“En Argentina hace años que nunca es momento de hacer una inversión”

Diego Mayer, gerente general de Cooperativa La Agrícola Regional 

LAR es una cooperativa agropecuaria y tiene como actividad principal el sector agropecuario desde lo productivo e industrial hasta comercialización y servicios.


En el agro, el año calendario podríamos decir que fue bueno, principalmente por lo que se esperaba en enero, donde había emergencia agropecuaria en maíz y generó una merma del 40% en el acopio del cereal. La guerra de Rusia-Ucrania subió los valores históricos de los granos y la soja fue mucho mejor de lo previsto. Después, la siembra de trigo, con los precios de insumos altos, complicó también, pero la mayoría no se esperaba el nivel de rendimientos que ha tenido y es la única buena cosecha del país, donde no se llegará a la mitad de lo previsto a nivel nacional. Hoy, el maíz ya tiene muchas hectáreas que se han picado y otros esperando lluvias o viendo para resembrar en un maíz de segunda. 

En Supermercado estuvo bastante bien hasta los últimos meses, cuando se notó una caída en las ventas. Hasta hace unos meses, el consumo acompañaba la inflación, pero en octubre y noviembre ya quedó por debajo. En Corralón también paso algo similar. El consumo estuvo empujado por productores que invirtieron los resultados de la cosecha pasada o empresas que hicieron ampliaciones en las inmediaciones, más algunas obras del municipio. Esto traccionó más que el consumidor más chico. El Hormigón tuvo su mejor año a nivel productivo de los últimos 9, todo empujado por el consumo de obra pública o empresas. 

El área de Pecán está en un momento de crecimiento importante. En 2004 comenzó el proyecto y en 2017 se inauguró la planta industrial. Los árboles van alcanzando la madurez y mejorando la producción. Este año, se acopió lo mismo que el año anterior, a pesar de la sequía que hubo en el verano. Desde este año implementamos un segundo turno de trabajo y estamos haciendo inversiones con automatización de procesos y compra de equipamiento que nos permitirá incrementar un 30/35% el rendimiento de cada turno.  Unos 40 productores están trabajando hoy con nosotros. Según los números de la Cámara Argentina fuimos los principales procesadores de nuez pecán del país este año.  

Hoy la cooperativa ya tiene 620 empleados directos y ha crecido en algunas secciones, como la planta de pecán que hizo un segundo turno. El año pasado comenzamos un programa de transformación digital con cuatro pilares importantes: software, infraestructura de hardware, seguridad informática y datos. Hoy estamos incorporando gente en esos lugares. El crecimiento de personal este año ha sido del 5% aproximadamente y la rotación es baja en nuestro caso. La principal rotación se ha dado en el área de tecnología. Como dijimos, es uno de los lugares donde más gente hemos incorporado y son personas calificadas. El tema es que como no somos una empresa de tecnología, no podemos retener el personal cuando tienen ofertas del exterior en dólares. De hacerlo, nos crearía una complicación importante con el resto del personal.  

El contexto como siempre es complicado. En Argentina “nunca es momento de hacer una inversión”. Sin embargo, tenemos varios proyectos. Hemos puesto más foco en las actividades que tenemos con adecuaciones y ampliaciones en lo que hacemos. Lo de nuez pecán es una de las inversiones que estamos haciendo. Tenemos una inversión en curso en la planta de alimentos balanceados, con más depósitos y otras adecuaciones internas. También estamos transformando la sucursal de Federal, con una planta de acopio en la ruta y un local en la ciudad que la estamos transformando en una agro-veterinaria. Hay otras ampliaciones en Alcaraz y este año se adquirió una planta de acopio en Molino Doll. Debemos renovar camiones, autoelevadores y demás equipamiento que ya cumplieron su uso para dar un buen servicio y estar siempre operativo. Las inversiones están enfocadas en actualización y ampliaciones. 

Para el año 2023. Empezando por la parte agrícola, donde es el 60% de nuestra evolución directa entre agro insumos, semillas, acopio y servicios, el escenario de sequía nos tiene en alerta, porque no se ve un cambio a corto plazo. Después, la situación nacional con la inflación y altas tasas de interés. No se pueden tomar créditos para inversión. También nos preocupan mucho los sueldos y el panorama político, con las dificultades que trae aparejado un año electoral. Todo eso determina un 2023 muy complicado. 

Sin el agro aportando dólares por la sequía, creo que vienen meses complicados entre marzo y mayo. No esperamos un año mejor al actual, porque, en definitiva, los problemas de fondo son los mismos de siempre, pero con mayor gravedad: inflación era del 30 y ahora del 100%; emisión, seguimos teniendo; desbalance en las cuentas públicas, sigue; los números del estado no cierran y no se solucionan; los planes y subsidios han eliminado la cultura del trabajo. Tal vez en Crespo eso no se evidencia tanto, pero en otros lugares la gente no está queriendo trabajar. Es un tema que se ha vuelto estructural. Son varias generaciones que ya lo han vivido al “no trabajar” y se ha “normalizado” la asistencia del Estado.

Por nuestra parte continuaremos las inversiones que ya están en marcha, pero se ha tomado la decisión de no avanzar en ninguna de las que están en carpeta, al menos durante el primer trimestre, principalmente hasta que se vea qué sucede con la sequía. Solo será cautela para los próximos meses. 

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