Incubadoras y UVT son claves para el éxito
Emprendedores tecnológicos

Los emprendedores pueden ser definidos como individuos que crean, innovan, identifican y aprovechan oportunidades de negocios y consiguen los recursos para extraer los mejores beneficios de sus innovaciones en un medio incierto. 

Emprender es una tarea apasionante y desafiante. Sin embargo, existen numerosos inconvenientes que afrontan los emprendedores a la hora de proyectar su actividad económica, a tal punto que de cada 100 empresas que hoy se crean (formales, con “CUIT”), 80 cierran antes de cumplir el año de vida, y de las 20 que sobreviven, sólo 12 llegan al quinto año.

Para resolver esta problemática existe en la actualidad un consenso sobre el rol positivo de las incubadoras de empresas en el apuntalamiento de los emprendedores y de sus negocios en sus primeros años de vida.

Una incubadora de empresas es una organización diseñada para acelerar el crecimiento y asegurar el éxito de proyectos emprendedores a través de una amplia gama de recursos y servicios empresariales que incluyen uso de espacios, capacitación, financiamiento, coaching, asistencia técnica y Networking, entre otros servicios.

En Argentina, las incubadoras se constituyen en diversas formas jurídicas. La gran mayoría son del tipo públicas, entre las cuales pertenecen a municipios o gobiernos provinciales, universidades o figuras sin fines de lucro, como asociaciones y fundaciones. Pero también las hay con figuras jurídicas empresariales con fines de lucro y que representan menos del 9% del total.

Por su parte, las Unidades de Vinculación Tecnológica (UVT), creadas en Argentina a comienzos de los años 90, juegan un papel similar a las incubadoras. Las UVT asisten a las empresas durante el desarrollo de proyectos que tengan como fin mejorar las actividades productivas y comerciales. Tienen como misión fomentar las innovaciones que impliquen investigación y desarrollo; transmisión de tecnología y asistencia técnica aportando su estructura jurídica para facilitar la gestión, organización y gerenciamiento de proyectos.

Aquí también las formas jurídicas de las UVT son casi exclusivamente universitarias, seguidas por fundaciones y asociaciones sin fines de lucro. En Argentina hay casi 270 UVT registradas, pero menos de 10 son empresas privadas.

El museo de los prototipos

Cuando se habla del desarrollo tecnológico futuro y su gran potencial, los argentinos vemos esto como algo de las películas de ciencia ficción, o en el mejor de los casos pensamos que son temas de los “países del primer mundo”.

Sin embargo, aquí mismo en nuestra provincia tenemos numerosos ejemplos reales y muy cercanos de equipos trabajando incansablemente para aportar soluciones eficaces a los principales problemas que afectan al desarrollo de la humanidad, en tecnologías como la informática, la salud, la robótica, las energías renovables o la biotecnología, entre otros.

Y afortunadamente, en nuestra región siguen surgiendo continuamente proyectos de base científica o tecnológica con potencial de convertirse en un negocio. El gran problema es que, si no se los acompaña en las primeras etapas, muchas veces estas soluciones (algunas muy buenas y con gran impacto social, ambiental o en la salud) pasan a engrosar el “museo de los prototipos”, donde suelen ir a morir estas buenas ideas.

El rol de las incubadoras de empresas y las UVT (sobre todo su buen desempeño) son fundamentales para aumentar la tasa de éxito de estos proyectos e ideas innovadoras, muchas surgidas en las universidades, para que se conviertan en verdaderos negocios con impacto en la sociedad y en la calidad de vida de las personas.

Incubación que verdaderamente ayude al emprendedor

De los servicios que brindan las incubadoras, en general se da preponderancia a la disponibilidad de un espacio físico para que los emprendedores trabajen allí. Si bien esto en general ha sido exitoso en la región, hoy se está viendo que lo que realmente necesitan los emprendedores (y lo que más valoran) tiene que ver con otros servicios “intangibles”. 

Un servicio muy valorado es el de asistencia técnica personalizada, que permita ayudar a resolver problemas concretos del emprendimiento, y que sea llevada a cabo por profesionales o especialistas  (contadores, abogados, administradores de empresas, diseñadores, etcétera) que no sólo dominen el tema específico, sino que a su vez tengan amplia experiencia en el trabajo con emprendedores puntualmente, ya que no es lo mismo trabajar con una startup o emprendimiento tecnológico que aún está buscando su modelo de negocio, que con una empresa consolidada, que tiene menos incertidumbre.

Otro de los servicios más valorados es el de vinculación. Pero la vinculación real, entendiendo esto como el proceso de facilitar alianzas, más allá de pasar un teléfono o simple contacto con personas, empresas e instituciones que sean claves para potenciar los proyectos. Una buena red de proveedores validados, de servicios especializados, que entiendan la lógica y necesidades de los emprendedores, de una forma ágil y práctica, es un gran capital que destacan a las incubadoras y UVT de buen desempeño. 

Tomando como ejemplo a emprendimientos relacionados a tecnología médica -que es donde nos especializamos en Proyectar Innova- este valor de conocer, gestionar y mantener contactos con proveedores y socios claves como los laboratorios de ensayos, empresas expertas en comercialización, internacionalización, en diseño de productos médicos, en asuntos regulatorios específicos, es una de las fortalezas más valoradas por los clientes.

Otro de los puntos más importantes se relaciona con la necesidad de segmentar (palabra que hartamente enseñamos a nuestros emprendedores en cada capacitación) los distintos perfiles de emprendimientos, atendiendo sus particularidades, necesidades, características y estadíos, para poder diseñar estrategias efectivas para su acompañamiento y desarrollo.

Si bien una incubadora puede elegir trabajar con emprendimientos de base científica o tecnológica, por ejemplo, se puede segmentar aún más, apuntando a uno o dos sectores determinados, ya que no es lo mismo la dinámica de una empresa de software, de biotecnología o una de tecnología médica, por ejemplo. 

La segmentación convierte a la incubadora en “especialista” en el rubro y la posiciona como referente. Asimismo, optimiza los recursos y posibilita la conformación de comunidades emprendedores más sólidas.

Soluciones a problemas de emprendimientos médico tecnológicos

Si recordamos las estadísticas del comienzo, es preciso mencionar que el porcentaje de “mortalidad” es aún mayor en lo que respecta a emprendimientos que se dedican al desarrollo de tecnología médica, o fabricación de productos médicos, ya que la mayoría desaparece en la etapa “prototipo”, sin generar un impacto real en la sociedad. Esto se debe a muchos factores, pero se destacan la dificultad de acompañar los procesos regulatorios que hay que cumplimentar (ANMAT, CE, FDA, etcétera) y su consecuente estrategia empresarial asociada.

Una empresa que se dedique a desarrollar productos médicos debe tener, antes de comenzar a vender, su planta habilitada por la ANMAT, además de que todos sus procesos deben certificar Buenas Prácticas de Fabricación. Asimismo, cada producto fabricado debe tener su Registro de Producto Médico, ensayos, entre otras cosas. Todos estos requisitos, sumados a la problemática que tiene cualquier emprendimiento de base tecnológica, hacen que la mayoría fracase en los primeros años de vida.

En Proyectar Innova hemos tomado nota de esta necesidad construyendo la primer incubadora y fábrica multipropósito de tecnología médica (habilitada por la ANMAT) del país, dedicada a brindar el servicio de “Hosting Regulatorio”, un servicio sin precedentes en la región que está a la vanguardia en lo que respecta a estrategia regulatoria para startups, y que permite a aquellos emprendedores y empresas que quieren fabricar Productos Médicos, de bajo riesgo y que ya estén validados tecnológicamente, cumplimentar todos los requisitos regulatorios aplicables y salir al mercado en forma temprana gracias al “hosting”, generando ingresos genuinos desde el primer día y minimizando la mortalidad de empresas de este sector. Al mismo tiempo, y como parte del servicio, se les brinda un acompañamiento en la estrategia regulatoria para poder habilitar su propia fábrica, y luego de esto transferir el registro del producto al fabricante original.

La clave: los resultados

Finalmente, y quizás sea este punto fundamental, una de las claves del éxito de las incubadoras y UVT privadas radica justamente en la misma filosofía que sustenta a las empresas, es decir, la necesidad de diferenciarse, de innovar continuamente, de entender las verdaderas demandas de los clientes y por, sobre todo, de trabajar en pos de los resultados, siendo estos los protagonistas en las métricas de desempeño. 

La necesidad de sustentabilidad y crecimiento económico de la incubadora como empresa implica apuntar a la excelencia, buscando permanentemente la eficiencia en sus servicios y en el logro de los resultados, compartiendo el riesgo y apostando al desarrollo y crecimiento de los proyectos, ya que de esto depende, a su vez, la continuidad del negocio.

La gestión del financiamiento es una de las principales demandas de los emprendedores. En este sentido, el acompañamiento comprometido, pero de verdad, el contacto cercano, el pensar en forma conjunta las estrategias de formulación, de la definición estratégica del plan de inversiones, de gestión de proveedores, aprovechando las particularidades de las diferentes líneas de financiamiento, entre otras tantas cosas, todo esto repercute en buenos resultados, no sólo en el objetivo cumplido del financiamiento otorgado, sino que como “excusa” de este proyecto de innovación financiado, se aprovecha la oportunidad para trabajar a fondo todos los aspectos del negocio, y yendo más allá, de trabajar también en el equipo emprendedor y sus motivaciones, siendo a veces un poco psicólogos y un poco hermanos mayores

Los buenos resultados son los que finalmente posicionan a una incubadora y de estos depende la fidelización de los verdaderos destinatarios del servicio: los emprendedores. Emprender no conoce de horarios, nosotros tampoco. El emprendedor le mete garra, convicción, conocimiento, tiempo y hace esfuerzos donde los demás muchas veces renuncian. Nosotros también. Nuestro modelo de negocio y nuestro modelo de ingresos está basado en que nuestros clientes tengan éxito. El hacer que las cosas pasen es una característica hermosa de los emprendedores, y es nuestra filosofía de trabajo como empresa.

Es importante fomentar el camino de emprender como un camino deseable y posible, potenciando a los emprendedores innovadores locales con recursos y servicios de incubación, comerciales, regulatorios y estrategias de vanguardia de calidad, para convertir a los emprendedores en empresarios y a las ideas en empresas exitosas.

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