“El que puede crece en otro lugar. Y el que no, decrece en Argentina”

Presidente Avellaneda / Eriochem

Antonio Bouzada: Presidente de Eriochem SA. Laboratorio de medicamentos genéricos oncológicos de alta calidad con tecnología de valor agregado o super genéricos para el mundo.

Se puede decir que cerramos un buen año porque logramos incrementar un 30% las ventas en los mercados externos y la planta de producción estuvo a la altura para responder a semejante crecimiento de la demanda. Más allá de eso, el año fue de 8 puntos, porque los problemas para producir y exportar desde Argentina siguen siendo siempre lo mismo: la política económica. En otros países donde también tenemos plantas de producción y sucursales, cuando vendemos y cobramos en dólares se nos depositan los billetes en las cuentas corrientes. Eso parece ciencia ficción en la Argentina, porque los dólares que ingresamos al país los recibe el Banco Central, que lo pasa por la licuadora y te dan cuatro papelitos pintados a un precio devaluado. Eso nos pega en el centro y desalienta cualquier intento de crecimiento y exportación. Me llama la atención cuando el Gobierno declama que la solución es “la exportación” y mientras tanto, lo único que hace es matar la exportación. A todos los sectores exportadores se los castiga igual. Hoy cada dólar que ingresamos lo cobramos a $ 102, y es un gran desaliento. El que puede crece en otro lugar. Y el que no, decrece en Argentina. 

Estamos trabajando permanentemente sobre la coyuntura y si te queda algún espacio de tiempo se lo dedicamos al negocio. Los empresarios venimos de ser “los miserables” del país y luego “los perseguidos”. Esa persecución se da claramente con el dólar que vale la mitad del que se consigue en plaza. Hay una persecución clarísima hacia el empresariado. Más impuestos. Más maltrato. Más diferencia cambiaria. Y la lista sigue... 

En nuestra planta industrial estamos trabajando al máximo de nuestra capacidad. Este año sumamos más personal y deberíamos ingresar más gente también el año próximo. 

Para 2022 esperamos más de lo mismo. Acá en la Argentina, más de lo mismo. Afuera tenemos planes de crecimiento y una gran cantidad de alternativas, pero en nuestro país no esperamos nada más que un año exactamente igual al que termina. No veo que haya cambiado nada después de las elecciones, sigue la misma política y ningún signo que indique fehacientemente que vaya a ser diferente. Los problemas se repiten: restricciones y cepo; restricciones y cepo. Incluso, si se llega a un acuerdo con el FMI no lo van a cumplir. Porque no pueden y no están dispuestos a cumplirlo. Solo basta ver el escenario político de estos días para darse cuenta de eso. No pueden cumplir ningún acuerdo.

Para salir de este atolladero es necesario un programa económico creíble para el argentino. Si no hay plan no se puede creer en nadie. Todas las crisis en el mundo pudieron salir a través de un plan económico y sacrificio, nunca por magia divina. Un país con más del 50% de pobreza y sueldos promedios que no alcanzan a los 1.000 dólares, no está en condiciones de hacer otro sacrificio para salir adelante de una crisis. Tengo mis dudas. No sé si la elección del gobierno no será que siga la crisis y siga todo igual, porque es el mal menor. 

“Nos preocupa que en el 2022 no se pueda importar productos”