“En Argentina te vas 15 días y cambia todo, pero volvés a los 15 años y sigue todo igual”

Concordia / Grupo Dilfer

Andrés Sborovsky: Presidente Grupo Dilfer. El Grupo integra a Consumax (tarjeta no bancaria), Nexxon (Retail) y Las Rosas (Ganadería).

Una vez más fue un año mejor de lo esperado y todavía tenemos capacidad de seguir creciendo. La expectativa era de un año más crudo de lo que fue. Visto así, fue un año de 9 puntos. Pero también tiene que ver con qué lo comparamos. Con un ejemplo del retail se entiende bien esto: en 2015 se vendían 1.000.000 de equipos de aire acondicionado por mes y con los años eso se fue desplomando hasta llegar a 600.000 unidades en 2019, o sea un 40% menos. Entonces, si lo camparás con ese año hoy creciste 25%; pero si lo miras al 2015 todavía estás abajo y no sería un año de más de 7 puntos. 

Hablando de financiamiento nosotros tenemos que definir a qué cartera vamos a apuntar y cuál es el nivel de riesgo que tomaremos. Como somos conservadores nos fue mejor de lo previsto. En el segmento “hogar” nos veníamos preparando antes de la pandemia en procesos y sistemas. Y este año el e-commerce fue muy caótico, pero crecimos por el trabajo que ya teníamos hecho, incluso en la cantidad de tiendas presentes. Ya tenemos una base de facturación on line y es un piso interesante del canal que nos potencia mucho.

Uno de los problemas fue mantener unido al equipo y la gente en el contexto que vivimos. La frase fue “tratémonos bien que nadie la está pasando lindo”. Después, el desacople con la parte pública: cada vez más requisitos, más restricciones... somos una actividad muy regulada en lo financiero y este año vinieron más y de forma intempestiva. Es un rubro donde las adaptaciones sistémicas llevan tiempo y hay que comunicarlas a los clientes, pero muchas de las regulaciones ni siquiera son cumplibles o se producen todas a la vez o requieren mucho tiempo de implementación. Eso nos mantuvo muy agitados. 

Creo que ya ni sé a qué se dedica mi negocio. Estoy todo el tiempo con la coyuntura, lamentablemente... En una reunión con el equipo comercial les digo “hace tiempo que no me siento a comprar y vender artículos del hogar o ver alguna oferta para los clientes...”. Por suerte tengo un equipo haciendo esto, porque el día que lo dejas de hacer el negocio empieza a morir, pero es increíble como el día a día te absorbe del negocio. Hoy, si me preguntas a qué precio está un TV, no lo sé. Debo dedicarme a regulaciones u otros temas y cuestiones. Poco en hacer propuestas de valor de mi negocio. Yo siento que me desacoplé muchísimo y la sensación como empresario es fea.  

Nos dedicamos a financiar consumo: y eso es vender cosas del retail o financiar consumo. Dependemos muchísimo de la macro. Les exijo a mis gerentes que trabajemos sobre el 10% que es nuestro y que no depende de la macro, y ahí debemos hacerlo muy bien; pero hay un 90% que depende estrictamente de la macro. Si sigue el Ahora 12 o no en el retail cambia mucho la venta y eso no depende de nosotros. Mi visión es que en 2022 el Gobierno Nacional seguirá con un “no hagan olas” hasta 2023. No veo un plan de ningún tipo. No sé qué es lo que saldrá de eso. Al país seguro que no le hace bien. Y en ese contexto debemos encontrar las pequeñas oportunidades que haya dentro de todas las restricciones y regulaciones que se presenten. No es lo que nos gusta o deseamos, sino lo que nos toca. Veo todo muy amesetado en el plan de aguantar hasta 2023. 

Y con las preocupaciones para el año que viene, una vez más esta nota es cíclica: Argentina es el país donde te vas una semana y cambia todo, pero volvés en 15 años y sigue todo igual. Si hay que hacer un cambio de rumbo o ajuste, es necesario que se haga y listo, para que la gente se acomode. No este letargo, donde el poder adquisitivo se va perdiendo de a poco y a la gente le cuesta asumir su nuevo nivel de consumo y a nosotros hasta dónde lo podemos acompañar. La pandemia disimuló esa pérdida de poder adquisitivo, pero como se vieron afectados tan drásticamente los hábitos de consumo, la gente no lo sintió. Pudo comprar mucho menos, pero necesitaba mucho menos también, y eso se va a sentir ahora cuando quiere volver a antiguos hábitos de consumo y vea que no puede. 

Los partos son dolorosos, por más que lo que venga sea alegre y lindo. No me imagino cambios profundos por sector. Está complejo desenredar las madejas que existen. La matriz insumo-producto está tan interrelacionada que es necesario un cambio abrupto para generar un nuevo pacto. No sé cómo se hará eso. Estas etapas no son fáciles ni agradables. Hay mucha gente que va a sufrir y son los que tienen menos colchón o capacidad para soportar un tiempo, y por eso no veo tan fácil una salida. Lo que sí creo es que tiene que ser de una manera abrupta por la interrelación que hay en todo el sistema, pero no tengo idea de cómo puede ser. 

“Logramos mantenernos ante una realidad totalmente adversa”