“Año difícil, escasa rentabilidad y con inversiones que logramos sostener”

Estación Racedo / Grupo Motta

Héctor Motta: Presidente de Grupo Motta. El Grupo integra las empresas Cabaña Avícola Feller, Calisa, Asado y Byprot, todas integradas en la cadena avícola. 

Estamos terminando un año difícil, escaso de rentabilidad y con inversiones que logramos sostener acompañadas con crédito. Veníamos de un 2020 de una gran dificultad y teníamos un gran desafío para sostener las inversiones que estamos desarrollando. Son inversiones que tienen una duración de entre 3 y 4 años y que si uno las para, en el momento de hacerlo es sencillo, pero después para retomarlas se torna sumamente complicado. Por eso nos avocamos en los primeros cuatro meses del año junto a otros profesionales del Grupo a la búsqueda de créditos a mediano y largo plazo y poder continuarlas. Tuvimos respuestas importantes del Banco de Entre Ríos, Nación y del BICE, que nos permitieron seguir adelante. 

Tanto en Feller como en Calisa estuvimos trabajando al tope de la producción, en un mercado interno de alta competitividad y con una sobreoferta que se mantuvo todo el año, por lo que el precio no terminó siendo el adecuado. Fue un buen año en lo productivo, pero con una rentabilidad baja y en algunos momentos casi nula. 

En materia de exportaciones, Calisa siguió exportando y creciendo en el mundo, con picos de meses en los cuales salieron hasta 90 contenedores desde Racedo. Se sumaron nuevos clientes en el exterior y esto es fundamental pensando en lo que viene con los incrementos de producción previstos para 2022-2023 cuando se finalicen las inversiones que estamos haciendo. Incluso en la Cabaña también pudimos volver a exportar a mercados de vecindad como Paraguay y Bolivia.

Los problemas en la exportación pasaron por la baja disponibilidad de contenedores que hizo que algunos meses tuviéramos que salir a alquilar cámaras de frío a partir de sostener los niveles de producción que traíamos. Es un problema que tiene hoy el mundo y que hizo cuadruplicar el precio de los fletes internacionales. En el mercado interno la gran oferta de productos hizo que la competencia se diera en precios y puso en riesgo en varios tramos del año la rentabilidad del negocio. 

El año 2022 será también complejo. La inestabilidad económica con una inflación superior al 50% complica todo. El país deberá converger hacia un plan económico coherente que ponga la meta en bajar la inflación por debajo del 24%, pero hoy estamos lejos de lograr una cosa así. Tal vez necesitemos dos años para lograrlo y luego desde ahí pensar en llegar a un dígito más adelante. La inflación es determinante porque trae aparejado un desequilibrio monetario frente a las monedas duras como el dólar. Diferencias que siguen creciendo e implica atender constantemente esas variables para ver cómo la empresa se protege, justamente, de esas pérdidas de valor del dinero.

La salida es creciendo. Solo podremos salir creciendo. Hay que mirar Estados Unidos después de la crisis del 30. La obra pública fue el motor dinamizador para salir, pero necesita de medidas complementarias. Es indispensable diseñar un plan económico sostenible y sustentable en el tiempo. Y sumar una idea que vengo pregonando: un plan de desconcentración productiva. Implica una nueva legislación con fuertes incentivos impositivos. Puede ser nacional o provincial y Entre Ríos podría tomar la iniciativa en este aspecto. Si fuera Nacional, para toda nueva radicación a 200 km de Buenos Aires; si fuera provincial, a 50 km de toda cabecera departamental. Y quienes se animen se les otorga una reducción del 100% de la carga impositiva los primeros 5 años y del 50% de la carga impositiva vigente los siguientes 5 años. Pero la única salida que tenemos es creciendo. 

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