El Gobierno Provincial tiene que escuchar más
Daniel Hereñú, Presidente de OIC SA

San Benito. OIC SA es una empresa dedicada a obras de infraestructura y comunicación con gran desarrollo en cableado, obras hidráulicas, trabajos subterráneos, electrificación, gas, fibra óptica y telecomunicaciones.

 

Trabajamos a un 50% de nuestras posibilidades y nos vimos muy afectados por la pandemia; pero el principal condicionante fue la crisis económica que venimos arrastrando de años anteriores. Pese a esto pudimos seguir trabajando, terminando con algunas obras públicas provinciales y con trabajos en varios municipios, por eso hago un balance positivo.

En los meses del freno obligado pudimos seguir con las obras públicas que teníamos. En 2019 hubo una suspensión en varias obras por problemas de la gestión anterior y mucho de eso se retomó. Nos adaptamos con todos los protocolos y cambiamos la manera de trabajar. Invertimos y compramos una planta de asfalto para dedicarnos más a pavimentación urbana, lo que nos permitió sostener el mismo nivel de personal que teníamos.

Nos preocupa el nivel de obra pública actual. Desde junio en adelante, las perspectivas que hay a nivel nacional son muy buenas, pero la burocracia provincial hace que no se puedan plasmar las contrataciones con rapidez y agilidad. En otras provincias se ayuda a que eso suceda, pero acá no pasa. Hace seis meses que Entre Ríos tiene firmado con Nación números muy importantes por obra pública, pero la burocracia frena todo eso. Hay diferentes razones, una es la pandemia, y el Estado no ha estado a la altura de las necesidades de la sociedad en su conjunto.

Para el mediano plazo se vienen muchos cambios; yo imagino un escenario similar a los años 2002 o 2003 cuando la obra pública tuvo un protagonismo muy importante en la recuperación económica. Igual hay cuestiones que vinieron para quedarse porque fueron enseñanzas. Por ejemplo, los cuidados de la gente generó que la gripe tenga este año muy pocos casos. Los protocolos sirven y tienen un muy bajo impacto económico en la productividad de una obra.

En cuanto a capacitaciones se continuó con la parte técnica y hubo en la Cámara de la Construcción muchas actividades. Lo que vemos en común dentro del sector es que mucha gente capacitada y experimentada en un oficio se fue de las empresas al sistema informal. No veo tanta desocupación a partir de la crisis, sino informalización laboral. Desde las empresas estamos derivando gente al sistema informal. Es un fenómeno que se da por las ayudas sociales y por las políticas crediticias de poco monto. La gente se volcó a hacer pequeñas reformas y lo hizo con cuentapropistas informales. Eso va a llevar varios años recuperar, pero bueno, la necesidad laboral se entiende, más cuando venimos de cuatro años donde fue devastada la obra pública.

En una provincia como Entre Ríos es obvio que va a bajar la obra pública porque hay mucha dependencia de fondos nacionales. La provincia hizo en 2020 poca obra y pagó mucho sobre redeterminación de precios e intereses de obras atrasadas. Entre Ríos tiene deudas por un monto, similar a un presupuesto anual, por todas las redeterminaciones que debe. Esto implica menos volumen de obras para la sociedad.

Hay buenas expectativas para el 2021, pero nos preocupa la burocracia de la administración provincial, es el gran freno que no nos permite cumplir con las necesidades de la gente. El Estado debería mirar un poco más hacia adelante. Hay veces que se dedica solo a tapar los pozos del pasado, pero sin planificar hacia adelante. A nivel nacional hay buen diálogo entre empresas, gremio y gobierno. Así se salió adelante a partir de 2003, pero en la provincia eso no sucede. El gobierno provincial tiene que escuchar más. 

Fue un año perdido en todos los aspectos
Gerardo Mizawak, Gerente Comercial Pisos Mizawak