“La dirigencia no está dispuesta a renunciamientos propios para lograr acuerdos”

Fernando Mendiburo, titular del Centro de la Construcción en Seco

CCS es un referente en el sistema de construcción en seco en la región con ventas de los diferentes insumos para el sector.


En este país hacer un balance sobre un año calendario es muy complejo porque los ciclos cambian rápidamente. Hay realidades diferentes según cada trimestre. En nuestro caso, el balance anual siempre es positivo con crecimiento en lo general, pero con muchas complicaciones en el medio. A veces se dan 20 pasos para adelante y luego 10 para atrás.

Por ejemplo, hace tres meses atrás con los cambios ministeriales se anularon las licencias automáticas para las importaciones. Esto generó que el OSB (tableros en madera muy utilizado en el sistema Steel Framing) tuviera un aumento de un 95% en 24 horas. Y es un producto que no tiene producción local ni se puede reemplazar con algo similar. Como comercio, teníamos más de 1000 placas vendidas de las cuáles había en stock un 30 o 40% porque las fábricas no te permiten stockear más. Fue una complicación enorme. Esta clase de cambios en las reglas de juego complica mucho, pero no se entiende que lo hagan con productos que no tienen fabricación nacional. Porque si fuera en un plan de sustitución de importaciones y demás, uno lo puede comprender, pero de esta manera, no.

Estos cambios de coyuntura, desmotivan. Uno puede venir impulsando al sector de la construcción en seco, generando capacitaciones, apoyando nuevas empresas prestadoras de servicios, pero esta imprevisión y falta de certezas te tiran para abajo. Y más allá de los fríos números estadísticos, que muestran un crecimiento en personal, sistemas de gestión interna y ventas, estos imprevistos te desgastan en términos personales. 

Entre los hitos del año destaco las muy buenas participaciones en distintas ferias de la construcción en Paraná y en Santa Fe, con estupendas repercusiones que permitieron encuentros técnicos y comerciales muy interesantes, más allá del fortalecimiento de la presencia de la marca en los mercados.

En lo estratégico, seguimos evaluando otros mercados como los de Santa Fe y Córdoba que son más dinámicos que el nuestro. El crecimiento que se ve en Córdoba es impresionante, se ven autopistas que permiten una conectividad productiva en todas las sierras, con infraestructuras impensadas en nuestra provincia. Santa Fe mismo está por construir un acueducto que atraviesa todo su territorio y parece que Entre Ríos está un paso atrás en eso.

Para el 2023 veo un panorama muy incierto. Si hacemos la comparación con lo que vimos en el Mundial de Fútbol, a nivel dirigencial nos falta espíritu de equipo. La Argentina no puede salir adelante a partir de un iluminado, necesita acuerdos políticos con todos los sectores. Y en este escenario, estos acuerdos se ven cada vez más difíciles. En la empresa somos naturalmente optimistas, no olvidemos que nacimos en agosto del 2001, pero a nivel de dirigentes uno no ve que estén dispuestos a ciertos renunciamientos para acordar con otros un plan de soluciones posibles, por eso este año soy más pesimista que en otras ocasiones. 

“Nunca tuvimos tantos problemas para conseguir insumos como ahora”