“En la Argentina no hay condiciones de inversión”

Concepción del Uruguay / ADER SA

Francisco Bottai: Presidente de ADER SA. Industria de vibrocomprimidos de hormigón a gran escala, en especial bloques y adoquines.

Nosotros inauguramos en octubre del 2019 nuestra fábrica, por lo tanto, nos cuesta tomar un parámetro del pasado. En este año nos fue mejor que el año anterior que hubo pandemia. Al inicio tuvimos problemas de stock y de estructura financiera para hacer funcionar la fábrica. Hoy ya mejoramos con el stock para producción de dos meses y contamos con camiones, balanzas y laboratorio. Por las características de nuestra empresa tenemos que lograr que el proceso de producción integrado, principalmente por una máquina continua no se frene, porque necesitamos determinado volumen que nos dé escala y así lograr más eficiencia en costos.

Aún tenemos mucho para crecer en la parte comercial. De a poco fuimos entrando en mercados de Buenos Aires y Santa Fe. Ahora estamos explorando en Uruguay. En cuanto a la producción, tuvimos problemas porque el equipo es español y ante cualquier inconveniente necesitábamos que viaje un técnico de ese país, y con las limitaciones de la pandemia fue muy complicado.

Otro inconveniente fue con los insumos, porque si bien los áridos se encuentran aquí cerca en la costa del Uruguay, cuando hubo escasez vinieron las empresas grandes de Buenos Aires y se llevaron todo. También tuvimos problemas con algunos insumos importados, como tablas eslovenas y moldes de secado, y hubo dificultades para que nos aprueben administrativamente esa compra. Además, logramos garantizar el servicio de energía sin cortes, porque la máquina tiene esa condición de funcionamiento. Esto lo pudimos negociar con la cooperativa que brinda ese servicio.

Ni bien abrimos la fábrica, todo nuestro tiempo se destinó a la coyuntura. Ahora sí, con una estructura montada y funcionando podemos pensar más estratégicamente. Sabemos por dónde tenemos que ir con las inversiones, pero no hay condiciones de inversión en la Argentina, porque no sabemos dónde estamos parados.

En la actualidad estamos a un 70% de nuestra capacidad operativa con un turno de funcionamiento, aunque con algunas mejoras podríamos pasar a trabajar 24 horas los siete días de la semana. Este año tomamos personal y llegamos a un punto donde estabilizamos el funcionamiento de la planta y nos queda un 30% más de crecimiento. Sólo si superamos ese límite tomaríamos más empleados en 2022.

Como objetivo para el año entrante queremos terminar de desarrollar ese mercado que aún nos queda pendiente. La máquina nos permite producir más y por lo tanto tenemos que llegar a nuevos destinos. Pero preocupa mucho la cuestión macroeconómica, que no se sabe si habrá una gran crisis o no. Por lo que uno lee de los especialistas, el riesgo existe, y si no se corrigen algunas variables puede haber una situación más grave con consecuencias políticas y sociales que desconocemos.

La Argentina tiene una cultura que no entiende los fundamentos del capitalismo. Para salir de esta situación tenemos que cambiar la lógica política. El actual gobierno no termina de definir cuestiones internas y no se toman decisiones centrales. Vemos que la toma de decisiones a nivel político está paralizada.

“El sector biocombustibles quedó a la deriva cuando se venció la ley”