Diagnóstico de patologías con fotogrametría
Patrimonio: Estatua de San Pedro

La obra de mármol de carrara ubicada en el ingreso a la Catedral de Paraná es una escultura de una calidad y magnificencia poco vista en estas latitudes. Su necesario mantenimiento requirió el uso de drones para obtener un gemelo digital de la obra y, con ese modelo, medir, evaluar y diagnosticar para encarar su proceso de restauración.


En abril de 1895 se firmó en Génova el contrato entre el vecino de Paraná, León Sola y el regio comendador, don Domingo Di Carli, para construir la estatua gigantesca de San Pedro.

La escultura está hecha con mármol de Carrara. Tiene cuatro metros de altura, desde la planta hasta la extremidad de la mano derecha. Se erige sobre un pedestal de 1,50 metros en mármol blanco y es una copia fiel de la existente en la Basílica de San Pedro, en Roma. 



Su arribo a la capital entrerriana implico una sofisticada logística. Llegó desde Roma en barco a Buenos Aires; en el puerto cambió a otra embarcación con destino a Rosario y luego en un buque a Paraná. Desde el puerto de Bajada Grande emprendió el viaje en tren hasta el Ferrocarril, para luego ser subida en carretones especiales y ser trasladada hasta su lugar de emplazamiento, debiendo utilizarse una grúa especial para el montaje de la escultura, que llegó en un cajón de seis metros de largo y más de un metro de ancho.

Ante la necesidad de realizar un estudio de las patologías de la magnífica obra de arte, se optó por realizar el mismo mediante el uso de drones y tecnología de alta precisión con fotogrametría, a cargo de OK Drones.

Se hizo un relevamiento en condiciones climáticas favorables y se tomaron más de 250 fotografías, captando los diferentes ángulos y lugares de la escultura. Posteriormente, se llevó a cabo un procesamiento a fin de obtener un modelo 3D en escala real que permitió el análisis de la estructura. Se realizaron correcciones de escala y orientación, como también la demarcación de fisuras y reparaciones antiguas.



Este análisis de patologías se hizo en oficina mediante el uso de softwares específicos de fotogrametría, el análisis de las fotografías de alta resolución, la creación de una Nube de Puntos a color en CAD y una Malla de Triángulos texturada. 

El procesamiento final dejó un “gemelo digital” de la escultura, que permite consultas posteriores continuas, a fin de indagar y obtener nuevos datos. 



El tiempo de ejecución del levantamiento aerofotogramétrico fue de 40 minutos y el procesado de las imágenes demandó 3 horas más. Las correcciones y demarcados en el modelo digital insumieron otras 12 horas de trabajo profesional. En menos de tres días se obtuvo un “gemelo digital completo” y se logró un primer análisis profundo de la escultura. 

El mismo trabajo, utilizando los métodos tradicionales de inspección de este tipo de monumentos patrimoniales, hubiera demandado el armado de andamios para cubrir los seis metros de altura de la estructura y no menos de 30 días para realizar las mediciones manuales, que solo hubieran servido por única vez, no pudiendo luego obtener nuevos datos si se indaga sobre otra situación de la obra. 

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