En Argentina naturalizamos la cultura del día a día y eso es grave
Mariano Borgert, Director de DIMBARBO

General Ramírez. Dimarbo es una fábrica de viviendas industrializadas modulares con alto nivel tecnológico.

 

Pese a todo lo que pasó en el año, terminó siendo bueno. Hubiera sido mejor si no hubiéramos tenido la falta de materiales. Pasamos por muchos conflictos a lo largo estos doce meses, con muchos problemas y en casi todos los rubros. En la construcción, se vio movimiento, pero en obras chicas. No existen las grandes obras. Por la pandemia y la cuarentena, lo que más nos afectó fue la faltante de materiales. En nuestro caso perdimos una obra de 40.000 metros cuadrados en galpones por falta de material. Y eso hace que tengamos que salir desesperadamente a buscar diferentes productos con cualquier proveedor. Por ejemplo, si un proveedor oficial tiene publicado un perfil a $3.400 y lo quieres comprar, no lo tiene. Y si lo vas a comprar a otro lado vale más de $6.000. Todo eso impacta directamente en los costos.

No veo grandes cambios en nuestro rubro por la pandemia. En nuestro caso, casi no la sufrimos en la fábrica. Las consultas están, la gente quiere ver las viviendas, cómo se fabrican… tal como estábamos antes. Nosotros hemos invertidos mucho en tecnología dentro de la planta industrial, lo que nos permite tener mucha capacidad de producción, pero con este volumen estamos por arriba del punto de equilibrio.

Como empresario, diversifiqué mi actividad y hoy estoy en varios rubros. El rubro máquinas viales estuvieron paradas todo el año, el hormigón de cuatro máquinas funcionó solo una; y sí anduvieron bien los camiones internacionales. La construcción se movió, pero no con obras grandes.

El año que viene saldremos al mercado con la construcción modular. Tenemos una nueva máquina de corte que nos permite optimizar la producción de módulos estandarizados y también paneles metálicos de corte laser con diseños arquitectónicos. Las viviendas modulares van a tener mucho desarrollo en 2021. Se pueden financiar y aplicar el sistema prendario, lo que es una ventaja. La situación de Argentina es particular, tenemos un Estado sobrecargado de gastos y con un gran déficit. Además, hay un retraso en el nivel de ingreso muy grande: si medimos los sueldos en dólares hemos caído mucho y eso impacta en la demanda. Por eso vemos el 2021 con mucha preocupación, será complicado.

Lo que más nos quita el sueño es que no vemos que se haga mucho para cambiar. No podemos planificar a futuro y vamos día a día. Lo que veo es que naturalizamos la cultura del día a día. No sabemos qué va a pasar mañana y eso es grave. Genera problemas.

Preocupa la inestabilidad política y económica
Juan Ignacio Leiva, Gerente Comercial de Leiva Hermanos