“La Argentina sólo puede desarrollarse en base a la industrialización”

Concepción del Uruguay / Intellymation SA

José Betancourt: Presidente de Intellymation SA. Empresa metalmecánica dedicada a brindar soluciones a medida y especializada.

En el segundo semestre del año se consolidaron distintos proyectos que estaban en carpeta en la empresa. Pudimos realizar algunos trabajos que teníamos en el exterior y también nos generó mucha demanda el “Pack de productividad” que relanzó en marzo el Ministerio de Producción de la Nación. De cinco proyectos presentados nos aprobaron cuatro. Esto permite a empresas pequeñas poder afrontar inversiones a través de los ANR, en lugar de sacar créditos en el sector privado. Por ejemplo, a un frigorífico le permite digitalizar su proceso de faena, a una empresa láctea digitalizar toda la trazabilidad de sus recepciones y otros proyectos de performance. La cantidad de proyectos tecnológicos que se pueden realizar con esta medida es infinita y se puede realmente enfrentar el desafío de la transformación digital.

Lo que complicó en el año fueron los meses previos a las elecciones, donde hubo mucho ruido y preocupación en algunas personas. También la pandemia jugó un rol fuerte en la primera mitad del año, pero con la apertura se sintió como “una pisada de acelerador” en la economía. Las grandes empresas farmacéuticas y de alimentos y bebidas realizaron inversiones fuertes y ya están confirmando proyectos para el año que viene.

Nosotros en la empresa no le dedicamos mucho tiempo a la coyuntura; nos dedicamos más a los negocios y a visitar plantas de distintos clientes. La pandemia nos afectó en ese sentido con la presencialidad en las fábricas y la toma de decisiones a pie de máquina. Por suerte, desde fines de agosto en adelante pudimos volver a movernos con más libertad.

Por otro lado, los sectores de químicos, textiles y telecomunicaciones también tienen mucha actividad y esto nos implica mayor demanda en el país. En la empresa estamos sobre demandados, por encima del 100% de la capacidad. Por el nivel de acumulación de trabajo sabemos que nos espera un 2022 con altos niveles laborales, venimos por encima del 90% de la capacidad de la empresa.

Este año tomamos gente y lo seguimos haciendo en estos meses. Pero tenemos un cuello de botella porque cuesta encontrar los recursos humanos capacitados y sostener lo que tenemos. Los jóvenes tienen una cultura de rotar de empresas y estar poco tiempo en las organizaciones, lo que nos afecta mucho. Entonces el desafió es doble: sostener el recurso humano propio y conseguir nuevos. 

Para el año que viene esperamos que sea excelente. Creemos que hay ciertas cuestiones que deben darse a nivel político, como cerrar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, pero creemos que se van a recobrar varios puntos del PBI argentino, ya que sólo en este año se recuperó lo perdido en la pandemia. Si se pudo rescatar diez puntos en un año, puede haber un 2022 con crecimiento de seis puntos, siendo conservador.

Preocupa conseguir una madurez política en todos los sectores. Hoy rige el infantilismo y las discusiones políticas no se dan en los términos adecuados, porque prima la lógica del “panelismo televisivo”, lo que impide lograr acuerdos. Los actores políticos y económicos y la sociedad en su conjunto deben tener un marco de racionalidad para que mejoren la situación del país. Hay problemas mundiales, como el de China con el costo de los fletes y distintos problemas que presentan una gran oportunidad para la Argentina. Pero hay que ser inteligentes para tener un buen 2022 y ver qué pasa en el 2023 con el clima político antes de las próximas elecciones.

La salida de la crisis se va a dar cuando la sociedad se dé cuenta que la Argentina solo puede desarrollarse en base a la industrialización. Debemos entender que un país de tamaño medio y en desarrollo no puede tener el destino de Australia, que tiene otras condiciones naturales con sólo 20 millones de habitantes. El único destino posible de la Argentina, con 45 millones de habitantes, es con desarrollo del mercado interno, asalariados con poder adquisitivo medio y alto y una industrialización en crecimiento. No se logra con exportación de comodities y salarios bajos en dólares.

En el país hay memoria histórica de otros tiempos distintos, pero la cultura local impide adaptarse a condiciones de vida que en otros países serían aceptables. Pero con un plan económico que funcione podemos lograr volver a un PBI de 650.000 o 700.000 millones de dólares, pero eso se tiene que dar con una distribución social más equitativa, si no, no funciona.

“Hay que generar políticas que faciliten tomar personal”