“Con funcionarios incapaces, ni con un buen plan económico salimos”

Strobell / Grupo Red Rural

Adrián Valín: Socio Gerente de La Rural SRL. Es un grupo con actividad centradas en el negocio agrícola desde la siembra, acopio, logística hasta el corretaje.

En este año que termina confluyeron varios proyectos en los que veníamos aprendiendo, desarrollando e invirtiendo y dieron sus primeros frutos. Hay una confirmación del trabajo de varios años que hoy nos da el envión necesario para dar un nuevo salto de crecimiento. Tenemos que diferenciar lo productivo primero, donde la cosecha gruesa fue aceptable y el trigo de esta nueva campaña fue muy bueno. Además, fue el primer año que nos metimos con el cultivo de arroz y en esta nueva campaña intentaremos afianzarnos, estamos en pleno proceso de aprendizaje. El Grupo diversificó inversiones y pudimos poner en funcionamiento un negocio para la venta de insumos para carpinterías que es Carpenter. La idea de este rubro es que en un par de años cuando se afiance, se integre como carpintería industrial en nuestra Red de sucursales. Junto a Carpenter nació también la fábrica de muebles que es Quadrifoglio, que en muy poco tiempo se está posicionando y ya tiene trazado su camino propio. Es el que siguió la extrusora de soja, fueron dos años de aprendizajes e inversiones y en este 2021 ya sabiendo cómo funciona el negocio y con un precio que acompañó, pasamos a tener muy buenos resultados. En casi todas las áreas se necesitan dos o tres años de aprendizaje, inversión y maduración del mercado. 

Por eso, por todo lo productivo podríamos tener un año de 8 o 9 puntos. Pero si agregamos al análisis los problemas que tuvimos, principalmente en lo que hace a la seguridad jurídica e inconvenientes ajenos a nosotros, debemos bajarlo a un 6 o 7. En la carpintería demoramos seis meses para poder conectar la luz e inconvenientes sin sentido para la habilitación de la planta industrial; y lo más grave fue con ATER. A través del SIRCREEB, en tres meses la Provincia nos retuvo el equivalente a un año de nuestra masa salarial y todavía no nos ha devuelto. Son 360.000 dólares que no pudimos utilizarlos y que hoy están retenidos en pesos, en manos de ATER, sin motivo alguno. Semejante “equivocación” de los sistemas recaudatorios pueden poner en riesgo financiero a cualquier empresa. Y las respuestas para solucionar eso llevan más de seis meses y se siguen haciendo esperar.  

En general nos dedicamos mucho al negocio porque somos conservadores en la parte financiera. Aprendimos que toda empresa que tiene problemas financieros, la coyuntura lo avasalla y lo tapa. El día a día te afecta demasiado y nos cuidamos mucho en este aspecto. Si no hubiéramos estado sólidos en ese aspecto, lo de ATER nos hubiera llevado a una situación terrible. El problema de ATER nos metió de cabeza en la coyuntura y nos quitó mucho tiempo. La idea es salir siempre lo más rápido posible de cada situación exclusiva de coyuntura, pero como en este caso, no te dejan.

Nosotros pasamos de ser pocos a mucha gente en muy breve tiempo. Eso provocó la necesidad de incorporar profesionales para el manejo de los recursos humanos. Estamos trabajando con nuestra máxima capacidad y seguimos generando nuevos negocios. Compramos una nueva planta y tenemos dos proyectos en estudio. En el mediano plazo estimamos crecer un 25% más en personal, por los nuevos proyectos y el crecimiento de los actuales. 

No vemos grandes diferencias para 2022. Está todo muy complicado y no esperamos una mega devaluación. Creemos que los cambios que se den serán graduales. Esperamos que, dentro de ese modelo que se puede estar de acuerdo o no y que es “al tun-tun”, reviertan determinadas medidas que no tienen que ver con lo económico, pero sí con la ideología. Ejemplo: todo el sector agrícola está imposibilitado de tomar crédito a tasas productivas para inversiones. Si hoy queremos invertir en un establecimiento de cerdos, los productores agropecuarios no podemos acceder a esos créditos por una cláusula del BCRA que impide a todo banco prestar dinero al sector agrícola. La paradoja es que somos los que podemos invertir y conocemos del tema. El productor no se lleva la plata afuera. Esas cosas darían vuelta 180 grados las inversiones que se lleven a cabo y la generación de empleo genuino, que es lo que verdaderamente necesitamos.

De igual manera, somos optimistas respecto a al futuro de la empresa. Nos estamos consolidando en Entre Ríos y Santa Fe. Cada vez nos conocen más y llegamos a más clientes, con una imagen de mayor solidez. Nuestro mercado tiene que ver con la confianza y eso se construye. 

Se sale por el camino medio. Ni por un super ajuste, ni por un asistencialismo al cien por ciento. Los que tienen que poner la vara son aquellos que elegimos: un intendente, un gobernador o un legislador. Después, todo el funcionariado depende de ellos. Debemos golpearle la puerta al legislador, al intendente, al gobernador o al presidente. Si quieren hacer las cosas bien, deberían buscar buenos colaboradores y esa es una gran parte de la salida. En cada área de gobierno tiene que haber gente capaz. Si hay en un área con alguien que no sabe nada, es imposible salir ni siquiera con el mejor plan económico que se haya trazado. Tenemos que golpearles la puerta a quienes nosotros elegimos y debemos exigirles que tengan buenos colaboradores. Solo miran los problemas de internas, en vez de dedicarse a trabajar en los cargos en que los pusieron. Si cada funcionario está el 80% de su tiempo “haciendo política” y con suerte un par de horas “trabajando”, no vamos a ningún lado. Por más plata y plan económico bueno que hagamos, no salimos más. 

Pongan funcionarios eficientes que laburen, que haga trabajar al personal que tiene y que piense… Con funcionarios incapaces, ni con un buen plan económico salimos. Y eso es responsabilidad de cada uno que elegimos con el voto.

“Recuperamos volúmenes y superamos lo exportado en 2019”