El COVID permitió un salto de cinco años en la industria, y eso no tiene vuelta atrás
Sebastián Borrás. Presidente de Pathfinding SA

Paraná. Pathfinding es una industria de software especializada en el desarrollo de herramientas para el comercio electrónico y la logística de última milla.

 

Todo lo que es e-commerce este año explotó. En algunos países más que en otros. Nosotros lo vivimos con Vamos Rápido. En los primeros días y meses de pandemia multiplicamos por 10 el nivel de actividad, llegamos a tener que reabastecernos durante la noche y entregar los pedidos un día después porque no dábamos abasto. Hoy, todavía estamos un 30% arriba de los números previos a marzo. Esto ya se queda, no cambia. Sumamos una ciudad de Córdoba en Vamos Rápido y también el comportamiento fue explosivo. Lo mismo pasó con un cliente que trabaja sobre Mercado Libre, con una multiplicación espectacular de su facturación.

Este año elegimos proyectos locales, dejando de lado un poco lo que veníamos haciendo en USA. Amazon también explotó en demanda a principios de año y después comenzaron a poner más restricciones y trabas, lo que hizo que varios de nuestros clientes de Estados Unidos no pudieran continuar operando o se les complicara su situación. El COVID generó mucha demanda de comercio electrónico, pero también una saturación en todos los servicios complementarios que complicó a nuestros clientes del exterior. Además, en ese país, desde el año pasado veníamos desarrollando un software para ingresar en la industria de ventas de entradas para eventos. Esto también se cayó totalmente por cuestiones obvias. 

Paralelamente a todo esto, en pleno inicio de la pandemia, tomamos ciertas decisiones de las cuales nos sentimos orgullosos. Nos embarcamos en desarrollar un proyecto para ayudar con el COVID, que no tiene que ver con lo nuestro específico, pero que nos mantuvo muy ocupados y nos generó una gran responsabilidad. Se implementó en un lugar en particular con excelentes resultados, con el cual se han podido salvar vidas. El proyecto no generó un rédito económico, todo lo contrario, fuimos a pérdida, pero no nos arrepentimos. Es algo que nos pone tremendamente orgullosos de haberlo hecho. El balance del año en lo económico es bueno, podría haber sido mucho mejor; pero por lo que logramos con la aplicación para el COVID y lo que eso significó, para nosotros el año fue excelente. Hicimos cosas que trascenderán a nosotros.

La mayoría de todos los cambios que hemos visto quedarán y se multiplicarán. En Estados Unidos estaban acostumbrados a las compras online, pero en Latinoamérica se multiplicó mucho más de lo que venía creciendo. El uso de la PC creció; las compras migraron de la PC al teléfono celular; proyectos como Taxi siguen creciendo; nosotros estamos lanzando en estos días una propuesta cripto dentro de la solución de VR Pagos… seguimos innovando. Hubo un avance de cinco años en muy poco tiempo. Ese 30% que ya va a quedar de piso en el crecimiento del e-commerce en Latinoamérica, impulsa a toda la industria. Se moderniza todo, se mejora la logística y todos crecen. Hoy las Fintech están cuestionando todo el paradigma financiero que viene de décadas, en el país y el mundo. Y eso, a estructuras gigantes de titanes que les cuesta moverse rápidamente, las pone muy nerviosas. Por eso estamos viendo constantemente nuevas regulaciones, medidas, contramedidas, modificación de leyes y nuevas leyes para tratar de frenar lo que ya no tiene marcha atrás. Mercado Pago se metió en una pelea con gigantes que quieren mantener el statu quo. Lo mismo se intentará con el mundo “cripto” y será todavía más difícil de frenar. Porque a nivel global no se está pudiendo limitar todo este desarrollo que se viene, o que ya está entre nosotros, dependiendo de cómo quieras verlo.

Nuestra capacitación ha sido a través de internet: foros, grupos, artículos, tendencias… siempre usamos esa poderosa herramienta que es internet para aprender, entender, investigar… eso nos enseñó que el cambio es constante. No podemos esperar tres meses para una decisión porque en ese tiempo ya cambió todo de nuevo y se te pasó la oportunidad. 

El 2021 será un año de mucho trabajo. Esta industria sigue necesitando mucha gente y la demanda de trabajo que hay nos permite elegir en qué proyecto queremos involucrarnos.

La principal preocupación pasa porque nos dejen exportar servicios. Otra vez el desdoblamiento cambiario pone en riesgo nuestro crecimiento en el país. Porque esta diferencia de cotizaciones nos hace inflacionar en dólares. El costo de la hora del programador es en dólares y cuesta en todo el mundo lo mismo. Acá tenemos que pesificar el dólar y los programadores nos están diciendo que antes con un billete compraban cinco gaseosas, y ahora, con ese mismo billete, no compran dos. Eso provocó la baja de las exportaciones de este año. Necesitamos que los funcionarios entiendan a nuestra industria. Que comprendan cómo funciona, quiénes intervienen, para dónde se trabaja y cuáles son nuestros competidores. Porque de lo contrario, podemos perder mucho como país. 

El software parece ser invisible y ese es el principal problema que tiene el sector para que se lo reconozca
Guillermo Tornatore. Director de Bodegas BordeRío y Don Web