Es la primera vez que vemos fábricas cerrar sus plantas hasta fines de enero por vacaciones
Martin Cabral, Director de Design Center Concepto Muebles

Santa Fe y Paraná. Design Center es representante de Patagonia Flooring en Santa Fe y Entre Ríos, además de comercializar muebles y productos de decoración.

 

El balance del año es atípico. Si bien se pudo cumplir con algunos objetivos planteados, el gran problema de hoy es la faltante de materia prima. Para adecuarnos a la pandemia, hubo que reinventarse. Nadie esperaba lo que pasó. Nosotros inauguramos un nuevo showroom en el mes de febrero, con todo el año por delante. Todos esos objetivos con el nuevo local pasaron para 2021, porque en el 2020 estuvimos cerrados durante tres meses y luego, con esfuerzo, se logró volver a trabajar de a poco. Fue una primera mitad de año para el olvido y una segunda mitad con muchos problemas. Los últimos cuatros meses del año se reorganizó la parte comercial, creció la demanda, pero no teníamos los materiales para darle respuesta a esas solicitudes de trabajo. Hubo clientes nuestros que normalmente se iban a Europa a mitad de año y como no se pudo viajar, invirtieron ese dinero en mejorar sus casas. Al principio pudimos responder con el stock disponible o el existente previo a la cuarentena, pero luego se complicó. Tanto con las fábricas nacionales –que trabajaban a un 25 o 30% como máximo- como con los insumos importados, hubo más inconvenientes de lo deseado.

Nuestro segmento de clientes es clase media, para arriba. Son personas que por ahí no son los que más sufren las crisis económicas. Vemos que la demanda para el año que viene, tanto de particulares y empresas, es sostenida para mejorar los espacios interiores. Eso es un cambio fuerte. Luego hay ciertos miedos para el futuro sobre el uso de plantas libres, que era una tendencia marcada en los proyectos. Eso puede llegar a cambiar con la pandemia. Se verá que pasa con la vacunación y el impacto que tendrá esto en la arquitectura.

El trabajo domiciliario fue una necesidad del momento, pero no se explotó del todo. Por los clientes que tenemos nosotros, fue algo provisorio por la pandemia, pero luego las empresas empezaron a volver a la normalidad, al trabajo presencial. Para que funcione el home office tiene que haber un cambio fundamental en la cultura de las empresas. Hemos diseñado escritorios móviles y plegadizos para líneas jerárquicas o sillones de trabajo que enviamos a los domicilios, pero creo que fue algo del momento. Instaurarlo como nuevo sistema, va a llevar más tiempo.

Para el año que viene esperamos cumplir los objetivos y las metas pendientes del 2020. Va a ser un año muy marcado por las políticas que tome el gobierno sobre la economía. Seguiremos de cerca lo que sucede con los insumos importados para la producción. Esperamos que el año próximo tenga un ritmo de inversiones que quedaron pendientes en el 2020 y que sea mejor que este.

Las preocupaciones en nuestro rubro están relacionadas con las políticas para la producción. Es la primera vez que vemos industrias de Argentina y el Mercosur que cierran sus plantas por vacaciones hasta fines de enero. Eso nunca lo vimos. Nos obliga a nosotros a asegurarnos stock para atender la demanda en los meses de verano. Pero la segunda ola y todo lo que pase con el COVID genera incertidumbre y paralización. 

En Argentina naturalizamos la cultura del día a día y eso es grave
Mariano Borgert, Director de DIMBARBO