El Steel Frame toma altura
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El Steel frame es un sistema constructivo en seco elegido para proyectos residenciales de baja escala y altura. En los últimos tiempos comenzaron diseños de edificios en altura, que eligen a esta opción constructiva para concretar la obra.


La principal ventaja es la velocidad de obra, ya que por ser un material más liviano se puede hacer el montaje en menores tiempos, con una logística más operativa. La construcción de una estructura principal y una secundaria de manera separadas permite también optimizar tiempos, ya que se fabrica gran parte de las estructuras en fábrica para luego realizar el montaje en obra. Los tiempos de ejecución se reducen a un tercio en comparación a la construcción tradicional húmeda. 

La calidad constructiva y el no desperdicio de materiales son dos ventajas extras que también aportan este sistema. Además de ser un sistema constructivo que no tiene desperdicio de materiales, la instalación de los servicios no implica construir una pared y luego picar, sino que se realiza todo en etapas.


 
“En relación a la posibilidad de sumar altura a los proyectos, no hay límites en cuanto a la cantidad de pisos a construir”, asegura Guillermo Matteoda de WP Construcciones. “Cada obra se estudia de manera particular y con las condicionantes del terreno, pero con el cálculo estructural apropiados cualquier proyecto se puede realizar con este sistema constructivo”, agrega.

En la Argentina, el primer edificio de cinco pisos (planta baja y cuatro niveles) fue el Puerto de Acero 1, en la zona de Puerto Nuevo de la ciudad de Paraná. Una obra a cargo de WP Construcciones, empresa que cuenta con dos proyectos más de construcción en altura. En Estados Unidos, Canadá y Japón ya se construyen edificios de entre 10 y 20 pisos. En Buenos Aires hay empresas que están construyendo edificios de cuatro pisos de altura, pero en lotes que ocupan una manzana completa.

La ingeniería depende de cada proyecto que clase de suelo es en el que se emplaza la obra, para definir bien el tipo de fundación y también el cálculo de las cargas de los vientos. Todos factores que incluyen a la hora de definir las estructuras. Los entrepisos secos tienen un sistema de vigas y placas de OSB (Oriented Standard Board), que luego pueden ser finalizados con la variedad de revestimiento que se elija en cada proyecto.

La precisión en las terminaciones y la ausencia de falsas escuadras es otra de las ventajas. Además, las posibilidades de aislación también son varias. Se le puede sumar la celulosa proyectada en paredes y entrepisos, para lograr un gran confort acústico en cada uno de los espacios. Una opción eficiente y sustentable.

Si bien antes se creía que el sistema no era competitivo en construcciones superiores a los dos pisos, en los últimos años se demostró que es un preconcepto falso y que, a mayor altura, menor impacto de los costos por metro cuadrado.

“Tenemos en estudio un edificio de siete pisos. El tiempo, desde el día cero de la obra hasta la entrega de las unidades habitacionales, está programado para un año. Es una gran ventaja también para los inversores, ya que es una velocidad mucho mayor que en otros proyectos constructivos. Todos sabemos que la previsibilidad es un valor agregado en el actual contexto, ya sea con el sistema de fideicomisos de inversión u otras figuras jurídicas”, asegura Guillermo Matteoda de WP Construcciones. 
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