La construcción será la llave para la recuperación económica del país
Por Sebastián Martínez. Periodista, Licenciado en Comunicación.

El empresario entrerriano Iván Szczech seguirá un año más frente a la Cámara Argentina de la Construcción. 

Tras ser reelecto al frente de la institución, es uno de los comprovincianos con mayor incidencia política a nivel nacional, en un sector que es el apuntado para protagonizar la recuperación económica. 

Luego de un año marcado por la pandemia, la recesión, los protocolos y una fuerte caída en el nivel de empleo, el Congreso tiene en sus manos un paquete de leyes, enviadas por el Ejecutivo, que puede lograr el despegue en el sector. Está destinado a inversiones en nuevas construcciones e incluyen beneficios impositivos en Bienes Personales, diferimientos en el Impuesto a las Ganancias y a las Transferencias de Inmuebles, como así también promueve el ingreso de capitales no declarados del exterior. A su vez, se propone un sistema de cobertura y promoción del crédito hipotecario que crea una Sociedad Hipotecaria, además de líneas bancarias con garantías para atender hipotéticos desfasajes entre salario e inflación. Analizamos, junto al presidente de la CAMARCO, Iván Szczech, la realidad del sector.


¿Cómo termina el año el sector de la construcción?

El sector de la construcción atravesó un año muy difícil, pero con una gran oportunidad a futuro. Están dadas las condiciones para que 2021 sea un año de crecimiento, con recuperación de empleo, algo que ya se viene dando. De los 150.000 puestos de trabajos perdidos entre junio de 2019 a junio de 2020, ya se recuperó una parte en los últimos meses: 8.000 en septiembre y 10.000 en octubre. Los indicadores vienen mostrando un marcado crecimiento de la industria y noviembre va a ser el primer indicador anual positivo, porque si bien venimos viendo índices que crecen mes a mes, siempre son peores que el año pasado. En abril tuvimos una caída del 76%, pero ahí tocamos fondo. A través de los proyectos de ley que impulsó el Poder Ejecutivo en el Congreso que plantean incentivos para la industria de la construcción, con exenciones en Bienes Personales, en Impuesto a las Ganancias, transferencias y la exteriorización productiva exclusiva para el sector. Si a eso le sumamos el Presupuesto 2021 que impulsa el gobierno nacional con mayor nivel de obra pública en todo el país y crecimiento de la construcción de viviendas, es un buen indicio que el 2021 será un muy buen año para la industria.

¿Esa recuperación vendrá de la mano del sector público y del sector privado a la vez?

El sector privado representa un 70% de nuestra industria. Todo lo que tenga que ver con el fomento de esas inversiones es algo necesario para nosotros y para el crecimiento en general. Si bien es menor en términos relativos, la mejora de la inversión pública en el Presupuesto 2021 tiene que ser una punta de lanza para la creación de empleo y a su vez crear más actividad e inversiones en las empresas privadas. Por eso creemos que ambos van a apuntalar el crecimiento en la Argentina.

¿Las amenazas pueden ser los movimientos inesperados en la macroeconomía?

Lo que ocurre en la macroeconomía afecta a todos los sectores de la economía. Como dice el ministro de Economía Martín Guzmán, una tranquilidad en la macroeconomía es fundamental para todos los sectores. Es algo que venimos apuntando como objetivo necesario. Si eso no se da el sector va a sufrir, hay otros factores que juegan a favor como el bajo costo en dólares del metro cuadrado construido. Esto genera que la inversión, sobre todo si funciona el proyecto de exteriorización, en el sector privado sea fuerte. 

El crédito hipotecario es un problema de larga data de la economía argentina. ¿Cuál será el rol del crédito en el 2021?

La posibilidad de generar crédito hipotecario es una gran deuda del Estado con la sociedad argentina. Es otro de los proyectos que se envió al Congreso y que ayudarán mucho al sector. Es un sistema mixto que permite actualizar montos en CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) para el ahorrista y en CVS (Coeficiente de Variable Salarial) para el tomador de crédito. Además, se crea un Fondo Fiduciario Hipotecario, manejado por una Agencia Hipotecaria, ante cualquier descalce de algunas de estas variables. Este fondo va a generar la oferta de créditos hipotecarios que sin duda en Argentina tiene que crecer. Hoy el país cuenta con un 1% de su PBI en créditos hipotecarios, contra países que tiene el 23% como Chile y otros cerca del 10% como son Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay. Sin dudas que nuestro país tiene que crecer mucho en esto, porque es la herramienta efectiva para garantizar el acceso a la vivienda. Esto genera más actividad, más puestos de trabajo, pero también más igualdad y ayuda a combatir la pobreza.

¿Por qué este programa sí debería funcionar y no repetirse lo que pasó con los sistemas basados en UVIs o UVAs de años anteriores? ¿No es sólo un cambio de siglas?

Esto no es no sólo un cambio de siglas, porque la variación CVS implica que el tomador del crédito asume un compromiso con el banco de pagar, pero tiene la garantía de que esa cuota no va a exceder nunca del 20 o 30% de sus ingresos familiares, y esto se va a mantener durante toda la vida del crédito. No es algo que digamos ahora, cuando se anunció el sistema UVA dijimos lo mismo en relación al problema de variación del dólar y el impacto en algunas familias que se podían ver complicadas de hacer frente a los pagos.

En términos institucionales, este fue un año de elecciones, ¿cómo está la Cámara de la Construcción?

La Cámara de la Construcción tiene 24 delegaciones en todo el país y más de 1.300 empresas socias. Como todo proceso electoral de tal magnitud, siempre hay un ida y vuelta, pero la elección tuvo unanimidad de todos los consejeros. Eso nos deja unificados para solucionar los problemas de la industria, generar empleo y a partir del crecimiento colaborar con el crecimiento del país.

¿Cómo es la relación con el gobierno nacional?

Hemos tenido mucho diálogo este año. Eso nos ha dado una posibilidad de realizar nuestras propuestas y que sean tenidas en cuenta para la toma de decisiones. Tuvimos presentes en una agenda propositiva para el desarrollo del país. El diálogo es permanente, con los ministros, con la Jefatura de Gabinete y también con el presidente de la Nación. La realidad es que los objetivos que tenemos como industria están siempre en la mesa de diálogo con el gobierno nacional. Hubo coincidencias en diagnósticos y propuestas para que el 2021 sea mejor que los dos últimos años.

¿Qué consideración tiene el gobierno nacional sobre la industria de la construcción?

Está muy claro que el gobierno nos ve como la principal herramienta para la recuperación. Sabe que somos “madre de industrias”, con un impacto directo en más de 180 industrias a su alrededor. Tenemos capacidad de generar un shock contra cíclico, generando nuevas soluciones habitacionales e infraestructura para el país. El gobierno tiene clara la importancia del sector en su agenda.

¿Cómo ves en este contexto para el 2021 a la provincia de Entre Ríos?

La provincia tiene grandes oportunidades por su ubicación estratégica. Se encuentra en el corredor bioceánico en el corredor Chile-Brasil. Se reactivaron las obras en la Ruta 18 –lo que es muy bueno- y la potencialidad de la Hidrovía le abre la posibilidad de exportar directamente a través de sus puertos. Debe ser uno de los eslabones de la cadena productiva que el país necesita para ponerse en marcha. Debe recorrer el camino de las exenciones fiscales y promover el desarrollo de empresas para que los entrerrianos puedan trabajar y desarrollarse en sus localidades y no tener que migrar a otros lugares.

¿Por qué Entre Ríos tiene un perfil más administrativo, ligado al empleo público y no se ve un crecimiento marcado del empleo privado?

Eso se da por la propia historia de la Entre Ríos y la menor conectividad con el resto del país. El desarrollo más pujante de la provincia ha estado ligado al crecimiento de otras industrias en provincias vecinas como Córdoba o Santa Fe. De ahí la importancia de la Región Centro. Tenemos muchas posibilidades de crecer porque arrancamos de un piso debajo de otras provincias.

¿Y cómo está puntualmente el sector construcción en la provincia?

Lamentablemente está muy mal. La inversión pública ha ido decayendo en los últimos 10 años. Hemos realizado un trabajo muy preciso al respecto para dar a conocer esto a todas las fuerzas vivas de la provincia. Hay una ejecución presupuestaria provincial que no excede nunca el 40% de lo que se presupuesta. Eso genera un ritmo de crecimiento mucho menor, porque la inversión pública es la punta de lanza para la inversión privada. Si no crece la inversión y no bajan los gastos, siempre el crecimiento será más lento.

La gran meta debería ser recuperar la Rentabilidad
Héctor Motta, Presidente de Grupo Motta