Argentina te liquida en los costos de producción
Sebastian Bouzada. Presidente de Pondesur SA

Seguí. Pondesur es una sociedad anónima que la integran dos cooperativas y un socio privado; y es un frigorífico de cerdos con desposte y elaboración de chacinados.

 

Lo mejor que tuvo el año es que, al estar en un rubro que fue esencial, pudimos seguir trabajando. Eso fue como estar bendecidos porque no tuvimos que parar la planta. Se puede decir que el “negocio del cerdo” tuvo un año razonable, pero sin grandes márgenes. No sé qué negocio hoy en Argentina permite una rentabilidad para seguir invirtiendo. El nuestro no lo es. Teníamos un plan de crecimiento trazado que no lo podemos cumplir. Hoy con los márgenes que quedan solo nos permiten mantenernos, que no es poco en el actual contexto. En definitiva, el año ha sido regular a casi bueno. 

Con la pandemia cambió todo, desde la producción hasta la logística. Los protocolos trajeron un cambio cultural muy grande y acelerado. A nosotros nos afectó porque fuimos la primera industria con un caso de COVID y nos cerraron la planta por 15 días. Este negocio tiene una rotación vertiginosa y cada día que no despostas no facturas, y eso no se recupera después. Este año ha sido un gran desafío para la industria alimenticia. 

Muchos de los cambios se mantendrán. Y habrá que ver qué pasa con los hábitos de consumo y toda la evolución de productos como las hamburguesas veganas. Creo que es imposible que en los próximos 50 años desaparezca el consumo de carnes. El secreto está en seguir trabajando con calidad, higiene y sanidad. En materia tecnológica estamos a años luz de lo que pasa en el mundo. Acá seguimos despostando a mano mientras que en el mundo el sistema es semiautomático. La innovación se da con inversiones costosas y nosotros venimos muy atrasados y con una gran desventaja. Sabemos que la exportación es el camino en nuestro sector. Es más, con San Fernando (la granja de cerdos que integra la sociedad) nos unimos a un Consorcio de Exportación y en noviembre el primer embarque. Lo tuvimos que suspender porque no cierran los números. Con el costo argentino no podemos competir con el mundo. Sabemos que el camino es un mix entre mercado interno y externo, pero hoy es imposible.

El 2021 no puede ser peor que este que termina… Esperamos haber tocado fondo y la economía comience a ordenarse. Es más una esperanza que una lectura real de lo que puede venir. Podría ser un año de rebote y es lo que pretendemos. Pero hay cosas de la macro que se deben encarar sin falta. La exportación es la clave para crecer y los mercados están, pero los costos no te dan. Argentina te sigue liquidando en los costos de producción.

Con la pandemia cambió la forma de vender
Alejandro Scévola, Director de Mamprin & Scévola