En un año vivimos varios años a la vez
Guillermo Muller, Gerente General de Cartocor SA.

Paraná. Cartocor es una fábrica de envases de cartón corrugado con plantas en 9 provincias argentinas y es parte del Grupo Arcor.


Se puede decir que cerramos relativamente bien el 2020. Sufrimos la pandemia, pero el hecho de ser un sector esencial y ser proveedores de varios sectores que también pudieron seguir trabajando, terminamos un año razonable en el contexto que vivimos. En nuestra empresa tuvimos al 10% del personal resguardado por la pandemia. Se incrementaron los costos por la aplicación de protocolos e insumos sanitarios. La adaptabilidad y flexibilidad fueron las claves de cómo se movió la compañía y hubo mucha conciencia colectiva e individual de cada integrante para lograr transitar de la mejor manera este año. En general, estamos satisfechos de cómo transitamos este año totalmente atípico y anormal.

En el negocio tuvimos que adaptarnos a trabajar con distanciamiento, reordenarnos, mantener la flexibilidad para adaptar las líneas, trabajar con clientes y proveedores en forma mancomunada para dar cumplimiento a cada requerimiento. Esto solo se logra si toda la cadena de valor tiene claro las premisas y formas de hacerlo. Cada vez somos más flexibles para atender los requerimientos. Cartocor tiene 17 plantas industriales, lo que nos permitió que lo que no se podía hacer en una planta se hacía en otra, e intercambiábamos producciones. Al estar ubicadas en varias provincias también nos dio la oportunidad de mitigar problemas de la pandemia cuando fue más dura en una que otras ciudades. 

Nuestra actividad tiene múltiples fuentes de cambio. Este año veníamos con una “cierta normalidad” de crisis habitual argentina cuando de pronto se paró todo el 20 de marzo. Nadie sabía cómo seguía. Las expectativas comenzaron a cambiar. En un año, vivimos varios años a la vez. Cambió el consumo y nuestros clientes fueron aprendiendo en pandemia. Cambiaron los hábitos porque la gente se quedó en sus casas. Los bienes durables se consumieron más que los servicios, pero seguramente en los próximos meses la tendencia puede volver a revertirse… todo eso impacta en nuestros clientes. 

Nuestra actividad también cambia porque se está modernizando. La consolidación del e-commerce lleva a que los embalajes evolucionen. En los países desarrollados el negocio del retail por medios electrónicos está alcanzando los 20 puntos. Argentina está lejos todavía, pero el salto de 1 punto a 4 o 5% es muy grande e impacta. Habrá que ver si existe la capacidad de distribución de última milla para la entrega en tiempo y forma, ver si el consumidor está bancarizado y adopta la modalidad… en fin, existe una tendencia en el mundo que de alguna manera impactará en Argentina y Latinoamérica. Son cuestiones que suman aspectos culturales, de confianza, de tecnología y conectividad y –principalmente- de educación, lo que configura todo ese nuevo escenario al cual nosotros debemos dar respuestas con nuestros productos. 

Nuestra capacitación transita desde cuestiones formales a través de los sistemas tradicionales (universidades locales y extranjeras) a con instituciones con las cuales intercambiamos ideas, tendencias y novedades. Después está la capacitación en Ferias y Giras locales y/o fuera del país. Y por último, hay un gran punto para la capacitación que es la vocación y curiosidad que tengamos para explorar nuevas tendencias. Para eso tenemos el Centro de Investigación y Desarrollo propio. Esa es la forma más rica para poder interpretar. Muchos nos hemos podido capacitar afuera, pero después las cuestiones contextuales nos obligan a ver cómo adaptar eso que aprendemos a cada uno de nuestras realidades para que la empresa tenga el éxito que esperamos. Esto es la famosa “Universidad de la Calle”. No es algo que se debe declamar. Eso es andar, observar y preguntar más de lo que se habla. Tener una capacidad de observación para ver cómo se comporta el consumidor y cuáles son las variables para satisfacer ese consumo. Otra parte importante en la capacitación es la aspiración de cada industria a liderar, proponiéndole al mercado nuevas formas, tanto de vender como comprar o entrenar a su gente y realizar sus procesos. Por eso creo que el aprendizaje es continuo. No hay forma de que empieza y termina. El aprendizaje es constante y tenemos que ver que hay más formas para poder aprender. En definitiva, la principal decisión es si queremos dedicarle el tiempo y el esfuerzo que eso implica. 

Nuestras expectativas siempre son optimistas. Está en el ADN de cualquier emprendedor. Pero también es cierto que debemos diferenciar el “ser optimistas” del “ser realistas”. Cuando decimos “optimistas” es porque creemos que hay muchas posibilidades por llevar adelante. Y “realistas” cuando nos chocamos con la realidad donde más de una vez nos desenfocamos de las cuestiones esenciales. Las empresas deberíamos ver cómo hacer más y mejor las cosas en todas nuestras cadenas. Esa es la función iniciática. En el medio está la resolución de todos los problemas que vienen dados y muchas veces son infundados en el propio negocio, obligándonos a gastar mucho tiempo en problemas que ni siquiera debieron haber existido. 

Hay muchos factores con demasiadas incertidumbres en el día a día. Cómo va a evolucionar la pandemia; la resolución de los temas de empleo; la carga impositiva al final del día; los escenarios, si serán previsibles o si seguiremos con variables dislocadas… O sea, siempre se habla de algo que parece retórica pero es la clave de todo: para poder planificar hay que tener previsto las variables mínimas. Cuando hoy no se tienen esos escenarios, se trastoca todo y hay que estar en estado de alerta permanente. Ese tiempo invertido en lo inmediato atenta directamente contra cuestiones de mediano y largo plazo. No digo nada nuevo. Pero si por ejemplo, mañana me cortan el túnel tengo que resolver cómo entregar la mercadería; o si se escapa la divisa cómo vamos a reaccionar ante eso y en todo lo que implica. Son cuestiones que deberíamos tener algunas respuestas para mirar con algo de claridad en el horizonte… es lo que cualquiera necesita saber para tratar de prever en el tiempo. 

Extra(ordinario)
BALANCE Y PERSPECTIVAS