Como directores, debemos prepararnos para entender todos los cambios que están pasando
Claudio Lambert, Director de Lambert

Concepción del Uruguay. Lambert es una fábrica de acoplados, semirremolques y carrocerías.

 

Raro. Fue un año extremadamente raro y con una cantidad de sensaciones encontradas. Arrancamos enero con el arrastre malo que traíamos de 2019; en marzo se suma la pandemia, tuvimos que cerrar y toda la incertidumbre que se generó en ese momento. Unas semanas después, y mientras todavía estábamos cerrados, comenzaron a entrar algunos pedidos de unidades. No sabíamos ni por qué. Y a partir de ahí explotaron las ventas y pasamos a estar sobre demandados. Para agosto, ya lo que nos pedían superaba ampliamente lo que podíamos fabricar. Desde ese momento tuvimos que poner algunas limitaciones porque los plazos de entrega se nos estaban yendo demasiado largos (hoy siguen así). También, se complicó más por la falta de insumos y materiales. No hay chapa, no hay acero y faltan muchas otras cosas más. Se empeoró la situación y se complicó más el trabajo. Vamos a arrancar el 2021 con una deuda importante de unidades para entregar y con un stock también importante de insumos, ya pagados, por entrar. 

Con todos esos cambios, evaluamos al año como muy bueno en lo económico. Pero recién a mediados de 2021 podremos constatar esa afirmación. Tenemos cheques en pesos por unidades que vamos a entregar dentro de seis meses. Si viene una devaluación… no me quiero ni imaginar el panorama. En lo social, en lo anímico y en el desgaste que demandó el 2020, no me gustó nada. Fue muy duro por la intolerancia de la gente, las dificultades constantes… yo nunca vi lo que pasó este año. Empezamos el mismo tratando de no cerrar y terminamos desbordados de trabajo, pero sin la certeza que lo hecho no nos vaya a llevar a tener serias complicaciones nuevamente. 

El principal cambio fue la forma de comercialización. Se terminó el cara a cara. Algo que nunca pensé que iría a ver en nuestro rubro. Tuvimos e hicimos negocios a distancia. Con gente que no nos conocía personalmente y que nos enviaba un cheque para retirar su producto dentro de seis meses. Y no es solamente la venta. Todo el proceso se debió hacer a distancia. Se ha generado una forma de trabajo que despertó algo y que no creo tenga vuelta atrás. 

En capacitación, el coaching es algo en lo que nos queremos enfocar en la parte gerencial de la empresa. Está tan cambiante la situación, tan vertiginoso y en todos los órdenes, que necesitamos prepararnos para entender y acompañar cada uno de esos cambios. 

El mercado nuestro y la industria tienen varios factores que determinarán cómo será el 2021. Cuánto material haya disponible es una de las grandes incógnitas. El segundo factor es el clima, que precisará qué tipo de cosecha tendrá el sector agropecuario. Otro punto será si entran más camiones al país. En el corto plazo, nos benefició que el transportista no tuviera camiones para comprar y se volcó a los remolques; pero si no hay camiones, no hay con qué tirar la carga. Creo que el principio del año seguirá con el ímpetu que terminamos. Veremos en abril y mayo qué pasará. Quiero ser optimista.

El miedo más grande es a que se produzca una gran devaluación. Eso puede ser un terrible problema. Y el otro gran punto de preocupación es conseguir personal para trabajar. Nos falta mucha gente y no hay en el mercado. Encima, cada vez es más complicado mantener al personal en el largo plazo. Los niveles de rotación que se están dando son tremendos. 

Lo que viene es una Argentina muy pobre
Roxana Schmukler. Presidente de Marcos Schmukler SA