El desafío es migrar la experiencia de tocar los amoblamientos, al mundo online
Gustavo Curi, Gerente Comercial de Johnson

Paraná. Johnson es líder en el país en la fabricación de piletas de acero inoxidable, muebles de cocina, placares y vestidores.

 

Comenzó siendo un año con mucha incertidumbre y preocupación, pero termina siendo un año muy bueno, porque por la pandemia y las variables económicas de la Argentina han generado una muy alta demanda de bienes durables y de alta calidad. Esa búsqueda por la seguridad de dónde invertir el dinero encontró en nuestros productos un buen refugio de valor. Igualmente, en el día a día, el año generó mucho stress y mucho esfuerzo extra. Nos acostumbramos a trabajar con incertidumbre, sin poder planificar mucho y eso no es nada bueno.

A nivel producción, la pandemia nos afectó tal como teníamos previsto. Aplicamos protocolos y dividimos turnos. El impacto en lo productivo se sintió por algunos casos de contactos estrechos, que nos disminuyó la cantidad de personal en planta. Hubo cambios en el esquema de producción y en las ventas, sobretodo en amoblamientos. Con los negocios cerrados o abiertos parcialmente, se pudo vender más de manera virtual y por redes. El cliente va al local al final del proceso a cerrar la operación. Son hábitos en los cambios de consumo que se aceleraron por la pandemia. No sabemos si la costumbre de ir a un showroom, tocar la textura de los muebles y verlos en vivo va a volver a ser como antes o no.

A partir de la pandemia hemos trabajado mucho en insertar la empresa en el mundo online. Todo el camino recorrido en lo offline a lo largo de estos años tenemos que migrarlo a lo virtual, con la misma calidad. Esto es más presencia en redes, llegarle al cliente como queremos, con un mensaje y una publicidad acorde. El nuestro es un bien durable, tiene inclusive una vida útil mayor a un vehículo, por lo que creemos que luego que pase la pandemia y haya vacuna, el cliente va a querer volver al showrrom a ver bien el producto; igualmente, hay que fortalecer lo digital en un sentido amplio: desde WhatsApp hasta redes. 

La pandemia generó que muchas personas encaren reformas en sus viviendas, la adapten al nuevo contexto de home office y mejore distintos espacios de su casa, ante la imposibilidad de viajar. En este marco, se eligieron marcas tradicionales, con trayectoria y productos de primera calidad. Eso lo notamos, de manera muy pareja, en todo el país.

En cuanto a la capacitación, en lo formal accedimos a distintos cursos online y con agencias especializadas en distintos temas, relacionados con los nuevos modos de venta. Tenemos que adaptar los conocimientos al perfil de nuestra empresa. Nuestra principal fortaleza son los 52 showroom que tenemos en todo el país, por eso debemos equilibrar el modo de ventas entre lo presencial y lo virtual, capacitando las primeras líneas para luego volcar esto a todo el personal.

Si analizamos todas las variables macroeconómicas, el panorama para 2021 no es bueno para nada. El proceso inflacionario es muy alto y hay temor en poder acceder a moneda en tipo del cambio oficial, algo necesario para comprar nuestros insumos. La alta presión fiscal y la suba de la pobreza son elementos preocupantes. Posiblemente el sector construcción puede mostrar el camino al crecimiento. Esa veta nos da un poco de esperanza, de que la construcción sea refugio de valor y nuestros productos de calidad y solvencia, tengan un buen desempeño en este contexto.

Necesitamos que se aclare el panorama en relación a la pandemia. Eso complica mucho la planificación de los flujos de trabajo, pero creemos que esta situación se va a extender por varios meses del año que viene, más allá de la existencia de las vacunas. Nos preocupa también mucho el acceso a insumos importados, que en nuestro tipo de productos es algo indispensable.

Vienen dos o tres años buenos para el arroz
Gustavo Francou, Presidente de la Cooperativa Arroceros de Villa Elisa