Está demostrado que subir impuestos no es el camino para la recuperación
Ramiro Reiss, Director de Concesionarias Haimovich

Paraná. Haimovich es concesionario oficial Toyota y Volkswagen en Entre Ríos, con locales en Paraná, Concepción del Uruguay y Concordia.

  

Es un año apenas regular. En 2018 se vendieron en Argentina 800.000 unidades. El año pasado ese número descendió a 460.000 y en este 2020 apenas llegaremos a 350.000. Por las marcas que representamos nosotros no tuvimos una caída tan grande, es más, las mantuvimos; y como no hubo tanta oferta en el mercado pero sí una gran demanda, pudimos recuperar algo de margen que habíamos perdido el año anterior cuando el mercado estaba sobre ofertado. Pero sí tuvimos un nivel mucho más bajo en post venta. Tanto la parte de servicios como de repuestos. Con la gente confinada no se movieron los autos, no se hicieron kilómetros y eso repercutió en esos rubros, que apenas trabajaron a un 50% de sus posibilidades. 

Con la pandemia también cambió la forma de atención y ventas. Nosotros ya veníamos trabajando hace dos años por los canales virtuales, promoviendo a los asesores comerciales a que utilicen esas vías de comunicación, WhatsApp principalmente. Con las restricciones que hubo se potenciaron esos canales y vendimos muchísimo por esa vía. Lo positivo es que la gente perdió el miedo a no venir a la concesionaria a ver el auto y se lograron operaciones virtuales. 

Seguirán los cambios y es indudable. Por varios motivos. Uno, es la forma de compra. En todos los rubros la gente probó y se animó a comprar electrónicamente. Y otro, por los cambios que se vienen dando en relación a la movilidad. En noviembre Toyota lanzó “Kinto” un sistema que permite alquilar cualquier modelo de la marca por hora o día, tanto para particulares como para empresas que necesitan soluciones por un tiempo determinado. Toyota es pionera en esto y aprovecha la capilaridad que tiene en su red de concesionarios y servicios. 

Este año aprovechamos las posibilidades que brindan las diferentes plataformas y realizamos varias capacitaciones en cuestiones financieras, tema clave del año. 

El 2021 será de mucha incertidumbre porque las variables que defina el Gobierno determinarán si el mercado crecerá, se mantendrá o caerá más de lo que ha caído. Una de las variables principales es el tipo de cambio oficial; la segunda será la capacidad para generar dólares del exterior y la tercera las restricciones o no a las importaciones. Son medidas que determinarán cómo será el año próximo. 

Nuestra preocupación gira en torno a la institucionalidad del país y las cuestiones estructurales que se necesitan para encaminar un crecimiento sostenido o si seguimos en el subibaja permanente. Es necesario entender que todo país necesita equilibrar sus cuentas. Entender que la única forma de bajar la pobreza es generando trabajo genuino, productivo y privado. Y para eso es indispensable reducir la presión fiscal para que las empresas se animen a invertir. En la crisis de 2001 la presión fiscal estaba entre el 25 y el 27% y pasamos a un 48/49% de la actualidad. En el mismo período, la pobreza aumentó un 15% y está en el 47/48% a pesar del fuerte asistencialismo que el Gobierno lleva adelante. Entonces, subió la presión impositiva, con más recaudación para el Estado y no bajó la pobreza, al contrario, se incrementó. Lo que demuestra que subir impuestos no es el camino. 

Argentina te liquida en los costos de producción
Sebastian Bouzada. Presidente de Pondesur SA