“Demanda extraordinaria con una inflación que se comió todo el sacrificio que hicimos”

Héctor Motta, presidente Grupo Motta

Grupo Motta integra las empresas Cabaña Avícola Feller y Calisa, ambas integradas en la cadena avícola.


A nivel de oferta fue un año muy bueno en donde lamentablemente no se reflejan los resultados que uno esperaba de obtener un 7% por sobre la facturación de rentabilidad porque la inflación te va corriendo constantemente. En determinados momentos de atrás y en otros se te pone adelante, y eso destruye cualquier rentabilidad. Ha sido un año de una demanda extraordinaria con un impacto inflacionario, también extraordinario en cuanto a la neutralidad del negocio de un año de grandes sacrificios. 

Tenemos dos hitos fundamentales este año. Calisa sigue avanzando en la ampliación de la nueva planta de faena que está construyendo, de última generación y con una capacidad para crecer un 30% en forma inmediata y otro tanto más adelante. Y por su lado, Feller tiene en marcha Cobise 2, que en un principio estaba diseñado para 18 galpones en 2019 y, a medida que se ha corrido el tiempo y con el mercado internacional en constante crecimiento, decidimos adelantar la ampliación y desarrollarlo en su totalidad, por lo cual COBISE va a contar con 9 núcleos de 27 galpones, con planta de incubación propia y el pollito BB saliendo directamente a todas las granjas desde Conscripto Bernardi. El complejo tiene un diseño exclusivo de bioseguridad para llegar con un producto de excelencia. Cobise 2 es para reproductoras pesadas de carne, mientras que el Cobise 1 contiene las líneas pesadas de Hy Line para aves de postura. 

Siempre defino al emprendedor como un extraordinario trapecista de circo, que se adapta al público y trabaja sin red. Si alcanza la gloria es Maradona o Messi; pero si lo destruye la tormenta nadie se acuerda de él.  Entonces las convicciones son propias. Soy un emprendedor con 58 años de actividad con muchas tormentas atravesadas. Y en cada una de esas tormentas me he endurecido el caparazón y me ha permitido sostener mis convicciones, como también creer firmemente que Argentina es posible y que el mundo necesita alimentos. El mercado existe y debemos seguir trabajando para atravesar todas las adversidades. 

La planta de personal está ligada a las inversiones y demandan mayor cantidad de mano de obra. En relación al año anterior tenemos un incremento del 12% de personal. Hoy estamos cerca de las 800 personas, más las contratadas en los servicios constructivos, tanto en Calisa como en Cobise..., si lo sumamos, seguramente estamos superando las 1.000 personas trabajando. No es tanto la rotación como las dificultades para conseguir ingenieros o técnicos en electromecánica, porque al ir las empresas a modelos tecnológicos de la industria 4.0, se requiere este tipo de perfiles que hoy son bienes escasos en nuestra región y les cuesta querer ir a vivir a Racedo o Conscripto Bernardi.

La inflación es la primera preocupación. Acarrea incertidumbre. Y después los impuestos. Y los nuevos impuestos que se piensan en agregar o subir las tasas de esos impuestos. Pediría que morigeren o tiendan a disminuirlos para provocar los efectos deseados. A las preocupaciones debemos sumar la necesidad de créditos con tasas coherentes, lo que no se puede hablar hoy con una alta inflación del 100% y que las tasas acompañen esto, es imposible saber cómo tomar un crédito y a qué tasa. 

Me siento como el capitán de un barco ante un momento de tormenta, donde pedimos cohesión y tranquilidad a nuestros equipos, bajar la información al resto de los colaboradores y, sabiendo que hay tareas para maniobrar en caso de dificultades, cuidarse permanentemente de los rayos que son “lo imprevisto” en cada tormenta. Como buenos capitanes hay que sostener las convicciones y mantener el rumbo: eso es creer en el país y que en algún momento encontraremos mejores caminos de los que hemos transitado hasta ahora. 

El 2023 tenemos expectativa de crecimiento. Si será mejor o no, solo Dios lo sabe... pero tenemos expectativa de crecimiento. Lograr un año mejor que el que terminamos será un trabajo arduo y esperamos poder lograrlo. 

"Me asombra el miedo de los empresarios de decir realmente lo que piensan y enfrentar a los gobiernos”