El sistema educativo argentino se quedó en el tiempo
Elbio Woeffray, Socio Gerente de Meyco SRL

San José. Meyco es una empresa especializada en energías alternativas y soluciones ambientales. Además, tiene ventas de equipos domiciliarios e industriales de energía solar térmica, fotovoltaica y biogás.

 

El año termina siendo bueno si pensamos en lo que pasó con la pandemia. Si miramos en perspectiva, con respecto a lo que podría haber sido, no fue tan catastrófico. Pero si lo comparamos con el 2019, fue malo. Pensábamos que iba a ser un cuatro, pero terminó siendo un seis. El principal aspecto del impacto de la pandemia fue la movilidad. Se pudo contactar a los clientes por vía virtual y se bajaron los gastos de movilidad de las empresas. Como contra, en algunos casos los municipios se excedieron en los controles a las mercaderías en los accesos. Las empresas funcionamos con proveedores e insumos. Tuvimos todo el año sin contagios en San José y no dejaban entrar a nadie a la ciudad. A nosotros nos pasó que impidieron que pase un camión con bloques de hormigón. Ahora, que el pico está alto, abren todo para el turismo. No tiene mucha lógica.

Nosotros estamos muy preocupados por dos aspectos. Por un lado, garantizar la continuidad de las importaciones. Es dificultoso conseguir dólares para importar insumos y no existe una contrapartida nacional. Por otro lado, vemos con preocupación el tema del costo de la energía; es peligroso que se vuelva a planchar las tarifas, porque eso genera una distorsión en el valor de las cosas y puede frenar el crecimiento de las energías alternativas.

En relación a la capacitación trato de hacerlo de dos maneras: formalmente, voy a la universidad, aunque veo que las materias, los contenidos y los temas están 30 años atrasados. Informalmente, participo mucho de los webinars que se realizan. Estos nuevos formatos, que se acrecentaron con la pandemia, nos permiten acceder a disertantes de Holanda o de Estados Unidos que nunca hubiéramos imaginado. Algunos son gratuitos y en otros hay que pagar, pero los contenidos que se abordan son los más actualizados y los que marcan la tendencia por dónde transcurre nuestra actividad. Es información tremendamente valiosa que no podemos desconocer para liderar nuestro mercado. 

En cuanto a tecnología, el sistema educativo argentino quedó en el pasado. Incluso las propias universidades. La física aplicada a la fotovoltaica que se da en la UTN Concepción del Uruguay, es material que está en los libros de España de la década del ‘70. Es complicado, porque cuando salimos a la cancha vemos que el resto del mundo está jugando un partido que va 50 años adelantados. El debate en la Argentina atrasa. Tenemos la soberbia de creer que somos los dueños de la verdad y eso en el ámbito académico es muy grave. Hace poco participamos de un concurso internacional sobre energía y nos pidieron un formulario con la facturación anual de los últimos diez años. En la columna en pesos, antes facturábamos 10, y ahora 100: crecía. Pero también incluía una columna de facturación en dólares, y ahí antes facturábamos 100 y ahora 10. Caímos muchísimo, y esto nos impacta como país.

Yo soy un optimista nato; por eso creo que nos deberemos adaptar a lo que viene. Las cosas que hay que hacer, hay que hacerlas. Lo haremos con las herramientas que haya, por eso confío en lo que viene. Hay dudas sobre si las exportaciones van a lograr equilibrar la economía, pero puede ser un año mejor que el que termina.

La principal preocupación nuestra son los impuestos. Tenemos tasas municipales por servicios que no se prestan, se cobran por asfalto y luz en lugares donde no hay. Existen impuestos abusivos, permanentemente caen notificaciones de la AFIP a las Pymes. Cada día cuesta más pagar los impuestos.

Solo les pedimos a los políticos que nos dejen trabajar. Con eso soy feliz
Andrés Sborovsky, Presidente del Grupo Dilfer