.

A nivel nacional, el nivel de empleo cerró 2020 con 297.831 trabajadores en el sector con sueldos promedios de $46.804, mientras que en la provincia de Entre Ríos llegó a los 5.812 trabajadores registrados en el mes de noviembre y salarios promedio de $47.116. A pesar de la recuperación de puestos de trabajo registrados que comenzó en el mes de julio, la restricción interanual está en un 8,7% menos que los 6.362 puestos registrados que había en noviembre de 2019.

Cabe recordar que en septiembre de 2015 la provincia de Entre Ríos tenía 11.238 operarios de la construcción con 738 empresas trabajando, mientras que casi 4 años después, en mayo de 2020 solo quedaban 4.991 trabajadores y en diciembre solo 427 empresas. Lo alarmante de esos números motivó un exhaustivo informe de la Delegación Entre Ríos de la Cámara Argentina de la Construcción donde se demuestra la desinversión creciente en todo tipo obra pública y vivienda que se dio en nuestra provincia en la última década, acentuada en el último lustro. 


El informe de la CAC, disponible en su página de internet, confirma lo que escribe Julio Panceri en esta misma edición, cuando manifiesta que “En 2017 el gasto corriente representaba el 94% del total de gastos de la ejecución presupuestaria provincial; en 2018 el 94,9%; en 2019 equivalía al 95,7%; y en 2020 alcanzó el 96,5%”.  Eso significa que el Estado entrerriano solo dispone de un lamentable 3,5% de su presupuesto para encarar obras para los entrerrianos. Y el informe de la Cámara demuestra que una cosa es el dibujo del “Presupuesto”, y otra muy diferente es la “Ejecución” posterior, donde solo se realiza el 40% (promedio) de lo presupuestado en obras públicas. 


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