Fue un año perdido en todos los aspectos
Gerardo Mizawak, Gerente Comercial Pisos Mizawak

Presidente Avellaneda. Pisos Mizawak es una fábrica de pisos compactos con liderazgo nacional y expansión en varios países de Latinoamérica.

 

Fue un ano muy malo. Facturamos un 50% en valores nominales comparado al 2019; si lo comparamos en unidades, vendimos un 25% del total vendido el año anterior. El nivel de obra pública es ínfimo. Y en muchas obras puntuales en Entre Ríos se favorece a empresas cordobesas, sobre todo en las más importantes. 

Las constantes crisis de la Argentina hacen que tengamos un expertise en reinventarnos. Nos acostamos con un país determinado y nos despertamos con otro. No nos queda otra que buscar la máxima eficiencia, efectividad y superar todas las trabas que nos pone el gobierno día tras día. Por suerte, la facturación del año pasado, que fue positiva para nosotros, nos brindó algo de espalda financiera para aguantar este 2020. Bajamos producción, consumo de energía, fuimos más eficiente en deducciones impositivas, utilizamos menos maquinaria, aprovechamos los subsidios como el ATP y, a pesar de todo eso, igual vamos a perder mucha plata este año.

La pandemia también generó que se tengan que hacer inversiones en productos de saneamientos, organizar exhibiciones en espacios abiertos, tuvimos cerrados un tiempo largo, luego la gente no podía llegar a la empresa, se complicó la parte de cobros administrativos porque mucha gente no podía ir a trabajar. Fue una situación muy compleja, pero veo que estamos saliendo.

La situación y la manera de trabajar ya venía cambiando y con la pandemia se aceleró ese cambio. En perspectiva comercial se vende mucho a través de redes y de WhatsApp. La combinación de lo presencial y lo digital es el paso que dimos. No vamos a ir a un escenario 100% digital en el corto plazo, porque todavía hay un sector de la sociedad que le gusta ver los productos físicamente, pero si una convivencia de ambas modalidades.

Fue un año perdido en muchos aspectos y también en cuanto a capacitaciones. En lo social y lo productivo fue un año perdido que vivimos como un gran retroceso para todos. Quedó al desnudo la realidad del país que en muchos aspectos funcionaba de manera ficticia. 

Para el año que viene veo un escenario complicado, pero creo que peor que el 2020 es muy difícil que sea. A todo lo que te nombré súmale que hay productos que no se consiguen y la inflación no da respiro. Hay control de precios, pero el cemento –que impacta en todos los precios-, sube todos los meses; el único mes que no subió fue abril porque la industria estuvo parada, pero al mes siguiente subió más de 10% y luego nunca bajó de aumentos del 6 al 9% mensual. Luego no se consigue o hay límites en la entrega. Con la chapa y el acero pasa algo similar. Si conseguís, te dicen que es a “precio abierto” y si no hay que discutir a qué dólar se opera, si con el blue, el oficial, el bolsa o el puré. Es muy difícil trabajar así. 

Para el 2021 preocupa el escenario macroeconómico y la depreciación del peso como moneda. No hay un horizonte claro hacia dónde vamos, entonces no podemos saber qué problemas vamos a enfrentar. No hay financiamiento, el tema de las tasas, que antes de la pandemia estaban en un 18 o 19% pasaron a 30 o 40%. Entonces si uno quiere ir a sacar un crédito bancario, estando bien calificado, podemos hablar de una tasa de un 60 a 65%. Es un coctel complicado. Sabemos que de la crisis salen oportunidades, pero en Argentina estábamos acostumbrados a una crisis cada 11 años, luego pasó a una cada 9, pero ahora parece que nos acostumbrados a vivir en estado de crisis permanente.

Cuando se haga un balance, el nivel de obra pública provincial va a ser muy pobre
Miguel Marizza, Presidente de Caballi SA